«DISTORSIÓN» Ovnis, apariciones marianas, bigfoots, hadas, fantasmas y extrañas criaturas ¿una teoría explicativa?
viernes, 31 de mayo de 2019
domingo, 26 de mayo de 2019
DISTORSION: ENTREVISTA CON IKER JIMENEZ
Las visiones de objetos desconocidos y encuentros con lo sobrenatural han acompañado al hombre desde el principio de su historia. Su manifestación y la forma de explicarlo han sido siempre una fuente inagotable de investigaciones, que han encontrado ahora otro sentido a partir de la teoría de la distorsión. El creador de esta última aportación, José Antonio Caravaca ha explicado para 'Milenio Live' su propuesta que ha revolucionado al panorama ufológico internacional y también a la tribu milenaria, al explicar toda representación simbólica en relación al marco de cada cultura, ¡muy interesante!
martes, 7 de mayo de 2019
DISTORSION: YA A LA VENTA!!!!!
EN PREVENTA POR SOLO 18,95€ (5% de descuento respecto al PVP, 19,95€) A LA VENTA HASTA EL PRÓXIMO 24 DE MAYO Este no es un libro más sobre ovnis.
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Su autor, José Antonio Carav@ca, uno de los ufólogos mas destacados a nivel mundial, es el creador de la última gran aportación teórica que intenta esclarecer este desconcertante y extraordinario misterio: la Teoría de la Distorsión, una propuesta que ha revolucionado el panorama ufológico internacional en los últimos años, alumbrando un nuevo debate en lugares tan dispares como España, Estados Unidos, Francia, Cuba, Argentina, Chile, Australia e incluso Japón. Y es que tras más de tres décadas dedicadas al profundo y exhaustivo análisis de la casuística ufológica, Caravaca ha compuesto un asombroso marco teórico, completando y ampliando el trabajo de decenas de destacados estudiosos en la materia, para poder ofrecer respuestas concretas a este escurridizo fenómeno. Desde sus aspectos mas confusos y etéreos hasta los episodios en los que se han registrado huellas y marcas tras el aterrizaje de uno de estos objetos. Esto se debe a que, a veces, los ovnis y sus ocupantes aparentan ser un fenómeno estrictamente físico, mientras que en otras ocasiones presentan unas características casi fantasmagóricas y difíciles de creer. Así, el objetivo de este libro es bien claro: establecer una precisa cartografía del fenómeno ovni como nunca antes se había realizado para aproximarnos a su núcleo. Le invitamos al más apasionante y arriesgado viaje jamás afrontado para intentar revelar, de una vez por todas, el secreto de los platillos volantes… Y, posiblemente, el de otros grandes misterios y enigmas que han rodeado al ser humano desde hace siglos: fantasmas, apariciones marianas, extrañas criaturas, hadas, duendes, ángeles, Bigfoots…
«El año pasado leí su trabajo, y me interesa mucho su posición. Puede ser que Caravaca tenga razón, y el fenómeno manipule el entorno natural. Me gusta mucho la teoría de Caravaca, son historias paralelas». Jacques Vallée, astrofísico e investigador ovni y autor del libro Pasaporte a Magonia (EEUU)
«La Teoría de la Distorsión ha llegado para quedarse y tender un puente entre lo posible y lo impensable, démosle entonces una grata y calurosa bienvenida. Larga vida y prosperidad a la Teoría de la Distorsión y a José Antonio Caravaca». Juan Acevedo, investigador ovni y coautor del libro Los Extraños (ARGENTINA)
«Caravaca, siempre profusamente documentado y cauteloso en sus investigaciones, proporciona unas líneas de trabajo que podrían marcar un antes y un después en la aproximación a la verdad que subyace tras el enigma ovni. Por todo ello, profundizar en la Teoría de la Distorsión se antoja imprescindible para los interesados en la materia, y se consagra como un soplo de aire fresco con bases bien fundamentadas». Víctor Martínez, investigador ovni. Director de la web Informe OVNI (ESPAÑA)
«Caravaca, probablemente uno de los mayores conocedores del fenómeno ovni a nivel mundial, esté rozando con la punta de los dedos el Santo Grial de la ufología». Jesús Ortega, periodista e investigador, director del programa El Dragón invisible y redactor en Año Cero/Enigmas (ESPAÑA)
«Trabajos como el de José Antonio Caravaca son necesarios e indispensables para poder encontrar al menos algunas respuestas para una problemática en la estamos estancados desde hace casi 70 años por no atrevernos expandir nuestra mirada sobre el fenómeno». Dr. Néstor Berlanda, psiquiatra, investigador ovni y autor del libro Detrás de la niebla (ARGENTINA)
«Esta teoría es un nuevo enfoque para descubrir lo que los humanos han estado experimentando desde tiempos inmemoriales y abre la puerta a nuevas verdades sobre qué significa ser humano, en su sentido más amplio» Rich Reynolds periodista e investigador. Director de UFO CONJETURES (USA)
«Caravaca ha dedicado décadas al minucioso estudio de cientos de encuentros cercanos con ovnis, fijándose en cada detalle y entrevistando una y otra vez a los testigos y a los investigadores que han recopilado algunos de esos incidentes». Miguel Pedrero periodista, escritor y director adjunto de la revista Año Cero/Enigmas (ESPAÑA)
«Respecto a la Teoría de la Distorsión, que maneja y expone sustanciales explicaciones, la acepto como una muy importantísima herramienta, capaz de ofrecer respuestas más satisfactorias, dentro del complejo conjunto de inconmovible confusión a que nos tiene sometido el misterio ovni». Investigador ovni Orestes Girbau (CUBA)
#distorsioniscoming
#ladistorsiónestállegando
lunes, 6 de mayo de 2019
DISTORSION: EL LIBRO QUE ESTABAS ESPERANDO
El 21 de mayo sale a la venta mi ultimo libro «DISTORSION» Ovnis, apariciones marianas, bigfoots, hadas, fantasmas y extrañas criaturas ¿una explicación definitiva?
Un libro diferente, innovador y sorprendente... Muy pronto a la venta...
Agradecimientos infinitos a la Editorial Guante Blanco dirigida por Óscar Fábrega Calahorro, al ilustrador Octavio Martínez González por la espectacular ilustración que se ha marcado... y a Alberto Cerezuela...
(en preventa a partir de mañana)
MAS INFORMACION EN BREVE...
sábado, 4 de mayo de 2019
¿SON LOS OVNIS UNA EXPRESION SURREALISTA DE UNA REALIDAD COGNITIVA SUPERIOR?
El
Surrealismo comienza a desarrollarse en París en 1924 con la publicación del
"Manifiesto Surrealista" de André Breton, «quien estimaba que la
situación histórica de posguerra exigía un arte nuevo que indagara en lo más
profundo del ser humano para comprender al hombre en su totalidad». Breton
decía que el surrealismo: «se basa en la creencia en la realidad superior de
ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo y en el
libre ejercicio del pensamiento. Tiende a destruir definitivamente todos los
restantes mecanismos psíquicos y a sustituirlos en la resolución de los
principales problemas de la vida». La definición es clara: «Para los
surrealistas la obra nace del automatismo puro, es decir, cualquier forma de
expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control. Intentan plasmar
por medio de formas abstractas o figurativas simbólicas las imágenes de la
realidad más profunda del ser humano, el subconsciente y el mundo de los
sueños. Para lo que utilizan recursos como: animación de lo inanimado,
aislamiento de fragmentos anatómicos, elementos incongruentes, metamorfosis,
máquinas fantásticas, relaciones entre desnudos y maquinaria, evocación del
caos, representación de autómatas, de espasmos y de perspectivas vacías. El
pensamiento oculto y prohibido será una fuente de inspiración, en el erotismo
descubren realidades oníricas, y el sexo será tratado de forma impúdica. Se
interesaron además por el arte de los pueblos primitivos, el arte de los niños
y de los dementes. Preferirán los títulos largos, equívocos, misteriosos, lo
que significa que importaba más el asunto que la propia realización». ¿Funcionan
nuestros OVNIs de una forma similar?. ¿Es algún tipo de expresión superior de
conciencia que ha elegido un lenguaje que va más allá de lo verbal y lo
cotidiano?. ¿Utiliza el fenómeno OVNI resortes psicológicos de ruptura con
nuestra realidad ordinaria para provocar una mirada más profunda al interior
del psiquismo humano?. Estoy convencido que tan solo el estudio de la relación
existente entre el paradigma OVNI y la psique de los testigos involucrados
puede conducirnos a la resolución del enigma…
JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.
lunes, 1 de abril de 2019
OVNIS: ¿UNA ARQUITECTURA PSIQUICA?

Evidentemente mis ideas sobre el fenómeno OVNI se encuentran muy alejadas de los planteamientos clásicos de la ufología mas ortodoxa. Para empezar, no creo que los OVNIs sobrevuelen nuestros cielos, ni que aterrizen en nuestros campos o desiertos en la manera que la mayoría de los ufólogos conciben. Es decir, siendo un fenómeno enteramente objetizable, 100% físico y tridimensional. Si esto fuera cierto, que no lo es, tendríamos que admitir que las irrupciones de platillos volantes y sus ocupantes en todo el mundo es una suerte de invasión silenciosa ¿es posible y aceptable estadísticamente hablando, que un fenómeno físico ordinario, o sea, naves espaciales volando de aquí para allá, sean las causantes de varios miles de incidentes? ¿de otros tantos miles de aterrizajes? Indudablemente las matemáticas y la lógica nos dirán que es imposible. Es muy difícil de admitir que naves alienígenas o procedentes de otras dimensiones puedan irrumpir en tal cantidad en nuestro universo, provocando visitas en los rincones mas pequeños y olvidados de nuestro planeta. Aunque, por el contrario, la evidencia de los casos nos demuestra que esto sucede independientemente que pueda ser lógico o no.
Pero la cosa cambiaría radicalmente si todo esto que nosotros hemos etiquetado como fenómeno OVNI, fuera en realidad, la manifestación o visualización de una “realidad ampliada” (incluso podríamos utilizar el término “otra dimensión”) a la que solo podemos tener acceso en determinados accesos de conciencia, autoprovocados o inducidos externamente por un agente indeterminado.
Resulta muy curioso y delatador para nuestro estudio, que casi todos los testigos de anomalías (OVNIS, apariciones marianas, hadas, fantasmas, etc.) se encuentren en un estado alterado de conciencia. ¿Casualidad? Evidentemente NO. Por tanto, este dato debe de tener mayor trascendencia que cualquier otro elemento barajado hasta la fecha por la ufología clásica para justificar sus planteamientos extraterrestres. Los OVNIs parecen que se desenvuelven entre dos realidades contrapuestas, la física y la psíquica, por tanto, mas que un aspecto sobrenatural, metafísico o incomprensible del fenómeno, probablemente esto sea motivado por nuestra inmersión involuntaria/momentánea y fronteriza con una “realidad ampliada” con la que podemos interactuar, y que en ocasiones puede manifestarse físicamente en nuestro entorno. De esta manera podríamos explicar porque unos mismos, aparentemente, eventos ufológicos dejan huellas y marcas, y otros no. Esto podría ser resultado, no de un efecto mecánico y tangible de una nave extraterrestre sobre el terreno (porque de lo contrario sería igual en todos los casos), sino mas bien sería el resultado de una especifica conjunción psíquica, que en determinadas ocasiones permite que esta “arquitectura psíquica” tome corporeidad y pueda interaccionar con el medio.
Los testigos están presenciando atisbos de esta realidad desconocida, que se manifiesta parciamente dentro de nuestro universo ordinario, pero realmente se trataría de un nivel de conciencia alterado producido por nuestra psique, en conjunción con el denominado agente externo. El agente externo es un catalizador psíquico que permite el acceso a esta nueva realidad, que a su vez es altamente moldeable y permeable a nuestra presencia. Y es por esto, por lo que los contenidos de este universo anómalo (al que ser humano a estado expuesto desde hace siglos bajo diferentes etiquetas), es adornado y sustentando por una escenografía coetánea y sincrónica a la época de lo manifestado. No puede ser de otra manera, ya que nuestra psique es la que dicta (de forma inconsciente) el contenido y desarrollo de estas experiencias, lo que impide, entre otras cosas, que accedamos a información desconocida por el género humano.
Y es que los contenidos psíquicos individuales de los testigos son los que otorgan esa atmosfera indiscutible de exclusividad a los eventos OVNIs, y que estos, no encuentren conexión con otros incidentes ocurridos en el mundo, ¿quién mas ha visto el mapa de Betty Hill? ¿al “militar” alienígena observado por W. Laxton? ¿Quién más a saboreado los pankekes que ofrecieron a Simonton? ¿en qué otro lugar se ha visto el OVNI del reverendo Gill? ¿alguien ha vuelto a ser atacado por las esferas de Robert Taylor? ¿ha vuelto el monstruo de Flatwoods a visitar otro bosque?
El paradigma OVNI es tan maleable de un incidente a otro, que no cabe otra posibilidad mas que nuestra psique este interfiriendo en el fenómeno observado, transformándolo y adaptándolo a las informaciones individuales e intransferibles de cada testigo. Por ello estoy convencido que los OVNIs no proceden de ninguna parte, no los vemos llegar desde algún lado, sino que son “invocados” por los propios testigos en el momento mismo que son sintonizados por este misterioso agente externo. Y lo manifestado ante nuestros ojos no deja de ser una construcción cultural, edificada en base a unos preceptos humanos que son puestos en juego en el momento del contacto. Su presencia y existencia se limita tan solo a este proceso de creación y observación, y nada de lo registrado durante un incidente OVNI tiene permanencia en nuestro universo. Y por ello los eventos OVNIs se reinician prácticamente en cada experiencia, demostrando que la participación humana es el elemento diferenciador y primordial de este tipo de eventos. El lenguaje de expresión de este paradigma está tan cercano a los desarrollados por los procesos psicológicos y el mundo onírico, que provoca que su análisis o disección nos plantee tantas interrogantes como dudas. Si separamos el universo psíquico individual de cada testigo, el contexto cultural del momento y otras circunstancias análogas del estudio de los OVNIs, nuestra comprensión del enigma será siempre parcial, difuso y erróneo, como precisamente ha ocurrido hasta la fecha, que multitud de incidentes OVNIs son catalogados como locuras, aberraciones o absurdos, cuando realmente tienen las mismas características y “evidencias” que los sucesos considerados fidedignos. Solo un enfoque mas cercano al núcleo del problema, la psique humana, nos permitirá salir del laberinto.
Pero la cosa cambiaría radicalmente si todo esto que nosotros hemos etiquetado como fenómeno OVNI, fuera en realidad, la manifestación o visualización de una “realidad ampliada” (incluso podríamos utilizar el término “otra dimensión”) a la que solo podemos tener acceso en determinados accesos de conciencia, autoprovocados o inducidos externamente por un agente indeterminado.
Resulta muy curioso y delatador para nuestro estudio, que casi todos los testigos de anomalías (OVNIS, apariciones marianas, hadas, fantasmas, etc.) se encuentren en un estado alterado de conciencia. ¿Casualidad? Evidentemente NO. Por tanto, este dato debe de tener mayor trascendencia que cualquier otro elemento barajado hasta la fecha por la ufología clásica para justificar sus planteamientos extraterrestres. Los OVNIs parecen que se desenvuelven entre dos realidades contrapuestas, la física y la psíquica, por tanto, mas que un aspecto sobrenatural, metafísico o incomprensible del fenómeno, probablemente esto sea motivado por nuestra inmersión involuntaria/momentánea y fronteriza con una “realidad ampliada” con la que podemos interactuar, y que en ocasiones puede manifestarse físicamente en nuestro entorno. De esta manera podríamos explicar porque unos mismos, aparentemente, eventos ufológicos dejan huellas y marcas, y otros no. Esto podría ser resultado, no de un efecto mecánico y tangible de una nave extraterrestre sobre el terreno (porque de lo contrario sería igual en todos los casos), sino mas bien sería el resultado de una especifica conjunción psíquica, que en determinadas ocasiones permite que esta “arquitectura psíquica” tome corporeidad y pueda interaccionar con el medio.
Los testigos están presenciando atisbos de esta realidad desconocida, que se manifiesta parciamente dentro de nuestro universo ordinario, pero realmente se trataría de un nivel de conciencia alterado producido por nuestra psique, en conjunción con el denominado agente externo. El agente externo es un catalizador psíquico que permite el acceso a esta nueva realidad, que a su vez es altamente moldeable y permeable a nuestra presencia. Y es por esto, por lo que los contenidos de este universo anómalo (al que ser humano a estado expuesto desde hace siglos bajo diferentes etiquetas), es adornado y sustentando por una escenografía coetánea y sincrónica a la época de lo manifestado. No puede ser de otra manera, ya que nuestra psique es la que dicta (de forma inconsciente) el contenido y desarrollo de estas experiencias, lo que impide, entre otras cosas, que accedamos a información desconocida por el género humano.
Y es que los contenidos psíquicos individuales de los testigos son los que otorgan esa atmosfera indiscutible de exclusividad a los eventos OVNIs, y que estos, no encuentren conexión con otros incidentes ocurridos en el mundo, ¿quién mas ha visto el mapa de Betty Hill? ¿al “militar” alienígena observado por W. Laxton? ¿Quién más a saboreado los pankekes que ofrecieron a Simonton? ¿en qué otro lugar se ha visto el OVNI del reverendo Gill? ¿alguien ha vuelto a ser atacado por las esferas de Robert Taylor? ¿ha vuelto el monstruo de Flatwoods a visitar otro bosque?
El paradigma OVNI es tan maleable de un incidente a otro, que no cabe otra posibilidad mas que nuestra psique este interfiriendo en el fenómeno observado, transformándolo y adaptándolo a las informaciones individuales e intransferibles de cada testigo. Por ello estoy convencido que los OVNIs no proceden de ninguna parte, no los vemos llegar desde algún lado, sino que son “invocados” por los propios testigos en el momento mismo que son sintonizados por este misterioso agente externo. Y lo manifestado ante nuestros ojos no deja de ser una construcción cultural, edificada en base a unos preceptos humanos que son puestos en juego en el momento del contacto. Su presencia y existencia se limita tan solo a este proceso de creación y observación, y nada de lo registrado durante un incidente OVNI tiene permanencia en nuestro universo. Y por ello los eventos OVNIs se reinician prácticamente en cada experiencia, demostrando que la participación humana es el elemento diferenciador y primordial de este tipo de eventos. El lenguaje de expresión de este paradigma está tan cercano a los desarrollados por los procesos psicológicos y el mundo onírico, que provoca que su análisis o disección nos plantee tantas interrogantes como dudas. Si separamos el universo psíquico individual de cada testigo, el contexto cultural del momento y otras circunstancias análogas del estudio de los OVNIs, nuestra comprensión del enigma será siempre parcial, difuso y erróneo, como precisamente ha ocurrido hasta la fecha, que multitud de incidentes OVNIs son catalogados como locuras, aberraciones o absurdos, cuando realmente tienen las mismas características y “evidencias” que los sucesos considerados fidedignos. Solo un enfoque mas cercano al núcleo del problema, la psique humana, nos permitirá salir del laberinto.
JOSE ANTONIO CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.
viernes, 1 de marzo de 2019
ENCUENTROS CON OVNIS: LA “SOLIDIFICACIÓN” DE UN FENÓMENO PSICODIMENSIONAL
Si lo
encuentros cercanos con OVNIs son producidos por la interacción de la psique
humana con un agente externo que la conecta con una realidad ampliada
desconocida, es muy posible que los fenómenos percibidos contengan todos los elementos
anómalos y volátiles que hemos anotado hasta la fecha. Y todo debido a que
estaríamos en presencia de un paradigma psicodimensional, donde realmente el «vehículo»
que se desplaza de una realidad a otra, es nuestra propia psique. Y dependiendo
de la interacción de nuestra mente con este agente externo, seremos capaces de
solidificar partes del fenómeno percibido. O sea, que la “escena” representada
ante nuestros ojos (la supuesta visitación extraterrestre), contenga materia y
sea capaz de dejar huellas y marcas sobre el terreno. Todo depende del factor humano y su potencial
para lograr la solidificación de esta autentica arquitectura psíquica fabricada
en conjunción con el agente externo. La diversidad de los contactos con esta
nueva realidad ampliada está determinada por la participación de los testigos,
como entes únicos e irrepetibles, que otorgan una pátina de exclusividad a cada
uno de los eventos producidos en este contacto con el agente externo, fuera de
los parámetros de nuestra realidad cotidiana (cartesiana).La
existencia del agente externo, es el factor que hace posible esta conexión de
los testigos de las “anomalías” con una realidad expandida, y es el factor que
cataliza la posibilidad de que la experiencia pueda contener partes físicas. De
hecho, los místicos religiosos han demostrado, que, en ocasiones el universo
psíquico al que acceden durante sus experiencias puede ser cuantificable y
responsable de alteraciones en nuestro espacio físico. El jesuita Herbert Henry
Charles Thurston estudió estos sucesos y los incluyó en su libro “Los fenómenos
físicos del misticismo” (1953). En su obra "El fenómeno Místico"
(199) Juan Martín Velasco decía que los místicos originaban una gran cantidad
de inexplicables fenómenos físicos a su alrededor como: "fenómenos luminosos,
telekinesia, hipertermia, bilocación, emisión de sustancias heterogéneas:
olores especiales, lágrimas y sangre procedentes de imágenes, alargamiento de
órgano corporales, resistencia al fuego, distintos fenómenos en relación con la
muerte: falta de rigidez cadavérica, movimientos insólitos, calor y colores en
el cadáver, no corrupción del cuerpo tras la muerte, etc".
José de Cupertino (1603/1663), es un santo italiano, perteneciente a la orden de los capuchinos, al que se le adjudican mas de 70 casos de levitación, además de poder bilocarse. La religiosa Verónica Giuliani comenzó a presentar físicamente los estigmas de la pasión de Cristo en su cuerpo en 1693, tras experimentar algunos episodios místicos. Además, según se anotó Giuliani era capaz de levitar, multiplicar alimentos y provocar “olores de santidad”. A la monja Sor María de Jesús de Ágreda se le atribuye la facultad de la "bilocación" y de trasladarse de forma inexplicable desde su convento en Agreda hasta Nuevo México y Texas para evangelizar a los lugareños. La Inquisición tomó cartas en el asunto (1635), y durante el proceso realizado a la santa (1649-50) determinando la autenticidad de sus manifestaciones. Entre otros milagros adjudicados a la monja se decía que podía levitar. De alguna manera estos fenómenos místicos demostraban las efímeras y difusas fronteras que existían entre la realidad ordinaria y la del universo psíquico al que accede nuestra psique en determinados estados alterados de conciencia.
En otros contextos, dentro del espiritismo, destacó en el Siglo XIX el medium Daniel Dunglas Home (1833/1866) que era capaz de una larga lista de prodigios; producía ruidos, sonidos, música y golpes, levitaciones y movimientos de objetos, alteraba el peso de los objetos, hacía aparecer luces o fenómenos luminosos en las habitaciones, provoca olores de la nada, hacia aparecer manos solidas al tacto, levitaciones.
El físico David Böhm decía que: “Todo lo material es también mental y todo lo mental es también material. La separación de los dos es una abstracción”. Por lo tanto, no es descabellado pensar que si hay algún tipo de "inteligencia" externa al ser humano en este vasto universo mental, puede originar alteraciones psico/físicas en nuestro entorno al interactuar con los testigos de las anomalías (potenciando las cualidades psíquicas de ciertos testigos).
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.
| ¿Es la psique humana el vehículo que nos conecta con una realidad desconocida? |
José de Cupertino (1603/1663), es un santo italiano, perteneciente a la orden de los capuchinos, al que se le adjudican mas de 70 casos de levitación, además de poder bilocarse. La religiosa Verónica Giuliani comenzó a presentar físicamente los estigmas de la pasión de Cristo en su cuerpo en 1693, tras experimentar algunos episodios místicos. Además, según se anotó Giuliani era capaz de levitar, multiplicar alimentos y provocar “olores de santidad”. A la monja Sor María de Jesús de Ágreda se le atribuye la facultad de la "bilocación" y de trasladarse de forma inexplicable desde su convento en Agreda hasta Nuevo México y Texas para evangelizar a los lugareños. La Inquisición tomó cartas en el asunto (1635), y durante el proceso realizado a la santa (1649-50) determinando la autenticidad de sus manifestaciones. Entre otros milagros adjudicados a la monja se decía que podía levitar. De alguna manera estos fenómenos místicos demostraban las efímeras y difusas fronteras que existían entre la realidad ordinaria y la del universo psíquico al que accede nuestra psique en determinados estados alterados de conciencia.
En otros contextos, dentro del espiritismo, destacó en el Siglo XIX el medium Daniel Dunglas Home (1833/1866) que era capaz de una larga lista de prodigios; producía ruidos, sonidos, música y golpes, levitaciones y movimientos de objetos, alteraba el peso de los objetos, hacía aparecer luces o fenómenos luminosos en las habitaciones, provoca olores de la nada, hacia aparecer manos solidas al tacto, levitaciones.
El físico David Böhm decía que: “Todo lo material es también mental y todo lo mental es también material. La separación de los dos es una abstracción”. Por lo tanto, no es descabellado pensar que si hay algún tipo de "inteligencia" externa al ser humano en este vasto universo mental, puede originar alteraciones psico/físicas en nuestro entorno al interactuar con los testigos de las anomalías (potenciando las cualidades psíquicas de ciertos testigos).
A lo largo
de la historia se ha documentado cómo el acceso a esa otra realidad puede tener
consecuencias en nuestro entorno físico. Creo que, en este caso, la existencia
de un agente externo es lo que hace posible una mayor presencia de estos
factores físicos, pero siempre en concomitancia con los testigos, esenciales en
la creación de estos paradigmas.
JOSE ANTONIO
CARAV@CA
Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.
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