sábado, 22 de febrero de 2014

LA EXTRAÑA ESFERA VOLADORA DE DUNBAR




 
 
 

19 de enero de 1967. En Dunbar, West Virginia, sobre las 9:05 horas, Tad Jones el dueño de una tienda de electrodomésticos circulaba con su vehículo por la Ruta 64 cuando observó algo en mitad de la carretera. Al acercarse comprobó que se trataba de una esfera metálica, de unos 7´5 metros de diámetro, con dos antenas y una pequeña ventanita de unos 22 centímetros. El artefacto flotaba a 1´20 metros sobre el terreno casi impidiéndole el paso. Cuando el vehículo del testigo se aproximó a la misteriosa esfera, a unos 90 centímetros de distancia, esta despegó a gran velocidad. Según la descripción facilitada por el  testigo, el objeto, que parecía de aluminio, tenía cuatro patas acabadas en algo parecido a "ruedas".
Extraño artefacto observado por el testigo... sin duda no se trata de un "platillo volador" al uso...

 
En su parte inferior sobresalía una hélice que comenzó a girar a mayor velocidad en el momento del despegue. El avistamiento duró unos 2 minutos aproximadamente. Tad denunció el avistamiento ante la policía y la prensa local se hizo eco del extraño episodio. Al día siguiente de conocerse los hechos, el testigo recibió una extraña nota anónima en su domicilio que decía: "Sabemos lo que has visto y sabemos que usted ha hablado.” Será mejor que mantenga la boca cerrada".

EL EFECTO DE LA DISTORSION

Curiosamente si analizamos el presente caso bajo la óptica de la Teoría de la Distorsión encontraremos cuanto mínimo paradójico y delatador que un electrónico, haya tenido un encuentro cercano con un OVNI que más bien parece un compendio de multitud de aparatos eléctricos, con antenas y ruedas incluidas, que le da un aspecto realmente desconcertante.
El artefacto observado por el electrónico tiene muchas semejanzas con los aparatos y electrodomésticos que podían encontrarse en la tienda del testigo.
 
Hay también notables semejanzas entre la esfera metálica voladora y los satélites soviéticos de la época.

¿Utilizó el agente externo el aspecto de los satélites de la época para configurar la forma del OVNI observado por el testigo?
 
La prensa de la época, incluyendo la prestigiosa Revista TIME, llevó a sus páginas los sustanciales avances en la carrera espacial de los soviéticos...
 
 
 
De la misma manera, si aceptamos que el agente externo (el detonador desconocido de los episodios OVNIS) utiliza la psique de los testigos para conformar el aspecto exterior de los artefactos y sus tripulantes, comprobaremos que la presunta nave espacial tiene sorprendentes analogías con los satélites soviéticos (Sputnik, cosmos, etc.) de la época que aparecían regularmente en las revistas y periódicos…

 

 






JOSE ANTONIO CARAV@CA

 

 

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de Jose Antonio Caravaca.





 

sábado, 8 de febrero de 2014

CUANDO VEIAMOS PLATILLOS VOLANTES...






El 24 de junio de 1947 el piloto civil Kenneth Arnold (1915/1984) a bordo de una avioneta Callair colaboraba en las tareas de búsqueda de una avión militar desaparecido cuando, sobre las 15:00 Horas, observó el vuelo de una formación de 9 aeronaves muy brillantes sobre el Monte Rainier (Washington). Posteriormente Arnold relató a los periodistas, que los objetos no eran aviones convencionales, no tenían cola y eran muy planos. Aquellos extraños artefactos que el piloto de Minnesota no supo identificar volaban aproximadamente a una altura de 10.000 pies desplazándose a una velocidad estimada de unas 1.500 millas por hora (2.400 Km/h), con un movimiento parecido al que haría un plato arrojado sobre la superficie del mar. Esta afirmación del piloto fue la que llevó a la prensa a bautizar a los objetos como "platillos volantes", al confundir los reporteros el movimiento de las aeronaves con su forma. La primera nota de prensa emitida sobre el incidente, escrita por William Bequette, el autor  y artífice de la increíble confusión, titulada “Boise Flyer Maintains He Saw 'Em” (East Oregonian 26/06/47),  describía algunos detalles del avistamiento de Arnold: “Nueve objetos brillantes con forma de “plato” volando a increíble velocidad a una altura de 3.000 metros (10.000 pies) fueron reportados ayer (Junio 24, 1947) por el piloto Kenneth Arnold en Boise, Idaho quien desestimó especular acerca del origen de los mismos. Arnold, empleado del Servicio Forestal de los EE.UU. se encontraba abocado a la búsqueda de un aeroplano perdido cuando observo los misteriosos objetos el día jueves a las 15:00 hs. Los objetos volaban entre el Monte Rainier y el Monte Adams en el estado de Washington, según afirmó, y parecían hacerlo en formación. Arnold indicó haber cronometrado su vuelo y estimó que se desplazaban a una velocidad de cercana a los 2.000 kilómetros (1.200 millas) por hora. Interrogado en Yakima (Washington) acerca del suceso manifestó estar perplejo pero añadió haber conversado con una persona que no identificó procedente de Ukiah (California) quien le aseguró haber visto objetos similares el  22 de junio sobre las montañas de Ukiah. “Parece imposible, añadió Arnold, pero así es”.  En Washington DC el Departamento de Guerra manifestó no contar con información acerca del misterioso suceso. Un vocero del Ejército, sorprendido por el reporte de Arnold acerca de objetos volando a 2.000 kilómetros (1.200 millas) por hora declaró, 'Por lo que se ningún objeto vuela tan rápido, a excepción de los cohetes V-2 que lo hacen a una velocidad cercana a los 6.000 kilómetros (3.500 millas) por hora y eso es demasiado rápido como para poder ser vistos.”
Kenneth Arnold en su avioneta...




En un primer instante, y en contra de lo que pudiera parecer, por los efectos que tendría posteriormente su observación, Kenneth Arnold nunca pensó que había sido testigo del vuelo de naves procedentes del espacio exterior (léase extraterrestres), sino que por el contrario, creía que había sido testigo del vuelo experimental de algún nuevo prototipo de avión a chorro o misil de la USAF.
Sin embargo, cuando la Fuerza Aérea Norteamericana, así como otras agencias gubernamentales implicadas en la investigación del hecho, le comunicaron al intrigado piloto que en aquellas fechas no se habían efectuado en la zona del Monte Rainier, ningún tipo de prueba experimental, comenzaron las interrogantes. En una misiva que envió Kenneth Arnold al Comandante en Jefe de la base de Wright Field Dayton en Ohio se puede ver claramente su opinión inicial sobre el asunto: "Es lamentable que no pueda proporcionar usted explicación a esos aparatos, pues estaba convencido de que pertenecían a nuestro gobierno"..

Kenneth Arnold muestra a la prensa, en 1947, la forma de los objetos observados desde su avioneta. Aunque no se trataba ni de un "platillo volador" ni un "disco volante", la mayoría de los testigos posteriores al piloto de Minnesota observaron este tipo de ingenios voladores influenciados por la prensa de la época, que confundió la forma de desplazarse de las aeronaves vistas por Kenneth Arnold con su forma...

OVNI en forma de "platillo volador" observado en Idaho, el 13 de Agosto de 1947.  El Sr. A. C. Urie junto a sus dos hijos,  Keith de 8 años y Billy de 10 años, mientras se encontraban en el Lago Blue Ranch, en el Cañón Snake River, sobre las 13:00 horas, observaron un extraño objeto volador de 6 metros de largo por 3 metros de alto, que se desplazaba a unos 22 metros de altura y a una velocidad aproximada de 1.600 Km/hora. Los testigos, interrogados por agentes del FBI, indicaron que el artefacto era de color azul y en su parte superior poseía una potente luz roja.





Posteriormente, y con la noticia de nuevas observaciones, cerca de 900 avistamientos solo en 30 días después del relato de Kenneth Arnold, comenzó a extenderse las visiones de platillos volantes por todo el planeta... y la denominada “Era moderna de los platillos volantes” comenzó a gestarse hasta nuestros días. Aunque hay que destacar, que hasta el año 1948 la hipótesis extraterrestre no cuajó ante la opinión pública, creyéndose que quizás los mayores enemigos de los Estados Unidos en aquellas fechas, los rusos, podrían ser los propietarios de aquellas insólitas aeronaves…



LOS EFECTOS DE LA DISTORSION

Lo más desconcertante del incidente de Arnold, es que aunque el piloto aseguró observar unos objetos en forma de “boomerang” o “media luna”, muy planos, sin cúpulas, la mayoría de los avistamientos que continuaron a su relato describían, sobre todo, artefactos en forma de platos, los archiconocidos “platillos voladores” y además con ostensibles cúpulas. Este detalle es sumamente interesante para nuestro presente estudio. En una entrevista emitida el 7 de abril de 1950,  por el periodista radiofónico Edward R. Murrow, Kenneth Arnold aclaraba el error de los periodistas al describir su experiencia: “Estos objetos más o menos volaban como si (...) yo diría que, saltaban como sobre las olas del mar (…) La mayoría de los periódicos entendieron mal (...)  Dijeron que yo dije que tenían forma de platillo cuando dije que volaban como un platillo”. Aunque curiosamente el 27 de junio de 1947, un teletipo emitido desde Pendlenton (Oregon) recogía la información de forma correcta: “Kenneth Arnold, un veterano piloto e ingeniero de control de incendios, se aferró tenazmente a su historia de que vio nueve aviones con forma de media luna brillantes o misiles no tripulados volando en formación a una velocidad de por lo menos 1.200 millas por hora sobre el monte”.


En España, el periódico El Alcazar, en diciembre de 1950, publicó una nota, como anexo a un articulo sobre OVNIs, donde advertía del error producido por los periodistas al transcribir las primeras declaraciones de Kenneth Arnold.








Pese a esto, la mayoría de los ufólogos perpetuaron, erróneamente, la imagen iconográfica de que el famoso piloto había avistado 9 platillos volantes sobre el Monte Rainer, afianzando así la creencia popular, imparable, con la ayuda del cine y la ciencia ficción, de que estábamos siendo visitados por platillos voladores tripulados por seres extraterrestres. Pero sin embargo, todo parece señalar que en junio de1947, a raíz del encuentro de Arnold, se puso en funcionamiento algún tipo de gigantesco “resorte” psíquico desconocido, orquestado por un agente externo no identificado que entra en comunicación la mente de los testigos, que hizo que miles de personas en el mundo observaran y tuvieran encuentros cercanos con OVNIs. Después de la devastadora II Guerra Mundial, el miedo a una contienda nuclear, la caída de ciertos valores religiosos y políticos, aderezados con el auge de la ciencia ficción, pudo crear el perfecto caldo de cultivo para  la gestación de este mito moderno, la visitación alienígena.

El Diario de Burgos publicó el 30 de marzo de 1950 una breve nota sobre un incidente sucedido el día anterior, y que contiene notables semejanzas con el avistamiento de Arnold. "Según los informes que hemos podido recoger, a las 12:15 de la mañana, exactamente, hallándose en el aeropuerto el comandante jefe del sector de Villafría, don Esteban Ibarreche y el capitán don Salvador Ruiz Gómez Hedilla, jefe del servicio de meteorología, acompañados por el encargado del servicio de teletipos don Francisco Bescós Mombrano, sargento de transmisiones el ala volante producía un zumbido perceptible aunque mucho menor que el ruido de los aviones. La visión duró tres minutos y el artefacto, después de disminuir en velocidad notablemente, desapareció en el horizonte, internándose en las nubes, en dirección Sur-suroeste. Fíjese, cronometré el tiempo que pude tardar en buscar los prismáticos, exactamente tardé 35 segundos, pues bien, en ese pequeño lapso de tiempo, o sea hasta que volví a localizarlo, se había desplazado unos 10 Km. lo que, de acuerdo con los cálculos efectuados con el comandante Jefe de Sector del aeródromo, señor Ibarreche, hace suponer que llevaría una velocidad de 700 a 1000 Km. por hora. Insisto en que todos estos datos no son de rigurosa exactitud, sino relativos.”







Pero podemos ir más allá en este particular caso. Incluso podemos rastrear el “estimulo visual”, según los parámetros de la Teoría de la Distorsión, que pudo poner en funcionamiento un agente externo desconocido para recrear ante los ojos de Kenneth Arnold la aparición de aquellas fantasmales aeronaves. El piloto era propietario de una pequeña compañía dedicada a la extinción de incendios llamada “Great Western Fire Control Supply”, y es muy probable que hubiera leído la conocida revista “Popular Science” que en su número de enero de 1947, ofrecía un reporte ilustrado en portada, dedicado a las “nuevas maquinarias contra incendios”. En el interior de la revista también había varios artículos sobre aviones y otras cuestiones relacionadas con la aviación que pudieron llamar la atención de Kenneth Arnold para hojear o comprar el magazine.

La revista Popular Science publicó un interesante reportaje que pudo "inspirar" la experiencia de Kenneth Arnold.


En el interior de la revista había un amplio reportaje sobre un avión secreto del ejercito estadounidense, el XB-35. de aerodinámica revolucionaria y futurista, para finales de los años cuarenta...

A la izquierda, la imagen, a todo color, aparecida en la revista del prototipo de avión militar. A la derecha el OVNI observado por Kenneth Arnold. Las similitudes son mas que evidentes...






Pero sobre todo, en las páginas de la citada revista se podía ver una impresionante fotografía a color del prototipo de ala volante XB-35, un avión futurista para la época. Dicha imagen pudo llamar poderosamente la atención del piloto y quedar grabada en su memoria. ¿Fueron los objetos vistos por Kenneth Arnold una distorsión de esta aeronave militar secreta?. Aunque esto es probable, de lo que no cabe duda, y es un paradigma en sí mismo, es que la mayoría de los testigos posteriores a Kenneth Arnold, influenciados por los titulares de prensa de los primeros años, haciendo referencia a platillos voladores o discos voladores, observaron un fenómeno que no tuvo inconvenientes en mutar su forma externa, de ala volante a plato volador, debido a que principalmente se nutre del inconsciente de los testigos sus creencias y anhelos. Y probablemente, la carga iconográfica y mitológica de una posible naturaleza alienígena, venció a la “posibilidad” de que se tratase de prototipos secretos soviéticos.
A fin de cuentas, la visitación extraterrestre es tan sólo una “cortina de humo” creada por un operador ignoto para conformar y ocultar su manifestación, que no deja de ser una exquisita manipulación psíquica provocada por motivaciones desconocidas.





JOSE ANTONIO CARAV@CA



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sábado, 1 de febrero de 2014

UNA NUEVA PERSPECTIVA DEL INCIDENTE DE CENINNA


 

El 1 de noviembre de 1954 sobre las 6:30 horas, en el pequeño pueblo de Cennina (Italia) Rossa Lotti Dainelli de 40 años fue protagonista de uno de los encuentros cercanos mas bizarros de los acontecidos en aquel inolvidable año de frenética actividad OVNI.
Rossa observó junto al camino un extraño objeto en forma de dos conos unidos por su base, de 2 m de altura y 1 m de diámetro por su parte central. Aquel artefacto era de color marrón y algunas fuentes indican que estaba recubierto de un material parecido al cuero. El objeto tenía una puerta y en su interior se divisaban dos pequeñas sillas. Por detrás del aparato surgieron dos pequeños seres, como niños, de 1 m de altura, que vestían un mono ceñido al cuerpo, con botones brillantes y capa gris, pelo negro y un casco rojizo. Sus caras eran de adultos y hablaban en una lengua que la testigo comparó con el chino. Las palabras que pronunciaron los seres eran algo parecido a los fonemas; “liu, lai, loi, lau, loi, lai, liu “.

Sin duda uno de los aspectos mas extraños del presente incidente es la forma del artefacto observado por la Sra. Lotti




Los dos humanoides se dirigieron a la Sra. Lotti con gran alegría y una amplia sonrisa en la cara, y uno de ellos, el que parecía mas viejo le “robo” varias flores y una de las medias, arrojándolas, después de examinarlas, dentro del objeto. En ese momento uno de los risueños ufonautas tomó un extraño artefacto de aspecto cilíndrico con la punta redonda y apuntó a la Sra. Lotti, quien salió corriendo pensando que la querían fotografiar. Cuando estaba a unos 100 m de distancia, se giró y pudo comprobar que aquella “cosa” y sus pequeños tripulantes continuaban allí. El encuentro duró aproximadamente 10 minutos.

 
 
 

LAS HUELLAS DE LA DISTORSION

Junto al desconcertante y risueño aspecto de los supuestos tripulantes, lo que más llamaba la atención de este particular encuentro era la estrafalaria forma del artefacto que hacía en esta ocasión la función de platillo volador. Según los parámetros de la teoría de la Distorsión, la raíz de estos elementos concretos, únicos e irrepetibles, habría que rastrearlos en la psique del testigo, ya que esto explicaría porque la mayoría de los encuentros cercanos son experiencias intransferibles, conteniendo material que parece exclusivo para cada observador. Por tanto, bajo el prisma de la Distorsión, un agente externo desconocido utiliza para “conformar” y “fabricar” las experiencias OVNIs, imágenes e informaciones que están contenidas en la mente de los testigos, (independientemente de que, este factor no identificado, utilice algunos recursos que son compartidos en otros eventos) y las distorsiona de forma “onírica”,  mezclando todo tipo de conceptos, para recrear la visitación extraterrestre. En el presente evento es curioso señalar que el artefacto observado por Lotti tiene cierta semejanza con las estufas de leña y carbón que se utilizaban en aquellos años… Incluso la puerta de este tipo de braseros es similar a la portezuela del OVNI, tal y como se observan en los dibujos que se realizaron en la época del avistamiento…
 
Curiosamente el supuesto OVNI observado por la testigo tiene muchas semejanzas con las estufas de leña y carbón de la época.

Las semejanzas entre ambos artefactos es mas que evidente...


 
 
 Aunque de forma distorsionada, como sucede en el mundo onírico, podemos interpretar o descodificar que el artefacto protagonista del encuentro de Lotti, probablemente tenga un origen más terrenal de lo que aparentaba…

Pese a que la naturaleza anómala del fenómeno siga siendo una incógnita por resolver, al menos podemos empezar a descifrar algunas de sus claves…




JOSE ANTONIO CARAV@CA




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jueves, 16 de enero de 2014

LOS OVNIS Y LA COMUNIDAD SECRETA




Nuestro admirado Jacques Vallée escribía su libro Pasaporte a Magonia sobre la posible naturaleza de los OVNIs; “También podríamos imaginar que durante siglos una inteligencia superior ha estado proyectando en nuestro medio ambiente (elegido por razones solo conocidas por estas inteligencias), diversos objetos artificiales cuya creación es una forma pura de arte. Quizás esta inteligencia se divierte con nuestro desconcierto, o tal vez trata de inculcarnos algún concepto”.
El Fenómeno OVNI tiene importantísimas implicaciones psíquicas y esto no debería tomarse a la ligera por los investigadores. Por ejemplo, ya nadie ha vuelto a saber nada de la populosa comunidad secreta, compuesta por esos seres considerados ahora mitológicos, como son los gnomos, elfos, duendes, trasgos, hadas, etc. Seres elementales que se manifestaron “físicamente” y convivieron durante siglos con el ser humano. El reverendo Robert Kirk (siglo XVII) dedicó parte de su vida a la investigación seria y objetiva de estos extraños seres y fruto de ello fue su excelente libro "La Comunidad Secreta"
El investigador Javier Sierra señalaba que: "La obra de Kirk, […] recoge relatos de campesinos escoceses importunados por las apariciones de miembros de la 'comunidad secreta' y a los que ningún avezado lector de cuestiones ufológicas podrá dejar de encontrar sorprendentes paralelismos con la moderna casuística OVNI" . Jacques Vallée resumía en varios puntos las conclusiones que Kirk obtuvo en el siglo XVII de sus certeras investigaciones sobre "elfos y otras criaturas aéreas":
1.- Poseen una naturaleza intermedia entre la del hombre y la de los ángeles.
2.- En lo físico tienen cuerpos muy ligeros y "fluidos" comparables a una nube condensada. Son particularmente visibles al anochecer. Pueden aparecer y desvanecerse a voluntad.
3.- En lo intelectual, son inteligentes y curiosos.
4.- Cuando los hombres aun no habitaban en la totalidad de la tierra, ellos vivían ya en ella.
5.- Sus cuerpos camaleónicos les permiten nadar por el aire con toda su familia y ajuar.
"Aun viven mujeres -escribía el reverendo- que cuentan cómo fueron raptadas cuando se hallaban de parto para servir de niñeras a los niños de los fairies (elementales)". Actualmente existen testimonios de mujeres que afirman haber sido llevadas al interior de un OVNI para cuidar a los niños híbridos (mitad humanos, mitad extraterrestre). Atacaban al ganado con unas armas que producían quemaduras, lo que nos recuerda a las modernas mutilaciones de ganado.
"La creencia moderna y global en los platillos volantes y sus tripulantes -sentenciaba Vallée- es idéntica a una creencia anterior en las hadas. Las 'entidades' descritas como pilotos de las naves son indistinguibles de los elfos, silfos y demiurgos de la Edad Media" . Kirk instaba, en su escrito, a las altas esferas de la iglesia a intentar establecer un estrecho y beneficioso contacto con dichos seres...

 
 
 
 
 
JOSE ANTONIO CARAV@CA




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martes, 7 de enero de 2014

LAS "EVIDENCIAS" DE LOS ENCUENTROS CERCANOS



 




El denominado “agente externo” durante la creación de los encuentros cercanos aporta algunos factores comunes, con otras experiencias OVNIs ocurridas en el mundo, para que estos episodios no sean confundidos o etiquetados como alucinaciones, problemas mentales o burdos engaños. Además “añade”, en ocasiones, distintos tipos de evidencias físicas (quemaduras, hoyos, manchas, pisadas, etc.)  para afianzar la creencia de que estos incidentes obedecen a un paradigma real ajeno a la mente de los testigos. Aunque, eso sí, los vestigios dejados por nuestros escurridizos “visitantes” son de tal sutileza que hace que sus incursiones en nuestra realidad cotidiana sigan siendo enigmas insondables y difíciles de creer para una mayoría de la población. Pero bajo el prisma de la Teoría de la Distorsión estas evidencias físicas adquieren un valor radicalmente diferente al expuesto por los defensores de la hipótesis extraterrestre. La Distorsión establece que el agente externo es capaz de “fabricar” “Materia Efímera”, para dar corporeidad a algunos encuentros cercanos, para que incluso el testigo interactue con la escena que esta presenciando y no se percate, de esta forma, que se halla ante una perfecta “escenografía tridimensional” orquestada y decorada con elementos inconscientes de su propia psique. Pero lo más interesante, desde el punto de vista de la Teoría de la Distorsión, es que las supuestas huellas físicas dejadas en el terreno después de un aterrizaje OVNI, no dejan de ser distorsiones de elementos perfectamente reconocibles por los testigos o los propios investigadores, incluso antes de estos se hayan producidos; pisadas, hierba aplastada, quemaduras, restos metálicos, orificios, manchas de “aceite”, radiactividad,  etc. Todo más que previsible.  Pero, ¿por qué no se han encontrado evidencias de otro tipo, difíciles de encasillar en nuestros parámetros mentales o científicos?. Por ejemplo, ¿por qué ningún platillo volador en su fase de despegue ha transformado los alrededores a una tonalidad azulada, arboles, tierra e hierbas incluidas?. Si nos enfrentamos a una tecnología casi inimaginable por nuestra ciencia, al interactuar en nuestra atmosfera quizás pudiera provocar todo tipo de efectos, desde trasmutar piedras en diamantes, hasta provocar una lluvia en un lugar desértico…

El 13 de febrero de 1981, en Fuentecén, Burgos se produjo un aterrizaje OVNI donde los testigos observaron una extraña criatura descrita como un robot, sin cabezas ni brazos. Posteriormente varios periodistas del periódico Pueblo que acudieron al lugar hallaron una zona, de unos 5 metros cuadrado, donde el terreno estaba chamuscado. En el interior de la huella se hallaron tres agujeros formando un triangulo equilátero de 2 metros de lado, de aproximadamente 30 centímetros de profundidad por 2 centímetros de diámetro que los investigadores especularon pudieron ser producidas por el tren de aterrizaje del OVNI. Los periodistas del célebre periódico decían que el: "lugar se encontraba ligeramente quemado, pero, curiosamente, estos restos chamuscados no parecían producidos por llama alguna, sino como por una fuerte ráfaga de calor que hubiera lamido el terreno. No había quemaduras profundas. Los restos de ceniza eran mínimos y la superficie no aparecía quemada de una forma uniforme, sino sólo aquella parte donde la ola de calor hubiese tocado."





Pero nada de esto se ha dado sencillamente porque nadie lo ha “imaginado” como una “cosa lógica” y “probable” que deba producirse por el aterrizaje de un platillo volador. Y como esta información no existe tácitamente en el material inconsciente que el agente externo extrae de la psique del testigo en el momento que se produce la “comunicación”, no puede representarla en su efímera proyección, que intenta simular una supuesta visitación extraterrestre, pero siempre, tal y como nosotros la presumimos. Por tanto, tal y como postula la Teoría de la Distorsión nada de lo presentado ante los ojos de los eventuales testigos es totalmente desconocido por este. Desde nuestra óptica humana es más “sensato” y “comprensible” que una nave espacial alienígena, aunque sea capaz de cruzar las bizarras distancias estelares en fracciones de segundos o provenga de un universo paralelo desconocido, debe tener un “tubo de escape” casi por mandato divino… quemar la vegetación, soltar un chorro de aceite y provocar radiactividad. Y así, de una forma controlada y deliberada, producto de una hábil manipulación y distorsión de la información inconsciente de los testigos, el agente externo provee a los observadores y a los eventuales investigadores de todo el “material” que ellos mismos esperan encontrar tras el aterrizaje de una nave extraterrestre…










JOSE ANTONIO CARAV@CA




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miércoles, 1 de enero de 2014

ENCUENTROS CERCANOS CON LA CIENCIA FICCION…






ENTRE LO ONIRICO, LO INCONSCIENTE Y LO INCONMENSURABLE…

 

Todo en la creación es esencialmente subjetivo y el sueño es un teatro donde el soñador es a la vez escenario, actor, gerente, autor, público y crítico.  Carl Jung.

 

 

 

Las interrogantes que se plantean alrededor de los encuentros cercanos con OVNIs son innumerables. Muy lejos de presentarse como un fenómeno homogéneo, coherente y cuantificable, las experiencias de proximidad con los tripulantes de los No Identificados nos acercan hacia un universo efímero y etéreo, donde las barreras de nuestra realidad parecen desvanecerse por completo. Indicando, entre otras cosas, que nos enfrentamos a un paradigma mucho más complejo que la posibilidad, simplista, que plantea la hipótesis extraterrestre. Es más, el estudio profundo de este tipo de incidentes, que por cierto son los que más datos pueden ofrecer sobre la verdadera naturaleza de los OVNIs, evidencia la presencia de un factor mental muy importante, donde la psique del observador parece jugar un papel preponderante en la acción que se está desarrollando y ejecutando ante sus ojos. Sin embargo, hay que dejar claro, que estas vivencias no obedecen a  un fenómeno psicológico de carácter alucinatorio o algún tipo de trastorno mental similar. Muy por el contrario, los encuentros cercanos son producidos por la acción y efecto de un agente externo desconocido que sintoniza con la mente de los testigos, siendo capaz de utilizar el material inconsciente del observador para poder recrear una puesta en escena de lo que nosotros hemos etiquetado como una “visitación extraterrestre”. Una de las mayores rarezas que presenta el análisis profundo de la enorme casuística OVNI recopilada en las últimas décadas, la encontramos personificada en la variopinta y casi infinita tipología de humanoides observados en los alrededores de los platillos volantes. A nadie se le escapa que resulta estadísticamente imposible y sensatamente incomprensible, que seamos visitados por una amalgama tan amplia de seres extraterrestres, donde cualquier rasgo físico que el lector pueda imaginar ha sido observado “incrustado” en la fisionomía de un piloto de un No Identificado. Desde “ufonautas” bajitos, hasta gigantes ciclópeos, pasando por humanoides cubiertos de pelos y otros desprovistos de cualquier vestigio de vello, hasta seres de aspecto angelical o demoniaco, de facciones humanas o monstruosas, con o sin ojos, con o sin extremidades, y así, hasta el infinito, como una recopilación alocada de relatos de ciencia ficción.

La películas y series televisivas de ciencia ficción han contribuido notablemente al enriquecimiento de los detalles ofrecidos por los testigos en los relatos de encuentros cercanos con OVNIs
 
 
 
 
No obstante, en casi todos los casos, al unísono, como obedeciendo unos esquemas internos cifrados, los humanoides muestran unos comportamientos muy similares, como si realmente lo único que variara  o se modificara en la experiencias de proximidad con los OVNIs, fueran los “superfluos” elementos externos que la componen, o sea, el aspecto de los tripulantes y su artefacto volador, y nunca, la raíz interna del fenómeno. Si estamos en lo cierto, nada de lo visualizado en los encuentros cercanos es desconocido por completo por el propio testigo, pero al encontrarse “frente a frente” con imágenes contenidas en su inconsciente pero “representadas” de forma “distorsionada”, en un proceso creativo muy similar al onírico, donde lo abstracto puede ocultar un lenguaje de sensaciones, y dirigidas por este agente externo, es incapaz de identificarlas como suyas. Sobre todo al desconocer estos mecanismos de ejecución y pensar que se halla ante un fenómeno externo de procedencia desconocida y ajeno, en existencia, a su presencia o interacción como observador.

Si estamos en lo cierto, las “fuentes” culturales con mayor carga iconográfica que más han influenciado al hombre contemporáneo, aportando mayor información visual a los psoibles testigos OVNIs ha sido sin duda la televisión y el cine. Por tanto si los planteamientos que hemos sugerido son los responsables de los llamados encuentros cercanos con OVNIs, deberíamos hallar en la extensa bibliografía ufológica la presencia indefectible de esta influencia televisiva o cinematográfica (aunque no serían las únicas pero si las mayoritarias), en la gestación de muchos encuentros cercanos… Veamos si esto es posible…

 

The Twilight Zone y los alienígenas de los Hill

La supuesta abducción del matrimonio Hill, compuesto por Betty y Barney Hill, sucedió el 19 de septiembre de 1961, en New Hampshire. Pero el grueso de su experiencia no fue conocida hasta que, 3 años después del avistamiento, fueron sometidos a una regresión hipnótica por el médico Benjamín Simpson. De esta forma los testigos pudieron recordar que fueron llevados al interior de un enorme OVNI por varias entidades uniformadas que les sometieron a ambos a varios exámenes médicos. Aunque quizás, lo más bizarro y descorazonador de este conocidísimo incidente, para los creyentes de la hipótesis extraterrestre, sería desenmascarar el verdadero “origen” de los presuntos captores del matrimonio. La propia psique de los testigos…

En un capitulo de la famosa serie "The Twiling Zone" aparecieron unos extraterrestres muy similares a los descritos por el matrimonio Hill.




 
Para encontrar antecedentes "iconográficos" que pudieran haber contribuido o influenciado en la “elaboración” compartida de la experiencia de los Hill, resultado como decimos de la “interacción mental” de los testigos con un ignoto “agente externo” que construye las experiencias en base a la información contenida en el inconsciente de los testigos, hay que tener en cuenta, que en la famosa serie dedicada a la ciencia ficción, fantasía y terror, "The Twilight Zone", muy popular en los Estados Unidos, desde finales de los años 50 hasta 1964, en el capítulo 30, titulado "Hocus-Pocus and Frisby", emitido el 13 de abril de 1962, se narraba el intento de secuestro de una persona por parte de unos seres extraterrestres que se disfrazan de humanos para pasar desapercibidos. El aspecto de los alienígenas televisivos es muy semejante a los extraterrestres que el matrimonio Hill describió bajo hipnosis en febrero de 1964. Incluso podemos hallar más referentes televisivos que indicarían que la experiencia de los Hill pese a tener un innegable e incuestionable componente anómalo e inexplicable, aunque no extraterrestre, tiene sus raíces en un fenómeno psíquico desconocido orquestado y dirigido por un agente externo no identificado.
Incluso en la serie "Outers Limits" emitido en la televisión poco tiempo antes de las regresiones de hipnosis a las que fue sometido el matrimonio Hill, irrumpen unos extraterrestres muy parecidos a los dibujos realizados tras la descripción de los testigos.
 
 
 
El investigador Martin Kottmeyer también encontró sugerentes parecidos entre los supuestos humanoides que secuestraron al matrimonio Hill y un extraterrestre que apareció en un episodio de la serie de televisión de ciencia ficción "The Outer Limits" (1963/65) titulado "The Shield Bellero", que fue emitido tan sólo 2 semanas antes de que los Hill comenzaran sus sesiones hipnósis en 1964. Es muy probable que el "origen" de los alienígenas de los Hill, al igual que su famoso mapa estelar se encontrara latente en su inconsciente en el momento en el que se produjo el "contacto", la "comunicación" con ese agente externo indeterminado. Pero al igual que ocurre en los sueños, las informaciones, en este caso las imágenes almacenadas en la memoria, son distorsionadas bajo nuestro criterio personal e intransferible... otorgando esa pátina de exclusividad que resuman todos y cada uno de los encuentros cercanos…

 

El incidente de Johnny Sands

 El 23 de enero de 1973, sobre las 22:30 horas, mientras Johnny Sands (30 años) un incipiente cantante de música country, circulaba por la “Blue Diamond” a unos 35 kilómetros de las Vegas (Nevada) tuvo un particular encuentro cercano con unos supuestos seres de aspecto anfibios. En un momento dado el testigo observó una insólita aeronave en el cielo que parecía seguirle. Al poco tiempo, su coche se detuvo inexplicablemente. Entonces, mientras intentaba reparar la avería Sands distinguió que sobre su cabeza, a unos 300 metros de altura, se había situado aquel misterioso objeto. Entonces pudo distinguirlo con mayor nitidez. Se trataba de un artefacto en forma de dirigible, de unos 18 metros de largo que se desplazo hacia una zona montañosa. Era de color naranja “oxidado” con dos luces blancas en sus extremos, ventanillas circulares y un anillo rodeándolo por su parte central. Al poco tiempo el testigo observó que dos extraños humanoides se acercaban a su coche, el testigo estaba paralizado. Los seres, de alrededor de 1´80 metros de altura, vestían trajes “plateados”, sin ningún tipo de costuras, eran calvos, pálidos, carecían de vello en las cejas y tenían ojos muy pequeños. Tampoco tenían orejas. Parecían musculosos. Uno de ellos se situó a menos de un metro del testigo. Según Sands; “tenían ojos saltones, la boca muy pequeña y arrugada como la de un hombre sin dientes y tenían la nariz larga y ancha, se veía como algo que sobresalía a cada lado de la cara. Uno de ellos comenzó a hablar, pero no lo hacía con la boca, entonces le pregunté: ¿De donde son ustedes?, él contesto: “De allá arriba”. Me hicieron preguntas. (…) Entonces uno de los humanoides sacó una bola, que tenía el tamaño de un pomelo, de color plateada, y mientras la sostenía en la mano aumentó hasta tener el tamaño de una pelota de baloncesto. Entonces me dijo: "Usted ve, las explosiones nucleares están causando un problema en el sistema solar. Estas cosas que ustedes están haciendo estallar en la tierra, están causando problemas no sólo para usted, sino para nosotros, y no podemos continuar con este tipo de cosas, ya que se va a alterar el equilibrio de todo lo que nos proponemos para el futuro. (…) luego dijeron: “Nos vamos pero nos veremos pronto”, se dieron la vuelta y se fueron. Un rayo de luz apareció y ellos desaparecieron”.
El extraterrestre observado por Sands tiene ciertas similitudes con el alienígena televisivo de "Twilight Zone"
En ambos casos los alienígenas venían a avisarnos sobre los peligros de nuestro armamento nuclear..
 
 
 
El testigo dijo que la voz de los humanoides “sonaba” como una llamada de teléfono lejana que parecía surgir de un dispositivo de su cinturón. Además dijo que las protuberancias móviles de sus cuellos parecían “branquias” de peces. Johnny Sands aseguró a los investigadores que a petición de sus extraños visitantes una parte de la experiencia la mantiene en secreto. El testigo fue sometido por Robert L. Nolen a la prueba del polígrafo determinando que el sujeto parecía decir la verdad. Curiosamente, de nuevo la serie de televisión “The Twilight Zone”,  en el episodio titulado "To Serve Man", emitido en el año 1962, se narraba la historia de un "extraterrestre" proveniente del planeta Kanamit, que llegaba a la Tierra para advertir a las autoridades, del peligro de las actividades atómicas emprendidas por los seres humanos… y para mayor perplejidad el parecido entre el alienígena de la ficción y los extraterrestres de Sands es más que evidente… Pero en esta mítica serie televisiva podemos encontrar más ejemplos de “personajes ficticios” que se han materializado en la casuística OVNI…

 

Humanoides en mitad de la carretera

En una tarde de junio o julio de 1972, en Deming, Nuevo México (USA), la Sra Hilda McAfee y su madre, conducían en dirección a Las Cruces, cuando a unos 37 kilómetros al este de Deming, se  sorprendieron al ver un rayo de luz cegador de frente que surgía del centro de la carretera. Al aproximarse distinguieron dentro de la potente luz, dos figuras de altura media, que vestían un mono azul pálido, muy abultado, con cinturones anchos, guantes, además de botas oscuras. En la cabeza llevaban un casco con el visor oscuro. Los humanoides no se alertaron por la presencia de las mujeres. Ellos parecían estar “reparando” o “trabajando” debajo de un artefacto, que emitía una luz azul, mientras hablaban el uno con el otro. Parecían rígidos en sus movimientos. El investigador Morris Patti, señaló que las mujeres suponen que pasaron con su vehículo por debajo del objeto, ya que éste se encontraba en mitad carretera.  Patti también especula que la “luz” del artefacto fue utilizada para evitar una colisión del coche de las testigos con la aeronave.
A la izquierda un dibujo de los supuestos humanoides avistados por las mujeres, junto a una imagen de la serie televisiva "Twilight Zone" ¿se trata de una distorsión de estos personajes ficticios recreados por el agente externo para engañar a las testigos?...
 
 
 
 
 Las dos mujeres sufrieron varios malestares después de su encuentro; desde sensación de ardor, dolor agudo en el pecho y los brazos. Curiosamente, el esposo de la Sra. McAfee, es hermano de Mike Rogers uno de los testigos del célebre caso de Travis Walton. Paradójicamente, como anunciabamos en la serie de televisión, Twilight Zone, en un episodio emitido en el año 1960, unos astronautas humanos con trajes espaciales muy parecidos a los observados en los supuestos “ufonautas” del incidente de Nuevo México. Incluso antes, en la rara película “Cat-Women of the Moon” de 1953 aparecen unos uniformes con escafandras casi idénticos a los de la serie televisiva.

 

El monstruo espacial de Kofu

El 23 de febrero de 1975, sobre las 19:00 horas, dos niños de escuela primaria llamados Masato Kawano y Katsuhiro Yamahata, de 7 años de edad, estaban patinando cerca Hinode en Kamimachi, en la ciudad de Kofu (Japón), cuando observaron 2 objetos brillantes de color naranja que evolucionaban en el cielo. Una de estas luminarias comenzó a descender lentamente, hasta aterrizar detrás de un viñedo cercano. Los testigos dijeron que la extraña luz emitía un sonido parecido al de una cámara fotográfica (otros autores dice que era un ruido similar al de un contador Geiger). Movidos por la curiosidad los niños corrieron hacia el lugar donde habían visto tomar tierra a la misteriosa bola anaranjada. Al llegar encontraron un objeto en forma de platillo volador de unos 5 metros de diámetro y unos 2,5 metros de altura.

Los niños tuvieron un horripilante encuentro con una no menos monstruosa criatura espacial...
 
 
 
 
El enorme disco, de aspecto metálico, tenía "tres patas en forma de bolas " y sobre su superficie delantera destacaban unos "caracteres o signos extraños", quizás 4, en relieve. En esos momentos se abrió una escotilla en uno de los lados y una escalera de desplegó hasta el suelo. Inmediatamente descendió una criatura de horrendo aspecto que causó el estupor en los jóvenes. Su rostro era de color marrón oscuro, sin ojos y cubiertos de arrugas gruesas. En su cabeza destacaban 2 grandes orejas puntiagudas y tres enormes colmillos, de 5 o 7 centímetros de largo, aunque no se apreciaba la boca. Según describieron con detalle Kawano y Yamahata, se trataba de un ser humanoide, de 1´3 metros de altura, vestido con un uniforme metálico muy brillante. Sus manos tenían 4 dedos y los pies terminaban en dos "protuberancias". Sobre el hombro izquierdo llevaba colgada un arma parecida a un "rifle". El grotesco visitante parecía inspeccionar los alrededores sin prestar atención a los asombrados testigos. Desde la distancia los niños pudieron ver que dentro del artefacto había otro ocupante, de menor tamaño que su compañero, que estaba junto a unas consolas llenas de botones. Sin embargo en un momento dado el ser que caminaba por el exterior se acercó rápidamente a Yamahata, dándole 2 palmaditas en el hombro. El humanoide hablaba en un extraño idioma, parecido al sonido de una cinta de casete escuchada hacia atrás. El joven cayó al suelo según su compañero debido al atroz miedo que sintió al ver que el monstruo espacial estaba junto a él. Kawano reaccionó rápidamente ayudando a su amigo a reincorporase y ambos huyeron del lugar.  Al llegar a su casa, casi presas del pánico y muy nerviosos, los niños narraron su terrorífico encuentro. Intrigadas por la sorprendente historia las madres de los menores decidieron ir al viñedo para comprobar el testimonio de los colegiales. Según comentó la prensa las mujeres pudieron ver, durante al menos 5 minutos, una deslumbrante luz naranja intermitente sobre el viñedo. Yamahata y Kawano querían acercarse al lugar, pero antes del que el grupo decidiera aproximarse, se produjo un estallido de luz muy potente y el artefacto voló hacia arriba despareciendo velozmente en el cielo. Muchos otros testigos fueron localizados por un periodista local, Yamanashi Nichi-Nichi Shimbun del Daily News, que confirmaron la presencia de extrañas luces en la zona.
En una conocida serie televisiva emitida en Japón aparecía una criatura extraterrestre muy similar al humanoide observado por los jóvenes...
En la serie "Outers Limits" se incluían todo tipo de monstruos y criaturas pavorosas como este extraterrestre...
 
 
 
Cuando la noticia fue conocida en la escuela de los niños, varios funcionarios del centro Yamashiro acudieron al lugar del supuesto aterrizaje para investigar. Allí encontraron dos postes de hormigón rotos y desplazados de forma violenta y varias huellas extrañas en la tierra que parecían indicar que algo grande había estado allí. Además para corroborar el testimonio de los estudiantes, uno de los profesores dijo haber detectado radiactividad dentro de un zona circular que había sobre el terreno. El investigador Masaru Mori destacó dos puntos fundamentales del incidente, la sorprendente consistencia del relato de los jóvenes, ratificada por el director del centro Nobuyoshi Kaneko, y las extraordinarias huellas y marcas que habían aparecido en los viñedos. El investigador Bintarou Yamaguchi señaló el extraordinario parecido de la monstruosa entidad avistada por los niños, con un personaje televisivo muy célebre en Japón, desde 1967, llamado, precisamente, “Alien Hook”. Además tanto en la citada sería televisiva como en algunos juguetes de la época, varios monstruos y personajes infantiles eran representados con enormes colmillos. También es interesante reseñar que en la serie “Outers Limits” en un episodio emitido en el año 1964, y titulado “Keeper of the Purple Twilight”, fue protagonizado por unos extraterrestres muy parecidos al visitante japonés sin ojos…

Todos estas “coincidencias” televisivas que hemos analizado en el presente reporte, hasta la fecha, eran esgrimidas por algunos investigadores para evidenciar y certificar, de manera unánime, la falsedad del caso, al considerar que los testigos fabulaban sobre contenidos que conocían, pero bajo el prisma de la Teoría de la Distorsión adquieren su verdadero y transcendental valor…

 

 



 
JOSE ANTONIO CARAV@CA

 
 
 
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