viernes, 1 de mayo de 2020
DISTORSIÓN: UNA HIPÓTESIS ALTERNATIVA AL FENÓMENO OVNI
El libro “Distorsión: OVNIs, apariciones marianas, bigfoots, hadas, fantasmas y extrañas criaturas ¿Una teoría explicativa?” (Guante Blanco, 2019) de nuestro compañero José Antonio Caravaca, ha conseguido impactar a la comunidad ufológica internacional al plantear una hipótesis alternativa a la HPS y la HET para la casuística OVNI. Ganando apasionados defensores y detractores en todo el mundo, desde el mismo día de su publicación.
Caravaca no es un teórico. Lleva tres décadas haciendo trabajo de campo, y ha encuestado personalmente cientos de casos OVNI. Por lo tanto su experiencia directa con la esencia del fenómeno: el testimonio humano, es incuestionable. Pero además es poseedor de una cultura ufológica extraordinaria. Y ambos ingredientes han sido los componentes primigenios en los que ha germinado la llamada “Teoría de la Distorsión”.
A lo largo de más de 630 páginas, Caravaca expone el absurdo OVNI, ilustrando sus ideas con casos investigados por él, alternándolos (pienso que esto es un error) con la casuística americana más conocida: Arnold, Socorro, los Hill, etc. Pero también incluye la casuística de otro tipo de anomalías, como las apariciones marianas, el bigfoot, las hadas, o los médiums, sugiriendo un único origen común para toda esa casuística que en tantas ocasiones parece onírica y “extraída del sistema de creencia de la mente del testigo” condicionado por lo que Caravaca denomina “el agente externo”. Un elemento exógeno al testigo que sería el origen último del fenómeno.
La teoría de la distorsión tiene muchos elementos de la paraufología de Clark, Valleé o Keel –el mismo Caravaca asume y desarrolla esa influencia en su pensamiento-. De hecho la Distorsión ha recibido algunas críticas muy duras de colegas que la consideran un plagio de la paraufología tradicional. Sin embargo Caravaca va más allá que ningún autor anterior en su desarrollo. Y si Pablo Picaso dijo: “Los grandes artistas copian, los genios roban”, y David Bowie sentenció: “El único arte que estudiaré serán las cosas de las que pueda robar”, refiriéndose a que la genialidad es el arte de inspirarse en la obra de muchos predecesores, para crear algo nuevo y brillante, Caravaca hace evolucionar la paraufología no deteniéndose solo en reseñar los elementos supuestamente paranormales de la casuística OVNI, sino aventurándose a ofrecer una hipótesis explicativa. Identificando su “agente externo” con algunas teorías sociológicas, psicológicas y antropológicas actuales relacionadas con las mentes colmena, la resonancia mórfica o el inconsciente colectivo.
Según Caravaca, una de las aportaciones más innovadoras de la Distorsión es que es replicable y comprobable. Y pone diferentes ejemplos de casos encuestados recientemente, desde esta nueva perspectiva, en los que fue posible identificar el contenido mental previo que generó el “decorado” de la experiencia OVNI protagonizado por el testigo. Una idea apasionante porque el gran problema de las hipótesis ufológicas es que ninguna es falseable ni repetible. Aunque podrían existir, en mi opinión, otras explicaciones para esos contenidos mentales previos que después aparecen reflejados en el testimonio OVNI, como la fabulación o incluso el fraude. Pero esta es otra de las aportaciones de la obra de Caravaca: que abre nuevos debates y perspectivas para los investigadores OVNI. Un libro absolutamente recomendable.
Manuel Carballal
Publicado en EOC nº 89/90
(FOTO ROCIO JUAREZ)
miércoles, 1 de abril de 2020
OVNIS: UN PARADIGMA COGNITIVO EN CONSTANTE REINICIO
Si
analizamos los encuentros cercanos con ovnis nos daremos cuenta que no se
tratan de episodios sueltos de una misma y gran historia que intentamos
reconstruir poco a poco. O sea, no estamos recopilando diferentes testimonios
que describen los múltiples aterrizajes de una civilización extraterrestre
llegada a nuestro planeta con fines científicos.
Si dejamos a
un lado la fascinación y entusiasmo que produce el estudio de los ovnis,
comprenderemos que estamos asistiendo a un continuo renacer (reinicio) de un
mismo esqueleto ideográfico/arquetipo (la visitación extraterrestre) a la que
cada testigo contribuye otorgando nuevos elementos narrativos y estéticos que
son producto de su participación inconsciente en la elaboración de estas
experiencias en conjunción con un agente externo. De otra manera no podría
explicarse la gran mutabilidad del fenómeno y la incoherencia de muchas de sus
acciones. Y en todos estos años de estudio los ocupantes de los ovnis no han
dado ni un paso al frente, ni para mostrarse públicamente, ni para informar a
los testigos de sus verdaderos propósitos o para entregar ninguna prueba de su
presencia en la Tierra. El paradigma es tan escurridizo y volátil, pese a sus
múltiples manifestaciones, que parece orquestarse en una realidad diferente a
la nuestra de la que es imposible obtener ningún tipo de prueba. Por tanto,
debemos entender que los OVNIs operan fueran de nuestro marco habitual de
referencia espacio temporal.
Pero si por
el contrario, estamos expuestos ante un continuo, infinito y desconcertante
proceso psíquico creativo desconocido, que actúa como una especie de bucle, es
muy posible que podamos entender por qué el paradigma se ha comportado de la
forma que lo ha hecho. Ya que asistimos en cada encuentro cercano a un nuevo
reinicio de los incidentes OVNIs. Como si cada historia pudiera desarrollarse
de forma libre y sin control, sin que exista nada prefijado por parte del
paradigma antes de iniciarse la experiencia. Lo que nos ofrece múltiples incidentes
caóticos, absurdos y mostrando infinitas variantes, tan numerosas, como
testigos han participado en su elaboración. Ya que la participación humana hace
que las experiencias OVNIs contengan múltiples componentes culturales de
nuestra sociedad insertados en su escenografía, tanto en lo estético como en el
narrativo. Por lo que las entidades y criaturas asociadas al fenómeno OVNI solo
serían, en cierto modo, creaciones “psíquicas” que se comportarían, aunque no
lo fueran, como seres “vivos” e “independientes”. Pero sus acciones y comunicaciones
estarían muy influenciados por la participación de los testigos. Pero no
estamos circunscribiendo todo el asunto OVNI a un efímero universo mental, el
paradigma OVNI es capaz de manifestarse en nuestro entorno como si realmente
estuviera allí presente. Como si aparentemente fuera un fenómeno ordinario (con
todo lo que ello implica, desde poder ser observado por mas personas hasta
dejar huellas físicas o dañar a los testigos).
Pero si
aceptamos que estamos ante un fenómeno cognitivo que se expresa a partir de su
implicación individual con los testigos, entenderemos por qué existe tan poca
continuidad narrativa y estética de un incidente a otro. Ya que la continuidad
y la homogeneidad no son componentes de la naturaleza intrínseca del fenómeno
OVNI. O sea el paradigma no tiene ni una especifica forma ni un procedimiento
de actuar premeditado. Todo surge en el mismo momento del contacto entre el
agente externo y la psique de los testigos. Por lo tanto, no existe ni el antes
ni el después de un encuentro OVNI. Nada permanece más allá del tiempo de
duración de una experiencia, de la misma manera que los personajes de un sueño
no continúan su vida una vez que hemos despertado.
Hasta el
momento, solo hemos estado observando la modificación de un mismo concepto (la
visitación extraterrestre) en infinitas ocasiones. Es como si hubiéramos estado expuesto a un fenómeno mayoritariamente psíquico y en menor medida físico, que partiendo de un esqueleto básico (ideogramas), nos ha permitido a los testigos (aunque sea de forma involuntaria) modificar su forma de manifestarse y actuar (expresarse) en nuestro medio. Y es por eso que determinados y específicos testigos han conseguido interactuar en mayor grado con el paradigma y ofrecer experiencias más complejas, laboriosas, fantásticas y detalladas que otros individuos. Solo entendiendo que estamos ante experiencias de carácter y significación individual, aunque afecte a individuos de medio mundo, comenzaremos a salir del bucle.
Y es muy probable que el verdadero objetivo de estas manifestaciones este completamente alejado de las pretensiones y planteamientos expuestos hasta el momento por la mayoría de estudiosos. Ya que hemos confundido el medio de expresión del paradigma, con el fondo del problema. Los ovnis y sus ocupantes probablemente sean solo “vehículos” para una mejor comprensión de una realidad cognitiva ampliada que hasta el momento no sabemos interpretar ni decodificar convenientemente.
JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.
domingo, 1 de marzo de 2020
ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS O «PUENTES CUANTICOS» CON UNA REALIDAD AMPLIADA?
Es muy
factible que las experiencias anómalas que hemos registrado a lo largo de la
historia con diferentes nombres son, en realidad, "puentes cuánticos"
entre dos realidades aparentemente antagónicas la física (material) y la
cognitiva (mental). Y es que existe un vasto universo que desafía nuestras
leyes elementales y que puede contener muchas repuestas vitales sobre nuestra
existencia (¿una suerte de manual de instrucciones?), aunque no podamos
percibirlo en nuestro estado ordinario de conciencia. Un agente externo que
habita en esta realidad ampliada, emerge de vez en cuando a nuestro encuentro,
nos da la “mano” y consigue la yuxtaposición de ambas realidades, en lo que se
erige como una construcción psíquica momentánea de amplias ramificaciones de
representatividad anómala: visiones marianas, criptozoológicas, fantasmas,
ovnis, etc. Los engranajes internos de esta unión, que presenta como un
“escenario” indistinguible de nuestra realidad, están compuestos por trozos de
ambos universos. Esta superposición conjuga y mezcla la realidad e imaginería,
lo inaprensible y lo tangible, lo quimérico y lo material. Configurando unas
construcciones psíquicas que eligen aleatoriamente y de forma creativa
componentes de la mitología, el folclore, los arquetipos y la cultura humana. Y
todo, porque la psique humana no puede evitar que su propio conocimiento
inconsciente este presente en estos contactos “extradimensionales”.
De alguna
manera las creencias y el estado mental de los testigos influyen para que este
agente externo pueda establecer este “puente” de comunicación. Aunque hasta el
momento, solo llegamos a cruzar hasta la mitad de esta construcción, ya que
nuestra propia psique, con toda su voluminosa información almacenada,
interfiere, como decimos, en la percepción, interpretación y traducción de esta
realidad mediante un complejo proceso de retroalimentación psíquico. El acceso
a este nuevo estadio de cognición es altamente maleable y la propia esencia de
este universo es tan volátil y flexible, que edifica “diferentes capas” que son
muy complejas de atravesar, y que, en definitivamente, nos impide apreciar la
verdadera naturaleza de estas experiencias. Quizás estamos frente a un simple
problema de comprensión, de decodificación, que nos imposibilita acceder a esta
realidad ampliada. Nuestros sentidos provocan una interferencia insalvable. Nos
impiden la lectura definitiva del manual de funcionamiento del universo. Y es
que, no podemos obviar, que esta realidad es permeable a nuestra interacción de
una forma que ni siquiera podemos imaginar. Pero, ¿por qué han disminuido tan
drásticamente estos contactos? Posiblemente, el paso del tiempo, la tecnología,
la sociedad de irrefrenable consumo, nos ha alejado de los aspectos vitales y
esenciales del ser humano, que, al fin y al cabo, serían los que permitirían
esta conexión con el universo. El propósito es tan sencillo como primordial. La
reconexión de la mente con su estado vital. La verdadera comprensión del yo y
su posición en el universo. En definitiva, liberar nuestra conciencia de su
encierro.JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.
sábado, 8 de febrero de 2020
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sábado, 1 de febrero de 2020
LOS TESTIGOS OVNIS: CLAVE PARA ENTENDER EL ENIGMA
Si dejamos al margen la procedencia y motivación de los ovnis, tenemos claro que estamos enfrentados a un fenómeno que produce una notable y evidente perturbación psíquica en los testigos. Que las observaciones sean tan diferentes unas de otras, y que las narrativas de los encuentros cercanos con ovnis contengan tantos factores culturales humanos indican que la decodificación de las experiencias, al margen de su supuesto origen, es tamizada indiscutiblemente por la psique humana antes de su observación. Ignorar la participación e implicación de los testigos en el desarrollo de los sucesos ovnis, es desechar una de las piezas claves para comprender el proceso de cómo puede llegar a producirse este paradigma. Además, que muchos individuos antes y después de sus experiencias experimenten sucesos de índole paranormal, como fenómenos poltergeist o sueños premonitorios, inciden en la importancia de la implicación psíquica de los testigos.
¿Qué estoy intentando decir con todo esto? Sencillo. A estas alturas de la investigación ovni, comprendemos que las experiencias que hemos estado recopilando no son el resultado de la simple y aséptica observación de un evento ajeno al testigo. Todo indica de manera abrumadora que lo observado está íntimamente relacionado con el observador. Por tanto el estudio pormenorizado de la literatura ovni nos evidencia que los relatos muestran una interacción directa entre los testigos y el fenómeno. De otra manera no podríamos entender la enorme mutabilidad del paradigma que ha eludido durante años cualquier tipo de clasificación o análisis, precisamente porque parece reaccionar de manera distinta ante cada testigo. Llegados a este punto, es muy factible que los encuentros cercanos con ovnis son enormes y complejas elaboraciones psíquicas de origen desconocido, que pueden contener materia y ser indistinguible de la realidad que la rodea, y que son proyectadas ante el testigo (no como una simple alucinación) para hacerle creer en una supuesta realidad sobrenatural (la vida extraterrestre) de la que el mismo es participe aportando el factor socio/cultural . Solo entendiendo que estamos enfrentados a un paradigma cognitivo de acción global, pero de significación y de expresión individual empezaremos a profundizar hacia el núcleo del misterio.
JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.
miércoles, 1 de enero de 2020
LA INESCRUTABILIDAD DEL FENOMENO OVNI: EL ENGAÑO ENCUBIERTO
¿Qué son los
OVNIS? ¿son artefactos físicos pilotados por seres, entidades o criaturas
procedentes del espacio exterior? o ¿se trata por el contrario de un fenómeno
cognitivo desconocido vinculado a la psique de los testigos?
Es
interesante señalar que, sea o no cierto este segundo planteamiento, que causa
pánico entre los entusiastas en los platillos voladores de tuercas y tornillos,
el simple hecho de que la propia casuística nos haga replantearnos de tal
manera la naturaleza de los OVNIS, indica claramente que estamos enfrentados a
un paradigma mucho más complejo y difuso de lo que intuíamos en un inicio.
¿Como es posible que el estudio de los encuentros cercanos con OVNIS haya
motivado mas de 300 hipótesis diferentes para explicar su origen y propósito? ¿qué
nos dice esta confusión intelectual? ¿podría una civilización extraterrestre
provocar tal caos en su manifestación ante los seres humanos y llevarnos a
plantear tantas posibles respuestas?
Y es que,
por ejemplo, en las mismas décadas de intensa actividad OVNI, también se
produjeron, de forma paralela, centenares de encuentros con criaturas y seres
desconocidos que vinculamos al paradigma ufológico simplemente porque los OVNIS
eran protagonistas en los medios de comunicación, pero estas apariciones eran
sumamente desconcertantes, tanto, o mas que los OVNIS, y no estaban asociadas a
la visión de objetos voladores desconocidos ¿de qué se trataba?
Hay que
tener claro, para no llegar a equívocos, que para defender la hipótesis
extraterrestre debemos pasar por alto la mayoría de los encuentros con OVNIS y
sus ocupantes. Debemos centrarnos exclusivamente en los avistamientos lejanos y
en los ecos de radar y poco mas.
En cuanto
accedemos a un amplio grupo de incidentes OVNIS de alta extrañeza, nuestras
dudas se disparan de una forma alarmante. De tal manera, que hasta estudiosos
como el Dr. Hynek no tuvieron mas remedio que admitir que el paradigma OVNI
poco o nada tenía que ver con visitantes extraterrestres. Y llegó a esta conclusión de una manera muy
simple. Hynek profundizo en el análisis de los casos. Pero los entusiastas en
los platillos voladores se defienden de estos heterodoxos planteamientos con
argumentos alejados de lo que nos ofrece el verdadero estudio de los OVNIS.
Muchos investigadores aseguran que el comportamiento de una civilización
extraterrestre que nos llevara miles de años de evolución tecnológica seria
incomprensible para la sociedad humana, incluso para nuestros científicos mas
cualificados. Pero lo que estos supuestos especialistas olvidan o ignoran de
forma premeditada, es que el contenido de la literatura OVNI es perfectamente
entendible para nosotros, sin ningún problema, ni sesgo evolutivo. Lo que
ocurre es que los incidentes no encajan en ningún lado, que es otra cosa muy
diferente. Me explico.
¿Usted
entiende que una extraña entidad descienda de un OVNI y golpee violentamente a
un testigo? ¿Que un ocupante OVNI le diga a una persona que se va a producir un
futuro cataclismo que no se cumple? o ¿que simplemente le pregunte donde ha aterrizado
con su nave, o la hora del día que es? ¿es difícil de entender que varios
pequeños humanoides salten desde el interior de un OVNI para darle una bofetada
a un joven pastor? o ¿qué varios ocupantes de un OVNI se dediquen a tareas de
reparación de su aeronave como si fueran mecánicos? ¿qué decenas de ocupantes
desciendan de un enorme OVNI para inspeccionar un simple pozo en mitad el
campo? o ¿para para recoger muestras de terreno que introducen en bolsas?
¿usted entiende todo esto? ¿le parece un comportamiento inescrutable? ¿complejo
de entender? ¿Dónde está la parte incomprensible de todos estos casos? ¿dónde
se atisba el comportamiento inconmensurable de una supercivilización
alienígena? ¿en la bofetada que le dan a un testigo?, ¿en que utilicen herramientas
como las nuestras para reparar su nave? ¿que arranquen plantas con sus propias
manos? o ¿qué te pidan un poco de agua?
Por tanto,
ha sido un gran engaño encubierto, defendido por multitud de investigadores,
asegurar que los comportamientos de los ocupantes OVNIS, y en general todo lo
relacionado con el fenómeno ovni, es incognoscible para nosotros, pobres
mortales. Que nuestros visitantes nos llevan siglos de adelanto. Pero en
realidad, el fenómeno resulta incompresible simplemente por una razón muy
obvia, porque los casos son caóticos (sin ningún tipo de orden), ridículos y
absurdos. Además, las narrativas (descripciones y contenido de los incidentes)
se reinician en cada caso ofreciendo infinitas variantes de lo que puede ser
una visita alienígena, pero siempre, y esto es lo mas importante de nuestro
punto de vista, orbitando sobre conceptos humanos (exploración, avería,
agresión, etc). No hay nada mas. Ni comportamientos inconmensurables, ni
grandes incógnitas sin solución. Han
existido tantos aparentes elementos y acciones desconcertantes en esta ecuación
como testigos han participado en la manifestación del fenómeno OVNI. Y es que
cada individuo que ha participado en la conformación de este gigantesco
paradigma ha ido añadiendo, en conjunción con un agente externo desconocido
(que es el verdadero catalizador de las experiencias), multitud de detalles
completamente subjetivizados y teatralizados (como ocurre en los sueños), y
que, obviamente, no podemos encontrar repetidos en otros incidentes. Por lo que
intentar unir en un gigantesco puzle todas estas piezas moldeadas de forma
individual por cada testigo es casi imposible. Ya que cada individuo ha
interpretado y desarrollado el concepto de la visitación alienígena de una
forma muy particular y libre, adornándolo con factores socioculturales propios
o de su entorno mas cercano.
Ha sido una
utopía intelectual pensar o sospechar que los incidentes OVNIS eran grandes
interrogantes para el intelecto humano. Los casos los entiende cualquiera, o
sea, son relatos carentes de lógica, y que a lo que más se parece (aunque no lo
sean) es a los delirios, los sueños o las alucinaciones (o sea narraciones
caóticas, fantásticas y con cierto aire de absurdez). Y es por eso mismo que
son esencialmente incompresibles desde nuestro punto de vista, ya que los
queremos asociar al comportamiento de un fenómeno presuntamente orquestado por
inteligentes astronautas extraterrestres y nada que lo que hemos registrado se
ajustaba a esta premisa. Así de simple. Dejemos de engañarnos con falsos
planteamientos que no se basan en la materia que estudiamos. Si dejamos de
intentar ver lo que no son, veremos el verdadero fondo de las experiencias
OVNIS. Su esencia.
Por tanto,
si recapacitamos sobre la segunda posibilidad que establecíamos al principio de
este texto, no parece tan descabellado pensar que este tipo de manifestaciones
estén relacionadas con la psique humana y que, de alguna manera, un agente
externo indeterminado está interrelacionando con nosotros para construir y escenificar
unas fabulosas experiencias que tienen muchas semejanzas con procesos humanos
conocidos como los procesos oníricos (aunque se trate de otra cosa diferente).
Por tanto, la naturaleza parafísica del fenómeno OVNI (o sea la conjunción
entre lo físico y lo psíquico descrito en infinidad de sucesos), podría estar
determinada por la acción de la psique humana sobre un paradigma cognitivo,
inducido por un agente externo, que se produce fuera de los márgenes de nuestra
realidad cotidiana, y construye una nueva realidad sobrenatural ante nuestros
ojos basada, sobre todo, en aspectos socioculturales. Pero en últimas
instancias, al margen de su indudable realidad (aunque con matices) estas
experiencias se están forjando sobre un nuevo marco espacio/temporal/cognitivo
donde la presencia e interacción del testigo es fundamental para interpretar o
decodificar el resultado final.
JOSE ANTONIO
CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.
domingo, 1 de diciembre de 2019
EL RESULTADO IMPREVISIBLE DE LOS ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS
¿Por qué las historias sobre OVNIs no se conectan en una
trama global? ¿Por qué cada episodio OVNI parece único e irrepetible? ¿Por qué
existen tantos tipos diferentes de extraterrestres? ¿Por qué algunos encuentros
con OVNIs parecen alucinaciones? ¿Por qué los contactos con los tripulantes de
los platillos volantes son absurdos y disparatados? ¿Por qué se registran fenómenos paranormales en las
experiencias ufológicas?
A estas alturas de la investigación, tenemos claro que los
encuentros cercanos con OVNIs no son producidos por eventos físicos usuales, o
sea, los testigos no están observando el aterrizaje de una nave interplanetaria
tripulada por científicos provenientes de una lejana galaxia. Es más probable
que todo esto que hemos etiquetado y estudiado como encuentros cercanos con
OVNIs sean, en realidad, fugaces visiones de una realidad ampliada, que a veces
es perceptible para algunas personas. Y es que desde los albores de la
humanidad se ha especulado con la existencia de unos “reinos invisibles” habitados
por unos seres o entidades intermedias entre los Dioses y los demonios, que son
capaces de entablar diálogos y relaciones con determinadas o elegidas personas.
Todas las culturas de la tierra poseen abundantes tradiciones orales y escritas,
enmarcadas en los ritos chamánicos, místicos o mágicos, que describen los encuentros
con estas realidades alternativas y sus “habitantes”. Pero lo más curioso de
esta cuestión, a tenor del variopinto folklore registrado, es que, aun
conservando algunas líneas estructurales comunes (dioses/demonios/reinos
ocultos), todas estas tradiciones “mágicas” parecen desarrollarse de forma
distinta, según el individuo o cultura que la perciba. Lo que indicaría que la percepción
y contacto con este fenómeno tiene que sufrir algún tipo de “influencia” o
“decodificación” por parte de la psique de cada testigo que la hace
sustancialmente distinta a la de otra persona. Y es la principal causa de que estos paradigmas tengan una pátina tan
personal e intransferible a la hora de confrontarse entre ellas. Hay que tener en cuenta, como punto vital de nuestras
investigaciones, que en la mayoría de ocasiones, las visiones y contactos con
estos “reinos invisibles” o sus “moradores” no se realizaba de forma física,
sino que los diferentes “iniciados” lo hacían a través de trances, sueños o
visiones, o sea, en un amplio espectro de estados mentales alterados. Por
lo que más que viajes o encuentros físicos, estas experiencias eran potentes y
reveladoras vivencias psíquicas (espirituales) para sus protagonistas. En el
caso de los encuentros cercanos con OVNIs, la principal y quizás única
diferencia importante para nuestro estudio, con las tradiciones “mágicas” antes
expuestas, es que, en este caso, “algo” desde esa “otra” realidad establece un
“puente” de contacto entre ambos mundos. Abriendo una fisura, por la que esos
“reinos invisibles” pueden acceder, parcialmente, a nuestra realidad. No nos
hallamos ante un brujo, chamán, iniciado o religioso que pretende acceder
voluntariamente a un estadio mental que le permita acceder a un contacto con
sus dioses o ingresar en sus “reinos”. En el fenómeno OVNI estamos ante otro
escenario. Por lo menos aparenta que la “visión” se halla incrustada en mitad
de nuestra realidad cotidiana. Por tanto, la casuística que hemos registrado en
70 años, sería el resultado de una irrupción, súbita e inesperada, por parte de
los testigos, en esta realidad ampliada que de alguna manera se «retroalimenta»
de su inconsciente para plasmarse ante sus ojos. En la cuestión OVNI, y
probablemente en otras del índole de las denominadas anomalías, un “agente
externo” desde ese universo desconocido, por razones que quizás tengan que ver
con la conformación cerebral/neuronal de los testigos, decide establecer un
contacto directo entre ambas realidades a través, precisamente de la psique de
las personas. Por tanto, los testigos no son conocedores de lo que va a ocurrir
y están sujetos a modificar el fenómeno, de una manera mas amplia y
desconcertante, que aquellas personas que tienen un interés y propósito preconcebido
en sus contactos.
Pero ¿cómo se produce esto? Estas experiencias se originan
cuando el “agente externo” (un tipo de una “entidad psíquica”) que habita en
esta porción de realidad oculta a nuestros sentidos ordinarios, interacciona
con la psique de los testigos, y es capaz de fabricar «capas» dimensionales
efímeras, en la frontera entre ambos universos, que contienen los elementos
descritos por la mitología OVNI. Y esto es provocado por la interferencia que
produce la psique humana en lo percibido. Y es que, al igual que los “psiconautas”
interfieren en el contenido de sus visiones sagradas o mágicas, los testigos
con la información contenida en su inconsciente, aportan, sin ser consciente de
ello, casi todo el material “visual/narrativo” que va a configurar el contenido
de la experiencia ufológica. Ya que la psique de los observadores, al ingresar
momentáneamente en esta realidad, logra traspasar las barreras de la conciencia
ordinaria, lo que le permite, entre otras cosas, construir y añadir elementos
en un escenario que se erige en una zona fronteriza entre ambos universos. Y es
que bajo ese «influjo psíquico» los testigos pueden interaccionar con esa otra
realidad ampliada, de una forma totalmente diferente a la conocida, creando su
contenido en ese mismo momento de forma instantánea sin tener nada previsto.
Por esa razón, los contenidos son altamente creativos, maleables e
impredecibles. Y es por eso también, que las experiencias anómalas se
manifiestan en un abanico tan amplio de representatividad (fantasmas,
apariciones marianas, OVNIs, etc.), ya que el contenido arquetípico, cultural,
folclórico, social, etc. del imaginario humano es tan amplio y rico en detalles
y matices, que ofrece un campo de “actuación” casi infinito.
Los OVNIs son una nueva metáfora, una nueva forma de
expresión de esta realidad ampliada para mostrarnos la existencia de un
universo psíquico de amplias repercusiones para la conciencia humana. Los
platillos volantes son reactualizaciones de mitos y folklores antiguos, pero
que conservan el mensaje interno: 1.- Existen otras realidades 2.- Hay otras
formas de vida. Solo la apariencia externa del fenómeno se transforma a medida
que la civilización humana avanza, ya que, de otra forma, bajo otros “ropajes”,
el portador del mensaje no estaría a la altura que espera el individuo. Y como
la participación de las personas determina muchos aspectos de sus experiencias,
es probable que lo visualizado se adecue a los pensamientos reinantes. No
obstante, en esta misma época, en otro contexto cultural, el agente externo
puede manifestarse utilizando roles mas arcanos y primitivos. Todo depende del
testigo, como catalizador de estas realidades, edificará una construcción
mental adecuada a sus intereses, que sea la portadora del mensaje. Aunque, como
hemos registrado, en la mayoría de ocasiones los testigos no son capaces de
integrar totalmente su experiencia anómala en su vida cotidiana, y comprender
realmente el sentido y la trascendencia de lo percibido.
La tecnificación de la sociedad y el alejamiento cada vez
mas profundo de las raíces humanas, conlleva que estos puentes, entre ambos
universos, sean más difíciles de establecer. Los encuentros incitados por el
agente externo tienden a desaparecer en función que los individuos, las llaves
necesarias para establecer estas conexiones estén mas alejados de ciertas
frecuencias mentales. Al fin y al cabo, hablamos de la evolución de la
conciencia y la existencia de otros niveles de realidad. Quizás algún día la
ciencia de forma analítica pueda explicar algunas de estas cuestiones, pero de
lo que cabe duda, es que hemos elegido el camino mas largo y mas frio…JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca
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