jueves, 17 de abril de 2014

ENCUENTROS CERCANOS CON LAS TROPAS DEL IMPERIO ROMANO


 




La Teoría de la Distorsión, encuentra ejemplos muy claros de su funcionamiento en la casuística OVNI mundial. El incidente protagonizado por la italiana Jole Maltoni, escenifica, perfectamente todos los preceptos de la tesis de la distorsión. Evidenciándose que tras las manifestaciones de los encuentros cercanos, subyace un fenómeno psicológico, pero canalizado y dirigido por un agente externo sin identificar, que conecta con la mente de los testigos para representar una quimera de visitación extraterrestre.

En Ravenna (Emilia-Romagna, Italia), la noche del 03 de septiembre 1976, sobre la 01:horas, la sra. Maltoni estaba en la cama, cuando oyó un ruido que procedía desde el exterior, como el graznido de un pájaro. Se levantó y miró en las habitaciones pero no encontró nada extraño. Al mirar por la ventana, observó en el patio, entre dos casas, un extraño objeto ovoide con salientes formados por 4 o 5 esferas. Mirando con mas detenimiento, vió un humanoide, de 1'75 metros de altura, que parecía llevar en la cabeza un casco de estilo “romano”, con una protuberancia central, como un clavo. Su rostro era liso. Iba vestido como un “soldado romano”. La testigo solo podía ver desde el abdomen hacia arriba. No pudo ver las piernas del humanoide. El ser, caminaba con un estilo marcial, por la entrada del patio, con la cabeza ligeramente inclinada hacia el suelo. La Sra. Maltoni se dirigió a otra ventana, con la esperanza de ver mejor al humanoide, pero observó que no era posible. La regresar al primer punto de observación comprobó que todo había desaparecido, el extraño objeto y el “soldado romano”.
 
Sin duda el tripulante del OVNI tenía semejanzas con un soldado romano... (Cortesía Moreno Tambellini)

 
 
 
 
 
 
Era lógico de esperar, que si algún testigo observaba un tripulante de un OVNI, con apariencia de “legionario romano”, debía de suceder en Italia. No solo el aspecto físico del humanoide era similar al de un soldado romano, si no que incluso, su forma de comportase, al andar, era idéntico al de un militar. Por tanto queda claro que la Distorsión de los elementos inconscientes de la testigo, se hallan reflejados, perfectamente, en su experiencia. Además para añadir más elementos “oníricos” a su relato, casi fantasmales, la entidad no mostraba las piernas.
 
 
 
 
 
 
 
 
JOSE ANTONIO CARAV@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de Jose Antonio Caravaca
 
 
 
 

miércoles, 2 de abril de 2014

EL EXTRAÑO ENCUENTRO CERCANO DE LIBIA










Sobre las 3:00 horas de la madrugada del 25 de octubre de 1954, Carmelo Papotto estaba inspeccionando los terrenos de su empresa agrícola italiana, con sede en Trípoli, Libia, cuando en un momento dado vió descender del cielo un extraño artefacto en completo silencio. Se trataba de un objeto en forma de huevo, de unos 5 metros de largo por 3 metros de alto, cuya parte inferior era de metal como de aluminio, y la superior de un material transparente, su parte posterior según el testigo: “tenía la forma aerodinámica de un automóvil, con una cola que probablemente funciona como el plano de un timón”. La cúpula “cristalina” estaba  fuertemente iluminada por una luminosidad blanca que irradiaba los alrededores hasta los 4 metros.  El OVNI tenía dos luces a los lados y lo que parecían antenas una en la parte delantera y otra en la trasera.  También tenía dos tubos cónicos, que al testigo le parecieron armas, en su parte delantera. En un principió el ingeniero italiano pensó que podría tratarse de un helicóptero militar norteamericano en apuros o incluso un prototipo secreto.
Boceto del misterioso artefacto que aterrizó cerca del testigo

 
 
Según Carmelo Papotto el objeto desplegó su tren de aterrizaje mientras escuchaba un sonido similar a un compresor de los que se utilizan para inflar las ruedas. De hecho las patas del artefacto consistían en seis ruedas. Cuando el OVNI tomó tierra, sobre un campo arado, a unos 10 metros de distancia del testigo, el Sr. Papotto vio en su centro una escalerilla. El testigo pudo apreciar entonces en el interior del artefacto a seis humanoides que se movían lentamente. En aquellos momentos el testigo seguía pensado que eran militares estadounidenses. Vestían ropas amarillas y llevaban mascaras como de gas. Uno de los tripulantes se quitó la máscara durante unos instantes y su rostro era completamente normal. Cuando el testigo puso su mano en la escalerilla para ascender, una fuerte descarga eléctrica le hizo retroceder. Uno de los seres le indicó que no avanzará. El testigo estaba algo aturdido. La tripulación parecía estar ocupada en el interior del artefacto.
En el interior había unos humanoides con uniformes amarillos y "mascaras de gas"
Carmelo Papotto aseguró que uno de los humanoides, con "auriculares" estaba frente a un panel de control parecido a una radio.

 
El Sr. Papotto dice que dentro del artefacto había algunas sillas, mesas y un aparato de radio operado por un humanoide que llevaba unos “auriculares” de los que surgían numerosos cables. Momentos después uno de los seres pulsó un botón y un artilugio mecánico en forma de campana cayó junto a una de las ruedas y procedió a remplazarla por otra. Después de unos 20 minutos, el OVNI se elevó a unos 50 metros de altura sin hacer ruido para posteriormente desaparecer a gran velocidad hacia el este. Los investigadores encontraron en el terreno marcas rectangulares de 10 centímetros de ancho muy parecidas a unos neumáticos normales. Según la disposición de las huellas las ruedas del objeto estaban dispuestas en parejas de 2 y separadas por unos 10 centímetros.  También se encontró una sustancia azul que se mandó a analizar, pero los resultados nunca fueron públicos. Según los investigadores, Carmelo Papotto no tenía conocimientos previos sobre el fenómeno OVNI y por ello se acercó sin temor al artefacto, pensando que podría tratarse de una aeronave humana.
Sin duda el extraño observado por el testigo tenía semejanzas con un helicóptero.

 
 
Según la Teoría de la Distorsión este incidente es un claro ejemplo de cómo elementos mundanos y ordinarios conocidos por el testigo pueden transformarse, por la interacción con un agente externo desconocido, en componentes sobrenaturales insertados en una sorprendente experiencia OVNI. De hecho el OVNI observado por el italiano se asemejaba mucho a un helicóptero militar, con unas protuberancias similares a “ametralladoras” y sus tripulantes parecían soldados, con máscaras de gas incluidas. Todos estos componentes  pudieron estar latentes en la mente del testigo habituado a ver despliegues militares en Libia.
 
 
 
  

JOSE ANTONIO CARAV@CA




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sábado, 1 de marzo de 2014

EL ATERRIZAJE OVNI DE SOCORRO: LA CONEXION "OUTER LIMITS"





 

 

El 24 de abril de 1964 el oficial de policía Lonnie Zamora fue protagonista de uno de los encuentros cercanos más documentados de la historia.
Todo comenzó sobre las 17.45 horas, cuando el agente de policía Lonnie Zamora se encontraba en plena persecución de un vehículo que circulaba a gran velocidad por South Park Street. De repente, una fuerte explosión llamó su atención y pudo observar en el cielo una extraña llamarada azul en forma de embudo, que se  perdió tras una colina. Una vez personado en la zona del incidente, se sorprendió al percatarse de la presencia en medio del terreno, y no muy lejos del polvorín, de un misterioso objeto metálico en forma de huevo. Este artefacto, que estaba a pocos metros del testigo, estaba apoyado verticalmente sobre cuatro patas telescópicas y junto a él había dos pequeños seres enfundados en monos blancos (algunos autores hablan de batas).

El agente Lonnie Zamora, esta considerado como uno de los testigos mas fiables de la casuistica OVNI mundial.  





Según el agente Zamora, el OVNI tenía una insignia roja muy extraña de unos 75 cm de ancho, pero tan pronto como detectaron su presencia, los insólitos seres saltaron al interior de la nave, despegando ésta rápidamente tras escucharse una nueva explosión, al tiempo que una luz azulada emergía por la parte inferior de la aeronave. El testigo observó como el OVNI se colocó a la altura del coche (pues Zamora estacionó en lo alto de una loma), para posteriormente desaparecer en dirección oeste-sur-oeste. Inmediatamente, otros agentes de policía que se presentaron en el lugar, entre ellos el sargento Chávez, pudieron constatar la presencia de cuatro huellas rectangulares en la zona de aterrizaje del objeto, así como las llamas aún presentes en algunos matorrales colindantes.
Las marcas fueron visibles durante varios días y según los expertos fueron provocadas por un objeto de al menos una tonelada de peso. También se encontraron, en las cercanías, huellas de los supuestos ocupantes del artefacto. Las quemaduras halladas en la vegetación colindante revelaron que habían sido producidas por exposición a altas temperaturas. Por si fuera poco, entre varias rocas se encontraron algunos restos metálicos que, al ser analizados, demostraron que era una extraña aleación de hierro y zinc desconocida en la Tierra, que posteriormente “desaparecieron” misteriosamente.


El Objeto avistado por el policía.

 
 
 
 
El caso fue concienzudamente investigado por la USAF y el FBI, entre otros por el capitán Richard T. Holder, jefe del campo de pruebas de White Sands, y el mayor Connor, de la base de Kirtland, llegando a la conclusión de que el agente Lonnie Zamora decía la verdad. Incluso se descartó la posibilidad de que el testigo hubiera visto un prototipo experimental o ingenio de la NASA. El proyecto Libro Azul admitió el caso como No Identificado, y es el único incidente que engloba aterrizaje, visión de humanoides y marcas en el terreno autentificado por el gobierno de Estados Unidos.



TRAS LOS LIMITES DE LA DISTORSION

Curiosamente en la famosa serie de televisión de ciencia ficción “The Outer Limits”, en un capitulo emitido el 28 de octubre de 1963 titulado “The Man who was Never Born", se mostraba una nave espacial que guarda ciertas similitudes con el objeto observado por Lonnie Zamora. En ambos casos se trata de aeronaves que aterrizan de forma vertical, con escapes en su parte inferior y sustentados con patas telescópicas. Además uno de los tripulantes vestía de blanco, coincidiendo con los pequeños humanoides descritos por el policía. Además se da la circunstancia que la nave de la ficción aterriza en un desierto. ¿Vio Lonnie Zamora este episodio de “The Outher Limits”?...
Nave espacial del episodio de "Outer Limites". El artefacto, creado por los autores de la popular serie de ciencia ficción, curiosamente en su despegue y aterrizaje es muy similar al OVNI observado por Lonnie Zamora. El programa fue emitido 6 meses antes de la espectacular experiencia del agente de policía.
La aeronave estaba tripulada por un piloto con un mono blanco...

 
Si seguimos la premisa de la Teoría de la Distorsión cuando el agente externo desconocido entra en contacto con la psique del testigo, pudo extraer esta información inconsciente para erigir, de forma distorsionada, su experiencia de encuentro cercano. Además resulta también muy significativo que el símbolo observado por el agente de policía se asemeje a una señal de tráfico ¿otro ejemplo de Distorsión?.

Comparativa de las 2 aeronaves.
Las similitudes son evidentes.
Arriba las 2 versiones que han circulado sobre el posible emblema que tenía el OVNI en su fuselaje. En la parte inferior señales de tráfico a las que obviamente estaba muy habituado el agente de policía Lonnie Zamora.

Es evidente que en la psique del testigo había múltiples referencias a líneas, flechas y dibujos lineales como curiosamente observó en el presunto emblema "extraterrestre".



 Y, por si fuera poco, las huellas halladas tras la desaparición del artefacto son idénticas a las que podría haber provocado una aeronave terrestre (huellas, quemaduras, vitrificación por altas temperaturas, etc).
Sin duda el avistamiento de Lonnie Zamora sigue siendo uno de los incidentes OVNIs más intrigantes ocurridos en el mundo… seguiremos investigando…

 
 

 
JOSE ANTONIO CARAV@CA





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sábado, 22 de febrero de 2014

LA EXTRAÑA ESFERA VOLADORA DE DUNBAR




 
 
 

19 de enero de 1967. En Dunbar, West Virginia, sobre las 9:05 horas, Tad Jones el dueño de una tienda de electrodomésticos circulaba con su vehículo por la Ruta 64 cuando observó algo en mitad de la carretera. Al acercarse comprobó que se trataba de una esfera metálica, de unos 7´5 metros de diámetro, con dos antenas y una pequeña ventanita de unos 22 centímetros. El artefacto flotaba a 1´20 metros sobre el terreno casi impidiéndole el paso. Cuando el vehículo del testigo se aproximó a la misteriosa esfera, a unos 90 centímetros de distancia, esta despegó a gran velocidad. Según la descripción facilitada por el  testigo, el objeto, que parecía de aluminio, tenía cuatro patas acabadas en algo parecido a "ruedas".
Extraño artefacto observado por el testigo... sin duda no se trata de un "platillo volador" al uso...

 
En su parte inferior sobresalía una hélice que comenzó a girar a mayor velocidad en el momento del despegue. El avistamiento duró unos 2 minutos aproximadamente. Tad denunció el avistamiento ante la policía y la prensa local se hizo eco del extraño episodio. Al día siguiente de conocerse los hechos, el testigo recibió una extraña nota anónima en su domicilio que decía: "Sabemos lo que has visto y sabemos que usted ha hablado.” Será mejor que mantenga la boca cerrada".

EL EFECTO DE LA DISTORSION

Curiosamente si analizamos el presente caso bajo la óptica de la Teoría de la Distorsión encontraremos cuanto mínimo paradójico y delatador que un electrónico, haya tenido un encuentro cercano con un OVNI que más bien parece un compendio de multitud de aparatos eléctricos, con antenas y ruedas incluidas, que le da un aspecto realmente desconcertante.
El artefacto observado por el electrónico tiene muchas semejanzas con los aparatos y electrodomésticos que podían encontrarse en la tienda del testigo.
 
Hay también notables semejanzas entre la esfera metálica voladora y los satélites soviéticos de la época.

¿Utilizó el agente externo el aspecto de los satélites de la época para configurar la forma del OVNI observado por el testigo?
 
La prensa de la época, incluyendo la prestigiosa Revista TIME, llevó a sus páginas los sustanciales avances en la carrera espacial de los soviéticos...
 
 
 
De la misma manera, si aceptamos que el agente externo (el detonador desconocido de los episodios OVNIS) utiliza la psique de los testigos para conformar el aspecto exterior de los artefactos y sus tripulantes, comprobaremos que la presunta nave espacial tiene sorprendentes analogías con los satélites soviéticos (Sputnik, cosmos, etc.) de la época que aparecían regularmente en las revistas y periódicos…

 

 






JOSE ANTONIO CARAV@CA

 

 

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sábado, 8 de febrero de 2014

CUANDO VEIAMOS PLATILLOS VOLANTES...






El 24 de junio de 1947 el piloto civil Kenneth Arnold (1915/1984) a bordo de una avioneta Callair colaboraba en las tareas de búsqueda de una avión militar desaparecido cuando, sobre las 15:00 Horas, observó el vuelo de una formación de 9 aeronaves muy brillantes sobre el Monte Rainier (Washington). Posteriormente Arnold relató a los periodistas, que los objetos no eran aviones convencionales, no tenían cola y eran muy planos. Aquellos extraños artefactos que el piloto de Minnesota no supo identificar volaban aproximadamente a una altura de 10.000 pies desplazándose a una velocidad estimada de unas 1.500 millas por hora (2.400 Km/h), con un movimiento parecido al que haría un plato arrojado sobre la superficie del mar. Esta afirmación del piloto fue la que llevó a la prensa a bautizar a los objetos como "platillos volantes", al confundir los reporteros el movimiento de las aeronaves con su forma. La primera nota de prensa emitida sobre el incidente, escrita por William Bequette, el autor  y artífice de la increíble confusión, titulada “Boise Flyer Maintains He Saw 'Em” (East Oregonian 26/06/47),  describía algunos detalles del avistamiento de Arnold: “Nueve objetos brillantes con forma de “plato” volando a increíble velocidad a una altura de 3.000 metros (10.000 pies) fueron reportados ayer (Junio 24, 1947) por el piloto Kenneth Arnold en Boise, Idaho quien desestimó especular acerca del origen de los mismos. Arnold, empleado del Servicio Forestal de los EE.UU. se encontraba abocado a la búsqueda de un aeroplano perdido cuando observo los misteriosos objetos el día jueves a las 15:00 hs. Los objetos volaban entre el Monte Rainier y el Monte Adams en el estado de Washington, según afirmó, y parecían hacerlo en formación. Arnold indicó haber cronometrado su vuelo y estimó que se desplazaban a una velocidad de cercana a los 2.000 kilómetros (1.200 millas) por hora. Interrogado en Yakima (Washington) acerca del suceso manifestó estar perplejo pero añadió haber conversado con una persona que no identificó procedente de Ukiah (California) quien le aseguró haber visto objetos similares el  22 de junio sobre las montañas de Ukiah. “Parece imposible, añadió Arnold, pero así es”.  En Washington DC el Departamento de Guerra manifestó no contar con información acerca del misterioso suceso. Un vocero del Ejército, sorprendido por el reporte de Arnold acerca de objetos volando a 2.000 kilómetros (1.200 millas) por hora declaró, 'Por lo que se ningún objeto vuela tan rápido, a excepción de los cohetes V-2 que lo hacen a una velocidad cercana a los 6.000 kilómetros (3.500 millas) por hora y eso es demasiado rápido como para poder ser vistos.”
Kenneth Arnold en su avioneta...




En un primer instante, y en contra de lo que pudiera parecer, por los efectos que tendría posteriormente su observación, Kenneth Arnold nunca pensó que había sido testigo del vuelo de naves procedentes del espacio exterior (léase extraterrestres), sino que por el contrario, creía que había sido testigo del vuelo experimental de algún nuevo prototipo de avión a chorro o misil de la USAF.
Sin embargo, cuando la Fuerza Aérea Norteamericana, así como otras agencias gubernamentales implicadas en la investigación del hecho, le comunicaron al intrigado piloto que en aquellas fechas no se habían efectuado en la zona del Monte Rainier, ningún tipo de prueba experimental, comenzaron las interrogantes. En una misiva que envió Kenneth Arnold al Comandante en Jefe de la base de Wright Field Dayton en Ohio se puede ver claramente su opinión inicial sobre el asunto: "Es lamentable que no pueda proporcionar usted explicación a esos aparatos, pues estaba convencido de que pertenecían a nuestro gobierno"..

Kenneth Arnold muestra a la prensa, en 1947, la forma de los objetos observados desde su avioneta. Aunque no se trataba ni de un "platillo volador" ni un "disco volante", la mayoría de los testigos posteriores al piloto de Minnesota observaron este tipo de ingenios voladores influenciados por la prensa de la época, que confundió la forma de desplazarse de las aeronaves vistas por Kenneth Arnold con su forma...

OVNI en forma de "platillo volador" observado en Idaho, el 13 de Agosto de 1947.  El Sr. A. C. Urie junto a sus dos hijos,  Keith de 8 años y Billy de 10 años, mientras se encontraban en el Lago Blue Ranch, en el Cañón Snake River, sobre las 13:00 horas, observaron un extraño objeto volador de 6 metros de largo por 3 metros de alto, que se desplazaba a unos 22 metros de altura y a una velocidad aproximada de 1.600 Km/hora. Los testigos, interrogados por agentes del FBI, indicaron que el artefacto era de color azul y en su parte superior poseía una potente luz roja.





Posteriormente, y con la noticia de nuevas observaciones, cerca de 900 avistamientos solo en 30 días después del relato de Kenneth Arnold, comenzó a extenderse las visiones de platillos volantes por todo el planeta... y la denominada “Era moderna de los platillos volantes” comenzó a gestarse hasta nuestros días. Aunque hay que destacar, que hasta el año 1948 la hipótesis extraterrestre no cuajó ante la opinión pública, creyéndose que quizás los mayores enemigos de los Estados Unidos en aquellas fechas, los rusos, podrían ser los propietarios de aquellas insólitas aeronaves…



LOS EFECTOS DE LA DISTORSION

Lo más desconcertante del incidente de Arnold, es que aunque el piloto aseguró observar unos objetos en forma de “boomerang” o “media luna”, muy planos, sin cúpulas, la mayoría de los avistamientos que continuaron a su relato describían, sobre todo, artefactos en forma de platos, los archiconocidos “platillos voladores” y además con ostensibles cúpulas. Este detalle es sumamente interesante para nuestro presente estudio. En una entrevista emitida el 7 de abril de 1950,  por el periodista radiofónico Edward R. Murrow, Kenneth Arnold aclaraba el error de los periodistas al describir su experiencia: “Estos objetos más o menos volaban como si (...) yo diría que, saltaban como sobre las olas del mar (…) La mayoría de los periódicos entendieron mal (...)  Dijeron que yo dije que tenían forma de platillo cuando dije que volaban como un platillo”. Aunque curiosamente el 27 de junio de 1947, un teletipo emitido desde Pendlenton (Oregon) recogía la información de forma correcta: “Kenneth Arnold, un veterano piloto e ingeniero de control de incendios, se aferró tenazmente a su historia de que vio nueve aviones con forma de media luna brillantes o misiles no tripulados volando en formación a una velocidad de por lo menos 1.200 millas por hora sobre el monte”.


En España, el periódico El Alcazar, en diciembre de 1950, publicó una nota, como anexo a un articulo sobre OVNIs, donde advertía del error producido por los periodistas al transcribir las primeras declaraciones de Kenneth Arnold.








Pese a esto, la mayoría de los ufólogos perpetuaron, erróneamente, la imagen iconográfica de que el famoso piloto había avistado 9 platillos volantes sobre el Monte Rainer, afianzando así la creencia popular, imparable, con la ayuda del cine y la ciencia ficción, de que estábamos siendo visitados por platillos voladores tripulados por seres extraterrestres. Pero sin embargo, todo parece señalar que en junio de1947, a raíz del encuentro de Arnold, se puso en funcionamiento algún tipo de gigantesco “resorte” psíquico desconocido, orquestado por un agente externo no identificado que entra en comunicación la mente de los testigos, que hizo que miles de personas en el mundo observaran y tuvieran encuentros cercanos con OVNIs. Después de la devastadora II Guerra Mundial, el miedo a una contienda nuclear, la caída de ciertos valores religiosos y políticos, aderezados con el auge de la ciencia ficción, pudo crear el perfecto caldo de cultivo para  la gestación de este mito moderno, la visitación alienígena.

El Diario de Burgos publicó el 30 de marzo de 1950 una breve nota sobre un incidente sucedido el día anterior, y que contiene notables semejanzas con el avistamiento de Arnold. "Según los informes que hemos podido recoger, a las 12:15 de la mañana, exactamente, hallándose en el aeropuerto el comandante jefe del sector de Villafría, don Esteban Ibarreche y el capitán don Salvador Ruiz Gómez Hedilla, jefe del servicio de meteorología, acompañados por el encargado del servicio de teletipos don Francisco Bescós Mombrano, sargento de transmisiones el ala volante producía un zumbido perceptible aunque mucho menor que el ruido de los aviones. La visión duró tres minutos y el artefacto, después de disminuir en velocidad notablemente, desapareció en el horizonte, internándose en las nubes, en dirección Sur-suroeste. Fíjese, cronometré el tiempo que pude tardar en buscar los prismáticos, exactamente tardé 35 segundos, pues bien, en ese pequeño lapso de tiempo, o sea hasta que volví a localizarlo, se había desplazado unos 10 Km. lo que, de acuerdo con los cálculos efectuados con el comandante Jefe de Sector del aeródromo, señor Ibarreche, hace suponer que llevaría una velocidad de 700 a 1000 Km. por hora. Insisto en que todos estos datos no son de rigurosa exactitud, sino relativos.”







Pero podemos ir más allá en este particular caso. Incluso podemos rastrear el “estimulo visual”, según los parámetros de la Teoría de la Distorsión, que pudo poner en funcionamiento un agente externo desconocido para recrear ante los ojos de Kenneth Arnold la aparición de aquellas fantasmales aeronaves. El piloto era propietario de una pequeña compañía dedicada a la extinción de incendios llamada “Great Western Fire Control Supply”, y es muy probable que hubiera leído la conocida revista “Popular Science” que en su número de enero de 1947, ofrecía un reporte ilustrado en portada, dedicado a las “nuevas maquinarias contra incendios”. En el interior de la revista también había varios artículos sobre aviones y otras cuestiones relacionadas con la aviación que pudieron llamar la atención de Kenneth Arnold para hojear o comprar el magazine.

La revista Popular Science publicó un interesante reportaje que pudo "inspirar" la experiencia de Kenneth Arnold.


En el interior de la revista había un amplio reportaje sobre un avión secreto del ejercito estadounidense, el XB-35. de aerodinámica revolucionaria y futurista, para finales de los años cuarenta...

A la izquierda, la imagen, a todo color, aparecida en la revista del prototipo de avión militar. A la derecha el OVNI observado por Kenneth Arnold. Las similitudes son mas que evidentes...






Pero sobre todo, en las páginas de la citada revista se podía ver una impresionante fotografía a color del prototipo de ala volante XB-35, un avión futurista para la época. Dicha imagen pudo llamar poderosamente la atención del piloto y quedar grabada en su memoria. ¿Fueron los objetos vistos por Kenneth Arnold una distorsión de esta aeronave militar secreta?. Aunque esto es probable, de lo que no cabe duda, y es un paradigma en sí mismo, es que la mayoría de los testigos posteriores a Kenneth Arnold, influenciados por los titulares de prensa de los primeros años, haciendo referencia a platillos voladores o discos voladores, observaron un fenómeno que no tuvo inconvenientes en mutar su forma externa, de ala volante a plato volador, debido a que principalmente se nutre del inconsciente de los testigos sus creencias y anhelos. Y probablemente, la carga iconográfica y mitológica de una posible naturaleza alienígena, venció a la “posibilidad” de que se tratase de prototipos secretos soviéticos.
A fin de cuentas, la visitación extraterrestre es tan sólo una “cortina de humo” creada por un operador ignoto para conformar y ocultar su manifestación, que no deja de ser una exquisita manipulación psíquica provocada por motivaciones desconocidas.





JOSE ANTONIO CARAV@CA



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sábado, 1 de febrero de 2014

UNA NUEVA PERSPECTIVA DEL INCIDENTE DE CENINNA


 

El 1 de noviembre de 1954 sobre las 6:30 horas, en el pequeño pueblo de Cennina (Italia) Rossa Lotti Dainelli de 40 años fue protagonista de uno de los encuentros cercanos mas bizarros de los acontecidos en aquel inolvidable año de frenética actividad OVNI.
Rossa observó junto al camino un extraño objeto en forma de dos conos unidos por su base, de 2 m de altura y 1 m de diámetro por su parte central. Aquel artefacto era de color marrón y algunas fuentes indican que estaba recubierto de un material parecido al cuero. El objeto tenía una puerta y en su interior se divisaban dos pequeñas sillas. Por detrás del aparato surgieron dos pequeños seres, como niños, de 1 m de altura, que vestían un mono ceñido al cuerpo, con botones brillantes y capa gris, pelo negro y un casco rojizo. Sus caras eran de adultos y hablaban en una lengua que la testigo comparó con el chino. Las palabras que pronunciaron los seres eran algo parecido a los fonemas; “liu, lai, loi, lau, loi, lai, liu “.

Sin duda uno de los aspectos mas extraños del presente incidente es la forma del artefacto observado por la Sra. Lotti




Los dos humanoides se dirigieron a la Sra. Lotti con gran alegría y una amplia sonrisa en la cara, y uno de ellos, el que parecía mas viejo le “robo” varias flores y una de las medias, arrojándolas, después de examinarlas, dentro del objeto. En ese momento uno de los risueños ufonautas tomó un extraño artefacto de aspecto cilíndrico con la punta redonda y apuntó a la Sra. Lotti, quien salió corriendo pensando que la querían fotografiar. Cuando estaba a unos 100 m de distancia, se giró y pudo comprobar que aquella “cosa” y sus pequeños tripulantes continuaban allí. El encuentro duró aproximadamente 10 minutos.

 
 
 

LAS HUELLAS DE LA DISTORSION

Junto al desconcertante y risueño aspecto de los supuestos tripulantes, lo que más llamaba la atención de este particular encuentro era la estrafalaria forma del artefacto que hacía en esta ocasión la función de platillo volador. Según los parámetros de la teoría de la Distorsión, la raíz de estos elementos concretos, únicos e irrepetibles, habría que rastrearlos en la psique del testigo, ya que esto explicaría porque la mayoría de los encuentros cercanos son experiencias intransferibles, conteniendo material que parece exclusivo para cada observador. Por tanto, bajo el prisma de la Distorsión, un agente externo desconocido utiliza para “conformar” y “fabricar” las experiencias OVNIs, imágenes e informaciones que están contenidas en la mente de los testigos, (independientemente de que, este factor no identificado, utilice algunos recursos que son compartidos en otros eventos) y las distorsiona de forma “onírica”,  mezclando todo tipo de conceptos, para recrear la visitación extraterrestre. En el presente evento es curioso señalar que el artefacto observado por Lotti tiene cierta semejanza con las estufas de leña y carbón que se utilizaban en aquellos años… Incluso la puerta de este tipo de braseros es similar a la portezuela del OVNI, tal y como se observan en los dibujos que se realizaron en la época del avistamiento…
 
Curiosamente el supuesto OVNI observado por la testigo tiene muchas semejanzas con las estufas de leña y carbón de la época.

Las semejanzas entre ambos artefactos es mas que evidente...


 
 
 Aunque de forma distorsionada, como sucede en el mundo onírico, podemos interpretar o descodificar que el artefacto protagonista del encuentro de Lotti, probablemente tenga un origen más terrenal de lo que aparentaba…

Pese a que la naturaleza anómala del fenómeno siga siendo una incógnita por resolver, al menos podemos empezar a descifrar algunas de sus claves…




JOSE ANTONIO CARAV@CA




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