domingo, 2 de agosto de 2020

CARAVACA Y LA TEORIA DE LA DISTORSION








El algecireño José Antonio Caravaca lleva desde su juventud investigando el fenómeno OVNI, con algunos casos en la provincia, y es una referencia nacional en el campo de la ufología. Nos vamos a centrar en esta entrega en uno de los nombres fundamentales de la ufología no solo gaditana, sino también española e incluso internacional: el algecireño José Antonio Caravaca, cuya Teoría de la Distorsión, detallada recientemente en el libro Distorsión. ¿Una teoría explicativa? (Guante Blanco, 2019), ha sobrepasado nuestras fronteras. Entusiasta del fenómeno OVNI desde siempre, ya en su juventud Caravaca leía todo lo que podía, recopilaba recortes de prensa, tomaba notas y fotocopiaba aquello que le parecía interesante. Hoy, 35 años después, es un investigador igual de entusiasta, pero sin que la pasión obnubile su capacidad crítica. De los innumerables casos relacionados con Cádiz que ha conocido a lo largo de su trayectoria, el que más le ha impactado nos traslada al 12 de marzo de 1981, cuando “Juan González Santos, trabajador del ayuntamiento de Algeciras, a plena luz del día se encontró con una extraña aeronave y sus tripulantes. Fue poco antes de llegar a la barriada de Pelayo, en la nacional 340 dirección a Cádiz sobre el mediodía. Según me relató el propio testigo, mientras conducía su vehículo observó, en el lado izquierdo de la carretera, detrás de una fila de eucaliptus, un raro resplandor. Una vez apeado de su furgoneta, Juan comprobó que se trataba de un artefacto de forma semicircular, metálico, con cinco ventanillas circulares y sustentando sobre tres ‘patas’ telescópicas. En el interior del objeto había varios seres de apariencia humana que llevaban trajes ajustados de color marrón y la cara cubierta con una especie de plástico transparente. Cuando Juan quiso aproximarse para verlo de cerca, desde el OVNI le lanzaron un rayo de luz que le dejó paralizado. Al poco tiempo, ‘aquello’ despegó y se perdió en la lejanía. Investigadores como Andrés Gómez Serrano y J. J. Benítez hallaron extrañas marcas en el terreno a las pocas semanas del incidente que confirmaban su testimonio”. En efecto, en nuestra provincia se han registrado numerosos sucesos relacionados con ovnis, y en un buen número de ellos, y si damos crédito a los testigos, sus tripulantes presentan distintos tipos de fisonomía. Así resume Caravaca esta variedad de extraterrestres: “Tenemos desde pequeñas entidades de apenas un metro y medio de altura y aspecto de mono, hasta humanoides de gran altura con escafandras como si fueran astronautas. También se ha informado de tripulantes de grandes cabezas, de apariencia humana, luminosos o semejantes al famoso muñeco de Michelin”. Su Teoría de la Distorsión explicaría por qué el fenómeno se percibe de una manera u otra según la persona que lo vea o incluso según el país o época de los que proceda el testigo: “Tras estudiar y analizar en profundidad el tema OVNI estoy convencido que estamos en presencia de un fenómeno desconcertante que es capaz de adaptarse a nuestras propias creencias, y que se despliega, en conjunción con la psique de los testigos, elaborando una compleja escenografía que no es totalmente ‘real’. Ten en cuenta que, desde tiempos inmemoriales, se registran crónicas y relatos de encuentros con seres, entidades y criaturas sobrenaturales, y creo que todo esto se trata de un mismo y único paradigma que va cambiando, mutando al mismo tiempo que evoluciona la humanidad, porque lo que vemos, sea lo que sea, está claramente influenciado por nuestro factor cultural”. A pesar de llevar años sumergido en el fenómeno OVNI, Caravaca no ha visto ninguna nave: “Esa es mi asignatura pendiente. He viajado por medio mundo tras la pista de los ovnis y jamás me he topado con ellos… He visto luces curiosas en el cielo, pero nunca he observado algo definitivamente extraño o desconocido. Como me dijo en una ocasión un buen amigo, y además testigo de un célebre episodio ufológico, Rafael Tobajas: “Los ovnis están para los que los encuentran y no para los que los buscan”.










PUBLICADO EN DIARIO DE CADIZ. ENTREVISTA REALIZADA POR JOSÉ MANUEL SERRANO CUETO

viernes, 1 de mayo de 2020

DISTORSIÓN: UNA HIPÓTESIS ALTERNATIVA AL FENÓMENO OVNI








El libro “Distorsión: OVNIs, apariciones marianas, bigfoots, hadas, fantasmas y extrañas criaturas ¿Una teoría explicativa?” (Guante Blanco, 2019) de nuestro compañero José Antonio Caravaca, ha conseguido impactar a la comunidad ufológica internacional al plantear una hipótesis alternativa a la HPS y la HET para la casuística OVNI. Ganando apasionados defensores y detractores en todo el mundo, desde el mismo día de su publicación.
Caravaca no es un teórico. Lleva tres décadas haciendo trabajo de campo, y ha encuestado personalmente cientos de casos OVNI. Por lo tanto su experiencia directa con la esencia del fenómeno: el testimonio humano, es incuestionable. Pero además es poseedor de una cultura ufológica extraordinaria. Y ambos ingredientes han sido los componentes primigenios en los que ha germinado la llamada “Teoría de la Distorsión”.
 A lo largo de más de 630 páginas, Caravaca expone el absurdo OVNI, ilustrando sus ideas con casos investigados por él, alternándolos (pienso que esto es un error) con la casuística americana más conocida: Arnold, Socorro, los Hill, etc. Pero también incluye la casuística de otro tipo de anomalías, como las apariciones marianas, el bigfoot, las hadas, o los médiums, sugiriendo un único origen común para toda esa casuística que en tantas ocasiones parece onírica y “extraída del sistema de creencia de la mente del testigo” condicionado por lo que Caravaca denomina “el agente externo”. Un elemento exógeno al testigo que sería el origen último del fenómeno.
 La teoría de la distorsión tiene muchos elementos de la paraufología de Clark, Valleé o Keel –el mismo Caravaca asume y desarrolla esa influencia en su pensamiento-. De hecho la Distorsión ha recibido algunas críticas muy duras de colegas que la consideran un plagio de la paraufología tradicional. Sin embargo Caravaca va más allá que ningún autor anterior en su desarrollo. Y si Pablo Picaso dijo: “Los grandes artistas copian, los genios roban”, y David Bowie sentenció: “El único arte que estudiaré serán las cosas de las que pueda robar”, refiriéndose a que la genialidad es el arte de inspirarse en la obra de muchos predecesores, para crear algo nuevo y brillante, Caravaca hace evolucionar la paraufología no deteniéndose solo en reseñar los elementos supuestamente paranormales de la casuística OVNI, sino aventurándose a ofrecer una hipótesis explicativa. Identificando su “agente externo” con algunas teorías sociológicas, psicológicas y antropológicas actuales relacionadas con las mentes colmena, la resonancia mórfica o el inconsciente colectivo.
Según Caravaca, una de las aportaciones más innovadoras de la Distorsión es que es replicable y comprobable. Y pone diferentes ejemplos de casos encuestados recientemente, desde esta nueva perspectiva, en los que fue posible identificar el contenido mental previo que generó el “decorado” de la experiencia OVNI protagonizado por el testigo. Una idea apasionante porque el gran problema de las hipótesis ufológicas es que ninguna es falseable ni repetible. Aunque podrían existir, en mi opinión, otras explicaciones para esos contenidos mentales previos que después aparecen reflejados en el testimonio OVNI, como la fabulación o incluso el fraude. Pero esta es otra de las aportaciones de la obra de Caravaca: que abre nuevos debates y perspectivas para los investigadores OVNI. Un libro absolutamente recomendable.


                                                                         


Manuel Carballal

Publicado en EOC nº 89/90
(FOTO ROCIO JUAREZ)

miércoles, 1 de abril de 2020

OVNIS: UN PARADIGMA COGNITIVO EN CONSTANTE REINICIO







Si analizamos los encuentros cercanos con ovnis nos daremos cuenta que no se tratan de episodios sueltos de una misma y gran historia que intentamos reconstruir poco a poco. O sea, no estamos recopilando diferentes testimonios que describen los múltiples aterrizajes de una civilización extraterrestre llegada a nuestro planeta con fines científicos.

Si dejamos a un lado la fascinación y entusiasmo que produce el estudio de los ovnis, comprenderemos que estamos asistiendo a un continuo renacer (reinicio) de un mismo esqueleto ideográfico/arquetipo (la visitación extraterrestre) a la que cada testigo contribuye otorgando nuevos elementos narrativos y estéticos que son producto de su participación inconsciente en la elaboración de estas experiencias en conjunción con un agente externo. De otra manera no podría explicarse la gran mutabilidad del fenómeno y la incoherencia de muchas de sus acciones. Y en todos estos años de estudio los ocupantes de los ovnis no han dado ni un paso al frente, ni para mostrarse públicamente, ni para informar a los testigos de sus verdaderos propósitos o para entregar ninguna prueba de su presencia en la Tierra. El paradigma es tan escurridizo y volátil, pese a sus múltiples manifestaciones, que parece orquestarse en una realidad diferente a la nuestra de la que es imposible obtener ningún tipo de prueba. Por tanto, debemos entender que los OVNIs operan fueran de nuestro marco habitual de referencia espacio temporal.

Pero si por el contrario, estamos expuestos ante un continuo, infinito y desconcertante proceso psíquico creativo desconocido, que actúa como una especie de bucle, es muy posible que podamos entender por qué el paradigma se ha comportado de la forma que lo ha hecho. Ya que asistimos en cada encuentro cercano a un nuevo reinicio de los incidentes OVNIs. Como si cada historia pudiera desarrollarse de forma libre y sin control, sin que exista nada prefijado por parte del paradigma antes de iniciarse la experiencia. Lo que nos ofrece múltiples incidentes caóticos, absurdos y mostrando infinitas variantes, tan numerosas, como testigos han participado en su elaboración. Ya que la participación humana hace que las experiencias OVNIs contengan múltiples componentes culturales de nuestra sociedad insertados en su escenografía, tanto en lo estético como en el narrativo. Por lo que las entidades y criaturas asociadas al fenómeno OVNI solo serían, en cierto modo, creaciones “psíquicas” que se comportarían, aunque no lo fueran, como seres “vivos” e “independientes”. Pero sus acciones y comunicaciones estarían muy influenciados por la participación de los testigos. Pero no estamos circunscribiendo todo el asunto OVNI a un efímero universo mental, el paradigma OVNI es capaz de manifestarse en nuestro entorno como si realmente estuviera allí presente. Como si aparentemente fuera un fenómeno ordinario (con todo lo que ello implica, desde poder ser observado por mas personas hasta dejar huellas físicas o dañar a los testigos).

Pero si aceptamos que estamos ante un fenómeno cognitivo que se expresa a partir de su implicación individual con los testigos, entenderemos por qué existe tan poca continuidad narrativa y estética de un incidente a otro. Ya que la continuidad y la homogeneidad no son componentes de la naturaleza intrínseca del fenómeno OVNI. O sea el paradigma no tiene ni una especifica forma ni un procedimiento de actuar premeditado. Todo surge en el mismo momento del contacto entre el agente externo y la psique de los testigos. Por lo tanto, no existe ni el antes ni el después de un encuentro OVNI. Nada permanece más allá del tiempo de duración de una experiencia, de la misma manera que los personajes de un sueño no continúan su vida una vez que hemos despertado.
Hasta el momento, solo hemos estado observando la modificación de un mismo concepto (la visitación extraterrestre) en infinitas ocasiones.
Es como si hubiéramos estado expuesto a un fenómeno mayoritariamente psíquico y en menor medida físico, que partiendo de un esqueleto básico (ideogramas), nos ha permitido a los testigos (aunque sea de forma involuntaria) modificar su forma de manifestarse y actuar (expresarse) en nuestro medio. Y es por eso que determinados y específicos testigos han conseguido interactuar en mayor grado con el paradigma y ofrecer experiencias más complejas, laboriosas, fantásticas y detalladas que otros individuos. Solo entendiendo que estamos ante experiencias de carácter y significación individual, aunque afecte a individuos de medio mundo, comenzaremos a salir del bucle.
Y es muy probable que el verdadero objetivo de estas manifestaciones este completamente alejado de las pretensiones y planteamientos expuestos hasta el momento por la mayoría de estudiosos. Ya que hemos confundido el medio de expresión del paradigma, con el fondo del problema. Los ovnis y sus ocupantes probablemente sean solo “vehículos” para una mejor comprensión de una realidad cognitiva ampliada que hasta el momento no sabemos interpretar ni decodificar convenientemente.
 
 
 
 
  
 
 
JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

domingo, 1 de marzo de 2020

ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS O «PUENTES CUANTICOS» CON UNA REALIDAD AMPLIADA?


 



 
 
 
Es muy factible que las experiencias anómalas que hemos registrado a lo largo de la historia con diferentes nombres son, en realidad, "puentes cuánticos" entre dos realidades aparentemente antagónicas la física (material) y la cognitiva (mental). Y es que existe un vasto universo que desafía nuestras leyes elementales y que puede contener muchas repuestas vitales sobre nuestra existencia (¿una suerte de manual de instrucciones?), aunque no podamos percibirlo en nuestro estado ordinario de conciencia. Un agente externo que habita en esta realidad ampliada, emerge de vez en cuando a nuestro encuentro, nos da la “mano” y consigue la yuxtaposición de ambas realidades, en lo que se erige como una construcción psíquica momentánea de amplias ramificaciones de representatividad anómala: visiones marianas, criptozoológicas, fantasmas, ovnis, etc. Los engranajes internos de esta unión, que presenta como un “escenario” indistinguible de nuestra realidad, están compuestos por trozos de ambos universos. Esta superposición conjuga y mezcla la realidad e imaginería, lo inaprensible y lo tangible, lo quimérico y lo material. Configurando unas construcciones psíquicas que eligen aleatoriamente y de forma creativa componentes de la mitología, el folclore, los arquetipos y la cultura humana. Y todo, porque la psique humana no puede evitar que su propio conocimiento inconsciente este presente en estos contactos “extradimensionales”.
 
De alguna manera las creencias y el estado mental de los testigos influyen para que este agente externo pueda establecer este “puente” de comunicación. Aunque hasta el momento, solo llegamos a cruzar hasta la mitad de esta construcción, ya que nuestra propia psique, con toda su voluminosa información almacenada, interfiere, como decimos, en la percepción, interpretación y traducción de esta realidad mediante un complejo proceso de retroalimentación psíquico. El acceso a este nuevo estadio de cognición es altamente maleable y la propia esencia de este universo es tan volátil y flexible, que edifica “diferentes capas” que son muy complejas de atravesar, y que, en definitivamente, nos impide apreciar la verdadera naturaleza de estas experiencias. Quizás estamos frente a un simple problema de comprensión, de decodificación, que nos imposibilita acceder a esta realidad ampliada. Nuestros sentidos provocan una interferencia insalvable. Nos impiden la lectura definitiva del manual de funcionamiento del universo. Y es que, no podemos obviar, que esta realidad es permeable a nuestra interacción de una forma que ni siquiera podemos imaginar. Pero, ¿por qué han disminuido tan drásticamente estos contactos? Posiblemente, el paso del tiempo, la tecnología, la sociedad de irrefrenable consumo, nos ha alejado de los aspectos vitales y esenciales del ser humano, que, al fin y al cabo, serían los que permitirían esta conexión con el universo. El propósito es tan sencillo como primordial. La reconexión de la mente con su estado vital. La verdadera comprensión del yo y su posición en el universo. En definitiva, liberar nuestra conciencia de su encierro.







JOSE ANTONIO CARAV@CA
 

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

sábado, 8 de febrero de 2020

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sábado, 1 de febrero de 2020

LOS TESTIGOS OVNIS: CLAVE PARA ENTENDER EL ENIGMA









Si dejamos al margen la procedencia y motivación de los ovnis, tenemos claro que estamos enfrentados a un fenómeno que produce una notable y evidente perturbación psíquica en los testigos. Que las observaciones sean tan diferentes unas de otras, y que las narrativas de los encuentros cercanos con ovnis contengan tantos factores culturales humanos indican que la decodificación de las experiencias, al margen de su supuesto origen, es tamizada indiscutiblemente por la psique humana antes de su observación. Ignorar la participación e implicación de los testigos en el desarrollo de los sucesos ovnis, es desechar una de las piezas claves para comprender el proceso de cómo puede llegar a producirse este paradigma. Además, que muchos individuos antes y después de sus experiencias experimenten sucesos de índole paranormal, como fenómenos poltergeist o sueños premonitorios, inciden en la importancia de la implicación psíquica de los testigos.
Y por otro lado, es interesante señalar que ninguna de las narrativas ofrecidas por los testigos ofrece material visual totalmente desconocido para los seres humanos, desde escalerillas, escafandras, pantallas, botones, cinturones, emblemas, guantes. De la misma manera las acciones, conversaciones y comportamientos de los pretendidos visitantes extraterrestres obedecen fielmente a extrapolaciones de aspectos humanos a un contexto de visitación alienígena, desde las múltiples tareas de reparación observadas, hasta la recogida de muestras del terreno con maneras y utensilios perfectamente reconocibles, por no hablar de los múltiples diálogos absurdos.
¿Qué estoy intentando decir con todo esto? Sencillo. A estas alturas de la investigación ovni, comprendemos que las experiencias que hemos estado recopilando no son el resultado de la simple y aséptica observación de un evento ajeno al testigo. Todo indica de manera abrumadora que lo observado está íntimamente relacionado con el observador. Por tanto el estudio pormenorizado de la literatura ovni nos evidencia que los relatos muestran una interacción directa entre los testigos y el fenómeno. De otra manera no podríamos entender la enorme mutabilidad del paradigma que ha eludido durante años cualquier tipo de clasificación o análisis, precisamente porque parece reaccionar de manera distinta ante cada testigo. Llegados a este punto, es muy factible que los encuentros cercanos con ovnis son enormes y complejas elaboraciones psíquicas de origen desconocido, que pueden contener materia y ser indistinguible de la realidad que la rodea, y que son proyectadas ante el testigo (no como una simple alucinación) para hacerle creer en una supuesta realidad sobrenatural (la vida extraterrestre) de la que el mismo es participe aportando el factor socio/cultural . Solo entendiendo que estamos enfrentados a un paradigma cognitivo de acción global, pero de significación y de expresión individual empezaremos a profundizar hacia el núcleo del misterio.








JOSE ANTONIO CARAV@CA


Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.