domingo, 3 de enero de 2016

ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS: CUANDO LA DIFERENCIA ES LA CLAVE

 








Sin duda uno de los aspectos más llamativos, desconcertantes y representativos de los encuentros cercanos con OVNIs es su enorme diversidad. Y es que los archivos de los investigadores aglutinan cientos de tipologías de “platillos volantes” y un tanto de lo mismo sobre la morfología de los hipotéticos tripulantes extraterrestres. ¿Es lógico pensar que exista tal disparidad y multiplicidad en unos supuestos visitantes del espacio? ¿Es esto señal de que estamos siendo visitado por infinidad de seres alienígenas?...
Probablemente NO. Lo más sensato es cuestionar este planteamiento y reflexionar pausadamente sobre la verdadera naturaleza del fenómeno OVNI y sus posibles vinculaciones con la psique humana.
Ni siquiera en los casos más análogos los investigadores son capaces de extraer algunas vagas similitudes o conclusiones sobre los tamaños, apariencia y comportamientos de los elementos puestos en funcionamiento en un encuentro cercano con OVNIs. Un claro ejemplo de lo que decimos, lo encontramos representado en tres casos clásicos de aterrizaje OVNI de la época dorada de los cincuenta.



HUMANOIDES SALTARINES
El 1 de julio de 1953, en el pequeño pueblo de Villares del Saz (Cuenca) un joven pastor Máximo Muñoz Hernaiz de 13 años se encontró también con unos pequeños tripulantes de un OVNI. Mientras se encontraba cuidando un rebaño de vacas, sobre las 14:00 horas, escuchó tras de él, un fuerte silbido, semejante al ruido que provocaría un gran globo al desinflarse. Tras darse la vuelta, se encontró, a escasos 4 metros de su posición, con algo asombroso, que el testigo definió como una reluciente «tinaja con cuatro patas» de color amarillo (quizás metálico). Asombrado estaba el pastor, cuando, del artefacto de 1,30 metros de altura por 30 cm de ancho, salieron 3 individuos de unos 70 cm de altura, a través de una puerta que había en la parte superior de la tinaja. Los seres, “tietes” (enanos) en palabras del testigo, tenían la tez amarilla, los ojos rasgados y vestían un mono azulado, brillante, y en la cabeza llevaban unas “gorras” con las viseras chatas. Los hombrecillos hablaban en un idioma ininteligible para el asustado pastor, que vio cómo los seres le rodearon para que uno de ellos le “propinara” una suave bofetada con su mano “helada y reluciente”.
 
Del interior de la "tinaja voladora" surgieron tres pequeños seres saltarines.


Acto seguido, y sin terciar más palabra, los “simpáticos tietes”, ayudados por una pieza que había en el artefacto, se encaramaron con agilidad al interior de la aeronave dando saltos. Máximo observó que los tripulantes poseían en su brazo derecho una chapa redonda (quizás un emblema o símbolo que no distinguió). En medio del estremecedor silbido, la tinaja inició el vuelo, aumentando notablemente su resplandor, mientras el testigo, aterrorizado, emprendió la huida. El comandante del puesto de la Guardia Civil acudió al lugar, y encontró 4 huellas de unos 5 cm de profundidad, y 2´5 cm de diámetro. Las marcas formaban un cuadrado perfecto de36 cm de lado. Los investigadores hablaron con más testigos que vieron un raro artefacto volador pequeño, en las fechas del incidente del joven pastor.


CABEZAS PLANAS
El 25 de octubre de 1954, en Col Cerasa de Cingoli (Macerata, Italia). Dos niños de 12 años, Marziano Giampieri y Pacifico Santucci, vigilaban un rebaño de ovejas en una pradera, cerca del monte Sgaggia. Sobre las 17:00 horas, fueron a comprar un bocadillo, y al regresar, se sorprendieron de encontrar a los animales un poco más lejos de donde los habían dejado, y  de ver que los perros ladraban de forma enfurecida. Cuando se acercaban al lugar, Giamperi observó que “algo” se movía entre la alta maleza, pensó que eran animales, pero de pronto, a unos 10 metros de distancia, vio que se trataba de 3 seres muy pequeños,  delgados, de unos 30 centímetros de altura, de apariencia humana, aunque  tenían una gran cabeza en forma de melón. Llevaban ropa oscura, ceñida al cuerpo y con un brillo metálico. Se movían de forma muy torpe. Giamperi no sabe, si la rara forma de la cabeza se debía a que llevaban un casco aplanado.  Los diminutos humanoides corrían en dirección a un extraño objeto oscuro en forma de barril, de 1´50 metros de largo y 70 centímetros de ancho, que en uno de sus extremos tenía algo parecido a “antenas”. 
 
El ocupante del extraño objeto volador tenía la cabeza o un casco aplanado.




El artefacto se elevó rápidamente en vertical, emitiendo un largo silbido. Al llegar a unos 20 metros de altura, el “barril volador” expulsó una bola de fuego que explotó cuando llego al suelo. Los dos niños fueron golpeados por la violenta ráfaga de viento, provocada por la onda expansiva de la explosión. El artefacto desapareció a gran velocidad, en dirección este. Los jóvenes huyeron atemorizados. Ese mismo día, una vecina de la zona, María Ruggeri, confirmó que había visto, un extraño objeto volador pasar "por encima de mi cabeza". La policía de Crawley y San Severino Marche, investigó el incidente. Incluso se enviaron al pueblo forenses de Nápoles y el presidente de la actual Asociación Científica “Bilancia” de Ancona, el Sr. Andrea Quintini, entrevistó a los niños.


El artefacto despegó lanzando una bola de fuego


El periódico “La Nazzione” el 28 de octubre de 1954, ofreció una versión de los hechos relatada, al aparecer, por un profesor de colegio de San Severino Merche. En sus páginas se leía que el extraño encuentro tuvo lugar cerca de la aldea de Santa Filomena Colcero, en la frontera entre los municipios de San Severino y Cingoli, mientras dos muchachos de regreso a sus hogares, vieron de repente, a unos 10 metros de distancia de ellos, tres pequeños seres con una cabeza muy grande. Vestían completamente de color  gris y tenían una altura de 30-35 cm. Tan pronto como los pastores vieron a los humanoides, los tres escaparon trepando hacia un pequeño artefacto de forma esférica, brillante, con dos especies de hélices en la parte frontal, que estaba escondido detrás de un arbusto. De acuerdo con la descripción de los dos chicos, las dos hélices se pusieron en movimiento y el aparato se elevó, emitiendo un silbido, a gran velocidad, desapareciendo en dirección a Monte Verde. En el momento del despegue el artefacto, expulsó un globo ardiente. Los dos pastores narraron su encuentro al citado maestro.


LADRONES DE FLORES
El 1 de noviembre de 1954 sobre las 6:30 horas, en Cennina (Bucine, Provincia de Arezzo, (Italia) Rossa Lotti Dainelli (40 años), una mujer que vivía en una granja a las afueras de Cennina, se dirigía a pie a dicha localidad para visitar el cementerio y la iglesia. Llevaba un ramo de claveles y caminaba descalza para no manchar sus zapatos y medias. Al llegar a un claro, entre árboles, se percató de la presencia de un extraño objeto que se hallaba sobre la hierba. El objeto tenía forma de dos conos unidos por su base, de unos 2 m de altura y 1 m de diámetro en la parte central, era de color marrón (algunas fuentes dicen que estaba recubierto de un material parecido al cuero). El artefacto tenía una puerta y en su interior se divisaban dos pequeñas sillas. Por detrás del artefacto surgieron dos pequeños seres, como niños, de 1 m de altura, que vestían un mono ceñido al cuerpo, con botones brillantes y capa gris, pelo negro y un casco rojizo. Sus caras eran de adultos y hablaban en una lengua que la testigo comparó con el chino. Las palabras que pronunciaron los seres eran algo parecido a los fonemas; “liu, lai, loi, lau, loi, lai, liu “. Los dos humanoides se dirigieron a la Sra. Lotti con gran alegría y una amplia sonrisa en la cara, y uno de ellos, el que parecía más viejo le “robo” varias flores y una de las medias, arrojándolas, después de examinarlas, dentro del objeto. En ese momento uno de los risueños ufonautas tomó un extraño artefacto de aspecto cilíndrico con la punta redonda y apuntó a la Sra. Lotti, quien salió corriendo pensando que la querían fotografiar. Cuando estaba a unos 100 m de distancia, se giró y pudo comprobar que aquella “cosa” y sus pequeños tripulantes continuaban allí. El encuentro duró aproximadamente 10 minutos.
 
Los pequeños hombrecitos mostraron en este caso un comportamiento travieso y divertido. 


 
El suceso cuenta con los testimonios de varias personas que observaron las evoluciones de un extraño objeto en el aire. Además del relato de dos hermanos Marcello y Ampelio  (9 y 6 años), que incluso aseguraron, en la fecha, que vieron desde la distancia el encuentro de la Sra. Lotti con los dos seres (aunque dicho testimonio ha sido cuestionado en investigaciones recientes). Los vecinos que se acercaron al lugar del raro encuentro, a los 30 minutos del hecho, contemplaron un  profundo agujero en la tierra de unos 15 cm y un diámetro de 10 cm. El orificio también fue visto por el Inspector Jefe de Carabineros en Ambra, Zulimo Botarelli, que se encontraba de caza en los alrededores cuando sucedió el incidente.


CONCLUSIONES
Pese a que las semejanzas entre los tres incidentes son patentes, (pequeños OVNIs y pequeños tripulantes) no deja de ser menos cierto, que muestran aspectos totalmente dispares que evidencian que los encuentros cercanos con “platillos volantes” están repletos de ricos matices inclasificables. Esto sería resultado inequívoco de la existencia de un “agente externo” indeterminado, que es capaz de establecer contacto/comunicación con la psique de los observadores, logrando que cada testigo “incorporara” detalles intransferibles e irrepetibles a la experiencia, producto de su “participación” inconsciente en la elaboración de las supuestas visitas extraterrestres. Este operador desconocido “arrebata” y “distorsiona” cuanta información sea necesaria del inconsciente del testigo para otorgar a cada evento esa pátina de exclusividad y absurdidad que caracteriza y define a este tipo de encuentros, que a la sazón los hace prácticamente irresolubles desde el punto de vista de nuestra “lógica cartesiana”.
 
Como se observa la apariencia y tamaños de los humanoides son radicalmente diferentes,,,
En este dibujo se observa perfectamente la diferencia de tamaños de los humanoides así de como la de sus pretendidos vehículos espaciales.


 

Aún mostrando algunos incidentes, como hemos expuesto anteriormente, elementos similares, como tamaños/forma en la aeronave y sus diminutos tripulantes, estos muestran tal contraste en aspecto, vestimentas, comportamientos y detalles que invalidan cualquier tipo de clasificación y estudio a los que los sometamos… 
A no ser que comenzamos a admitir la presencia de un proceso “psíquico” desconocido, de origen externo a la psique de los testigos, soterrado en los encuentros cercanos con OVNIs. Cuya única finalidad y propósito es la creación de una escenificación ficticia de una visitación alienígena a nuestro planeta, pero, y esto es quizás lo más importante para la comprensión de nuestra tesis, bajo el prisma y paradigma humano, aunque esté distorsionado para la ocasión… 




 
JOSE ANTONIO CARAV@CA



Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.

jueves, 17 de diciembre de 2015

CUANDO LA "DISTORSION" SE TOPO CON “STAR WARS”








ENCUENTROS CERCANOS CON LOS "MORADORES DE LAS ARENAS"

El 25 de julio de 1979 un agricultor llamado Federico Ibáñez Ibáñez de 54 años tuvo un particular y desconcertante encuentro con lo bizarro. Ocurrió sobre las 11:30 horas de la mañana mientras conducía su Renault-6 por las afueras del pueblo de Turís (Valencia) en dirección a su viñedo (situado a unos 4 Km). En un primer momento observó un reflejo en tierra que le pareció producido por otro vehículo estacionado en la zona, pero al aproximarse, a unos 4 metros de distancia, comprobó que se trataba de un objeto en forma de “medio huevo”, de color blanco, de base plana y apoyado sobre el terreno en dos “patas”. Las dimensiones del extraño artefacto según el testigo eran de 2´5 metros alto, de los que, 30 centímetros correspondían a las patas y unos 2´5 metros de ancho. Tal y como relató al investigador Vicente Juan Ballester Olmos en un detallado artículo denominado “¿Imaginación o Realidad? el Aterrizaje de Turís”: “Era una cosa metálica muy brillante, de un blanco muy fuerte que nunca había visto”. Sin embargo las sorpresas no habían concluido para el estupefacto agricultor. 


El testigo observó toda la escena a plena luz del día. 2 pequeños seres surgieron del bosque para introducirse en el interior de la extraña cúpula.





De pronto de un algarrobo cercano, a unos 11 metros del objeto, surgieron 2 pequeños humanoides de entre 80 y 100 centímetros de altura. Se desplazan rápidamente, uno detrás del otro ofreciendo su perfil al testigo. Ballester Olmos indica que: “Federico Ibáñez pudo distinguir que iban ataviados con una vestimenta blanca que parecía estar “hinchada de aire” y que salía de la frente de aquellos seres y llegaba casi hasta el suelo, dejando al descubierto unos pies pequeños y oscuros. Sus brazos eran cortos, estaban doblados y pegados al cuerpo y terminaban en unas manos oscuras. El único detalle de los rostros que pudo observar fueron unos tubos negros que sobresalían de ellos, de unos 7 u 8 cm de largo, parecidos a “las gafas que se usan para soldar, pero más largos”. Tras introducirse en el objeto este ascendió rápidamente (con una inclinación de 260 grados) mientras levantaba un gran torbellino de viento en total silencio.

El testigo (izquierda) junto a los investigadores Ballester Olmos y Miguel Guasp en el lugar del avistamiento. (Imagen Cortesía Ballester Olmos) Mas información aquí ¿Imaginación o realidad? El aterrizaje de Turis 
Dibujo de los 2 presuntos humanoides. (Imagen Cortesía Ballester Olmos)
En el lugar el supuesto aterrizaje se hallaron 4 curiosas huellas inexplicables. (Imagen Cortesía Ballester Olmos)





Posteriormente los investigadores hallaron en la zona del supuesto aterrizaje 4 huellas que formaban un rectángulo perfecto de  176 x 130 cm. Ballester Olmos indicó que: “Aparentemente, la estructura de cada una de ellas era una circunferencia de 8 cm de diámetro cuyo interior estaba integrado por 8 casquetes esféricos de unos 2,25 cm de diámetro que, a su vez, rodeaban simétricamente un casquete central, también circular, de unos 3,5 cm de diámetro. La profundidad de las marcas de los casquetes variaba: el central se hundía en el terreno de 9 a 14 mm, los más pequeños mucho menos. Mediante un penetrómetro manual se estimó –probablemente con bastante margen de error, dado lo rudimentario del sistema– que el objeto que había producido esas marcas había ejercido una fuerza de 4 toneladas.”



LA CONEXIÓN “STAR WARS”

Sin duda el caso contiene ingredientes que lo hacen únicos en la casuística OVNI. La apariencia de los humanoides tiene ciertas semejanzas con algunos de los personajes que aparecen en la célebre película de “Star Wars” (1977). Los propios implicados en la investigación del caso, notaron esta curiosa semejanza, indicando que todo pudo ser fruto de la imaginación del testigo. Ballester Olmos incluía el siguiente comentario en su reportaje sobre el caso: “El estudioso malagueño Luis R. González basa su crítica de este caso en la descripción de los seres, que, según explica, recuerdan una mezcla de caracteres de personajes de La guerra de las galaxias: el tamaño de los jawas, las protuberantes gafas de los moradores de las arenas y una combinación de ambos en la vestimenta. El filme se estrenó dos años antes del avistamiento que nos ocupa”. 

Los "moradores de las arenas" que aparecen en la película "Star Wars" guardan muchas semejanzas con los humanoides avistados en Valencia.

Detalle de la cabeza de los moradores de las arenas.


En la misma película aparecen los "jawas" unos pequeños seres ataviados con capuchas.





Ampliando esta información Ballester Olmos indicó personalmente al autor del presente reportaje que: “De mis entrevistas con él deduje que no era hombre de ir al cine, pero nunca se sabe si pudo haber visto fugazmente algo en televisión o en alguna revista y haberlo registrado, a pesar de que es un hombre de campo totalmente volcado en sus tierras. Yo estoy convencido de que el aterrizaje solo ocurrió en su cabeza; quizás si en 1979, además de la extensa investigación que hicimos, lo hubiéramos sometido a la consulta de un psicólogo o psiquiatra, eso hubiera arrojado luz, ahora, ya es imposible”.
 Actualmente bajo el prisma de la teoría de la Distorsión, donde se establece que los contenidos inconscientes de los testigos (cultura, estudios, hobbies, etc.) son utilizados por un agente externo desconocido para crear una puesta en escena de visitación extraterrestre, este suceso adquiere otro cariz. Probablemente en la imaginación del testigo quedo latente algunas de las impactantes imágenes de la película “Star Wars” (un autentico fenómeno social y mediático de la época), sobre todo la de algunas de sus criaturas fantásticas, como los “Jawas” y los “Tusken” (los moradores de las arenas) que contienen muchos de los elementos descritos por el agricultor. Pequeños seres, capuchas, movimientos rápidos, “gafas protuberantes”, todos estas características fueron “rescatadas” por el “agente externo”, del inconsciente del testigo, para construir un encuentro cercano con rasgos únicos, exclusivos e intransferibles. Por tanto los humanoides observados por el Sr. Ibáñez no serían más que el efecto y resultado de una “proyección distorsionada” de algunas de las criaturas del universo “Star Wars” dentro de un contexto ufológico, fruto de una época de numerosos incidentes relacionados con los OVNIs, expuestos frecuentemente en los medios de comunicación. Aunque al contrario que sus homónimos cinematográficos estos humanoides estuvieron en una galaxia muy, muy, muy cercana…









JOSE ANTONIO CARAV@CA

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lunes, 2 de noviembre de 2015

SOBRE COSAS QUE SE VEN EN LOS CIELOS










Pese a lo que pueda pensar el lector profano a las temáticas ufológicas, la mayor parte de la casuística OVNI está plagada de aeronaves que nada tienen que ver con los platillos volantes. Casi cualquier forma de aparato volador, por muy absurdo que parezca, y por muy alejado que esté de una línea aerodinámica, ha sido observado surcando nuestros cielos, demostrando que el fenómeno de los No Identificados es mucho más complejo de lo que algunos quisieran. Y al igual que ocurre con la tipología de los humanoides, casi infinita e imposible de clasificar, los modelos de “platillo volador” son tan numerosos y diferentes, que es muy improbable que nuestros hipotéticos visitantes extraterrestres puedan tener tal variedad de aeronaves en sus hangares. Esto es sin duda delatador de un paradigma relacionado con nuestra psique que, aunque externo a nuestra mente, es capaz de catalizar y transformar nuestros pensamientos en una distorsionada “puesta en escena” de visitación alienígena. Por tanto es “lógico” que nuestra literatura OVNI sea tan amplia y divergente como amplios y heterogéneos son los testigos que  presencian este fenómeno, mutable a raíz de nuestra riqueza intelectual. Así que más allá de la simpleza de la hipótesis extraterrestre, en los encuentros con OVNIs subyace un desconcertante fenómeno psíquico, de comunicación y trasvase de información, entre el inconsciente privativo de los observadores y la “mente creadora” de un agente externo no identificado, que es capaz de plasmar en una proyección “holográfica” una realidad aparente, pero tan efímera y ficticia, como las apariciones de difuntos, de la Virgen María o del abominable Hombre de las Nieves. Y, sólo en contadas ocasiones, por motivos o conjunciones que ni siquiera podemos aventurar, este tipo de vivencias adquiere una momentánea corporeidad para dar la apariencia de lo que no es y nunca será… una “realidad” como nosotros la entendemos…

Veamos algunos ejemplos:


RECTANGULO VOLADOR
El diseñador Adolfo Arranz recuerda una experiencia que le marcó en su juventud: “He hecho este dibujo para intentar plasmar lo que vimos mi sobrino Sergio y yo hace la tira de años, tendríamos entre seis y siete años, o quizás menos, y estábamos jugando detrás de la casa de Sergio. De repente, nos encontramos en el cielo esa especie de cubo rectangular, todo negro, ni tenía luces ni nada parecido, parecía una caja". 







"Estuvimos un rato viéndolo, luego entramos como locos en casa a decir lo que había ahí fuera y nadie nos hizo ningún caso. Cuando salimos no estaba. Mi recuerdo es bastante parecido al dibujo, el cielo estaba crepuscular, y la cosa no sabría decir de qué tamaño podría ser, pero grande sí que era. Juro que vi esto, de veras.”


LA CALDERA VOLADORA
Mientras circulaban con su vehículo por Mildura (Australia) en el año 1970, dos hermanos tuvieron un encuentro cercano con una peculiar maquina voladora. Un objeto enorme se elevó por detrás de unos árboles, pasando a menos de 50 metros de distancia de su coche. 






El color del artefacto era gris con luces parpadeantes de color naranja y blanco. L.V. comentó a los investigadores que no podía ver por debajo del objeto, pero no pudo apreciar el interior a través de las rejillas de su parte inferior. Parecía haber una luz central era tan brillante que podría haber visto hasta pequeños insectos que se arrastran por el suelo. En la rejilla vio también que había luces que giraban con la base, mientras parpadeaban, de color naranja y negro. Se alejaron del lugar asustados.




UN ENIGMA AEREO
El 28 de octubre 1976, sobre las 19:00 horas, en Evansville, Indiana (Estados Unidos), 6 testigos observaron un extraño objeto a unos 60 o 70 metros de distancia. Uno de los testigos, Lee Golden dijo a los investigadores que: "No fue una alucinación. Esta cosa procedía desde la parte superior derecha de la casa, yo diría que estaba a 30 o 40 metros por encima del tejado. Era rectangular en la parte superior y tenía una gran luz en la parte inferior. No pude ver cómo era la parte inferior, pero era totalmente a prueba de ruido (no había sonido en absoluto). Tal como vino parecía tener el tamaño de un automóvil y fue ganando altura mientras se movía hacia el norte. Cuando llegó a una altitud más alta, desde la parte inferior del objeto despidió algo hacia afuera. Más tarde, otra cosa surgió desde el lado. El objeto llegó desde el sur, en un principio se dirigía hacia el norte a baja altura (cien hasta ciento cincuenta pies), luego se volvió y comenzó a moverse hacia el noreste, ganando altura y finalmente hasta tener el tamaño de una estrella. La duración de todo el avistamiento fue de 15 minutos”. 








La descripción del artefacto es bastante inusual. El objeto en su parte superior era rectangular, con una abertura o ventana central formada por una malla. Mediante tres cortos tubos estaba unido a su parte inferior que estaba formada por un cilindro. En el centro de esta pieza surgía una especie de “escape”. El objeto tenía varias luces de color amarillo que luego cambiaron a una tonalidad blanca. Al principio de la observación el artefacto se desplazaba lentamente para después desaparecer en la lejanía a mayor rapidez.








JOSE ANTONIO CARAV@CA



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sábado, 10 de octubre de 2015

CUANDO EL ARTE SE ANTICIPÓ A LAS ABDUCCIONES

 



 

En el arte existen ejemplos muy interesantes, con imágenes muy sugerentes, que indican que los miedos y lo sobrenatural siempre ha estado muy presentes en nuestro inconsciente, atrayéndonos y horrorizándonos al mismo tiempo con una fuerza arrebatadora. En 1912 el pintor Richard Tennant "esbozó" a la perfección algunos de los elementos que casi 50 años después, encontraríamos representados en las supuestas terroríficas experiencias de abducción alienígenas.  La pintura en cuestión, según el autor, presenta: “Un hombre desnudo inconsciente acostado sobre una mesa siendo atacado por pequeños demonios armados con instrumentos quirúrgicos; simboliza el efecto del cloroformo en el cuerpo humano".
Pero para los aficionados a los OVNIs, les sorprenderá observar el dibujo, en una fecha tan temprana, de un hombre tumbado en una camilla, al que varios “hombrecillos” de gran cabeza examinan con instrumental médico, mientras otras pequeñas criaturas revolotean a su alrededor. Incluso uno de los seres le practica una pequeña incisión en su costado. ¿Una abducción extraterrestre en toda regla? ¿Visitantes de dormitorio?...
 
La imagen contiene muchos elementos propios de nuestras modernas abducciones...
Las abducciones obedecen a un fenómeno ancestral que ha evolucionado hasta nuestros días...

Los terrores nocturnos y la parálisis del sueño son miedos atávicos que siempre han acompañado al ser humano...






Sin duda, en toda esta mezcolanza arquetípica, de los clásicos terrores nocturnos y lo sobrenatural, encontramos el perfecto embrión, para que en fusión con la “era atómica” y la "era espacial", se gestaran nuestros modernos "secuestros extraterrestres".
Una pantomima de un paradigma mucho mayor, nebuloso, complejo y efímero… donde lo onírico traspasa la frontera de lo ilusorio hasta filtrarse en nuestra realidad cotidiana…





Agradecimientos a Richar Sendra Sáez



JOSE ANTONIO CARAV@CA




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martes, 1 de septiembre de 2015

“El EXTRATERRESTRE QUE VIAJABA EN UN SOFA”







Sin duda a todos nos gustaría que la casuística OVNI estuviera repleta de incidentes tan convincentes y determinantes como el ocurrido en Socorro (Nuevo México), donde todos sus elementos encajan perfectamente dentro del rompecabezas de la hipótesis extraterrestre… Sin embargo esto es una quimera inalcanzable... Los archivos de los investigadores están repletos de casos y eventos que desafían la lógica cartesiana y parecen más bien seguir el dictado de una “mente” delirante, fantasiosa y hasta cierto punto, con un envidiable o endiablado, según se mire, sentido del humor. El estudio y análisis en profundidad de la vasta literatura ufológica, alejado de acalorados apasionamientos e ideas preconcebidas, nos puede ofrecer una amplia perspectiva del universo ambiguo y etéreo en el que se mueven nuestros queridos “platillos volantes”. Sólo, y, exclusivamente, durante una extraña e impenetrable conjunción de circunstancias  indeterminadas esta “porción” de realidad nos es asequible a nuestros sentidos, pero bajo una simbolización o codificación, difícil de asimilar por nuestra psique. Producto de una “comunicación” más propia de experiencias oníricas y místicas que de un encuentro con una civilización alienígena en visita de cortesía o científica…
Uno de estos sucesos bizarros ocurrió un día de Febrero de 1974 en Eucasssines, Bélgica, cuando la encargada de una gasolinera, Domenica Delaufe, salió un momento al exterior y se quedó estupefacta ante una insólita visión. A unos 20 metros de distancia, en un campo cercano, observó un extraño objeto volador, parecido a un huevo transparente,  cruzado por luces multicolores,  con cuatro potentes luces más grandes en cada extremo. Se desplazaba en total silencio, y aparentemente no tenía medio de propulsiones visibles. El artefacto estaba a un metro del suelo aproximadamente. Pero lo más curioso del incidente, es que en su interior había un humanoide de unos 3 metros de altura, aparentemente reclinado sobre un "sofá" marrón.  No había ningún otro instrumental u objeto dentro del artefacto. El ocupante del objeto estaba estático mirando hacia el frente. Tenía características humanas, con el pelo corto y oscuro. En ese instante otros tres testigos,  Laurent Lejeune y dos muchachos, Bernard y Jean Claude, salieron de la gasolinera y pudieron ver las evoluciones del “huevo” y a su recostado “tripulante”. Todos aseveraron que la aeronave se perdió en la lejanía…








JOSE ANTONIO CARAV@CA



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viernes, 3 de abril de 2015

LA ABDUCCION DE VILLAS BOAS... ¿EL ORIGEN?...



 
 
 
 
El célebre incidente de Antonio Villas Boas ocurrió el 15 de octubre de 1957, cerca de Sao Francisco de Sales, en el Estado de Minas Gerais (Brasil), cuando el protagonista, un campesino de 23 años, se encontraba trabajando con su tractor de noche para evitar el calor del día. Entonces, de pronto cerca de su posición vio descender un extraño OVNI en forma de "pájaro" o “insecto”, mientras su vehículo se detenía misteriosamente. Antes de que pudiera reaccionar dos pequeños humanoides, con escafandras y unas “mochilas” a sus espaldas intentaron atraparle, pero Villas Boas tras golpearlos pudo escapar momentáneamente. En su frenética carrera de huida, varios seres le agarraron fuertemente consiguiendo inmovilizar al joven tras una buena “refriega”. Villas Boas describió a los belicosos ocupantes del OVNI como de estatura baja, de aproximadamente 1´60 metros de altura, ataviados con un extraño mono blanco formado con “escamas metálicas” que le dañaron en el forcejeo. Sobre la cabeza tenían unos cascos opacos con solo dos aberturas redondas a la altura de los ojos, con cables que se unían a la mochila, un cinturón ancho, guantes gruesos y zapatos de tacón alto.
Dibujo de la nave basada en las medidas facilitadas por Villas Boas. Junto a la escalera se aprecia la altura del testigo (a la derecha) y la de los humanoides (izquierda) que según el relato del campesino le llegaban a la altura del hombro.
 
 
 
Lo introdujeron en el estrafalario artefacto subiendo por una escalera metálica. En el interior del OVNI, Villas Boas comprobó que todo estaba fuertemente iluminado, existiendo una columna de metal lustroso que unía el suelo con el techo. Tras tomarle muestras de sangre de su barbilla con un extraño aparato en forma de pipa luminosa conectada a un no menos enigmático recipiente en forma de cáliz, los seres le condujeron a otra estancia donde había una "cama" de plástico negra. En ese instante el campesino Boas pudo ver unos signos rojos sobre una de las puertas de la estancia, que cuando estaba cerrada no dejaba de ver ningún tipo de señal, ni marca visible de la existencia de la misma. En esos momentos los humanoides, con gran agilidad y destreza le quitaron toda la ropa al joven mientras le restregaban por el cuerpo con una “esponja” impregnada en un líquido refrescante que le hizo vomitar. “Al igual que una ducha, había varios agujeros, a través del cual se produjo un humo gris, que se disolvió en el aire. De ahí el olor. Me sentí muy mal y tuve arcadas, fui a una esquina y vomité. Entonces podría respirar sin dificultad, sin embargo, seguía sintiéndome mal por ese olor” relató Villas Boas.
Los extraños humanoides y la "ocupante" con la que mantuvo relaciones sexuales Villas Boas...
 
 
 
 Minutos más tarde, hacia su aparición en escena, una pequeña "mujer" con larga cabellera rubia y grandes ojos azules rasgados, totalmente desnuda, según Villas Boas "su cuerpo era el más hermoso que había visto en mi vida". No hizo falta mucho tiempo ni mucho ingenio, para que el joven brasileño se diera cuenta de las "intenciones" de su anfitriona. Realizaron el acto sexual sobre la "cama" y todo se desarrolló con "normalidad", exceptuado un ligero detalle, Villas Boas afirmó que la "mujer" gruñía como un animal. Muy mal no debió desenvolverse el muchacho cuando la “dama” pidió otra entrega fogosa del brasileño. Una vez terminado el "trance", la ardiente "tripulante" se dirigió hacia la salida, no sin antes señalar con el dedo índice, al testigo, su vientre y luego el cielo, en clara alusión al lugar donde nacería el "hijo" de ambos. Tras su “aportación a la causa” el joven fue invitado a visitar los entresijos de la aeronave, donde pudo observar una habitación donde había tres seres sentados, en sillas giratorias y se comunicaban entre ellos emitiendo “gruñidos” ininteligibles. Manipulaban unos controles y le llamó la atención una mesa que tenía una especie de pequeña caja de cristal, con un contador similar a un reloj y en lugar de los números 3, 6 y 9, apreció que tenía unas marcas negras y en el lugar donde se emplaza el número 12, poseía “cuatro símbolos negros pequeños seguidos”.
Antes de abandonar el artefacto el campesino brasileño intentó robar éste pequeño artilugio, que debía pesar unos dos kilos, pero fue descubierto por los ocupantes del OVNI que no con muy buenas maneras le enseñaron la puerta de salida. Ya desde el exterior el testigo pudo ver como la nave se elevaba en medio de un fuerte viento y desaparecía en la fría noche. Había estado más de 4 horas a bordo de la aeronave. El Dr. Olavo Fuentes, ufólogo brasileño examinó a conciencia el caso de Antonio Villas Boas concluyendo que parecía estar diciendo la verdad. En su examen médico, Fuentes señaló que a raíz de su encuentro el joven tenía dificultades para dormir, que los primeros días vomitaba con frecuencia y apenas tenía ganas de comer. Durante varios días tuvo picores en los ojos y una suave irritación. Curiosamente tras el aparente ataque de insomnio de las primeras jornadas durante aproximadamente un mes fue víctima de una pesada somnolencia. Durmiéndose con extremada facilidad en cualquier hora del día. En varias partes de su cuerpo aparecieron extrañas heridas y hematomas sin razón aparente. Los principales síntomas fueron denunciados en los tres días posteriores al encuentro, aunque tuvo secuelas durante meses. Algunos expertos están convencidos que las molestias de Villas Boas fueron provocadas inequívocamente por una exposición a una radiación desconocida a saber; migrañas, vómitos, insomnio, falta de apetito, irritación en los ojos, manchas cutáneas, etc.




VIAJES A OTROS MUNDOS EN LA CIENCIA FICCION…
Curiosamente en 1905, mucho antes de producirse la experiencia vivida por Villas Boas, la revista Tico Tico publicó, en varias entregas, la historia  de ciencia ficción "Como Viagens maravilhosas hacer Mundos Dr. Alpha nos DOS planetas", de Osvaldo Silva. En dicha innovadora obra se describía a un personaje llamado Dr. Alpha, un prodigioso inventor brasileño que construyó una curiosa nave espacial llamada “Meteor”. Con su aeronave el científico era capaz de viajar por el espacio, visitando la Luna, Marte y Júpiter. El relato era acompañado por varias ilustraciones donde se podía apreciar la nave “Meteor” y el traje espacial del Dr. Alfa. Dicho traje espacial recuerda, asombrosamente, a los descritos por el abducido brasileño Villas Boas décadas después. Incluso en los dibujos que se publicaron en la revista Tico Tico se observaban varios relojes en la pared de la nave espacial del científico, y de igual forma, Villas Boas dijo a los ufólogos que en el interior del OVNI había un extraño dispositivo como un reloj.

El escritor brasileño ideó una estrafalaria maquina voladora... Villas Boas, de igual forma, describió un OVNI muy singular y nada convencional...
Los parecidos entre el traje espacial de la ficción y los trajes de los presuntos humanoides extraterrestres son extraordinarios.  

 
 
 
Además para entender el componente sexual de la experiencia de Villas Boas, el investigador Pablo Villarrubia, comentó al autor del presente reportaje, tras entrevistar a familiares y amigos del testigo, que el joven agricultor era muy fogoso y mujeriego en la época del incidente. Por lo que si seguimos las premisas de la teoría de la Distorsión, además de los recursos ideográficos contenidos en la psique del testigo (las ilustraciones de la revista Tico Tico) el agente externo pudo utilizar el “vigor sexual” de Villas Boas para “enriquecer” su experiencia de abducción alienígena…





Nota: El autor del reportaje quiere agradecer la colaboración del investigador heleno Thanassis Vembos.




JOSE ANTONIO CARAV@CA







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martes, 3 de marzo de 2015

LOS HUMANOIDES ARMADOS DE VOGHENZA


 







La teoría de la Distorsión sugiere que la mayoría del material contenido en una experiencia de encuentro cercano con OVNIs (tipología de humanoides y características de los platillos voladores) es suministrado por el inconsciente individual del testigo en comunicación y sintonía con un agente externo desconocido. Además de esto, el incidente puede tener elementos propios del inconsciente colectivo y sus arquetipos.

 La participación de un agente externo independiente, se confirma por la irrupción de ciertos aspectos en las experiencias que suelen ser comunes en centenares de incidentes. Por ejemplo, que los humanoides disparen flashes de luz a los testigos, independientemente de su aspecto, altos, bajos, humanos, monstruosos, etc. Además la existencia de huellas físicas en el terreno o sobre el testigo, indica que el operador ignoto es capaz de otorgar “materia efímera” a una vivencia, que en su funcionamiento y puesta en acción es más propia de las experiencias oníricas que de la realidad.
Emulando a un director de cine, el agente externo consigue mantener un guión “homogéneo” y hasta cierto punto coherente (con la lógica propia del mundo de los sueños) con la escena que se quiere representar, en el caso que nos ocupa, la visitación extraterrestre, “eliminando” y “censurando” todo material inconsciente que pueda entorpecer o desviar los objetivos básicos de la experiencia. El agente externo solo utiliza los elementos inconscientes más útiles del testigo para conformar su representación “teatral”: la forma del “platillo volador”, la vestimenta de los humanoides, su aspecto físico, su altura, etc. Y dependiendo de la capacidad imaginativa del testigo (Creatividad Onírica) y sus recursos inconscientes (literatura, cultura, cómics, cine, etc...) la experiencia contendrá mayor o menor cantidad de detalles. 
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Un extraño objeto aterrizó en Voghenza




En el siguiente caso que vamos a exponer ocurrido en Italia en 1951, pero divulgado en el año 1978, comprobaremos como muchas de las características observadas en los humanoides fueron plasmadas en la portada de una revista de ciencia ficción estadounidense publicada en 1957. Sin tener, aparentemente, conexión un incidente con otro, las semejanzas son notables, lo que explicaría que en la imaginación colectiva estarían contenidos todos los “ingredientes” de ciencia ficción necesarios para que brotaran este tipo de encuentros. En Voghenza (Voghiera, Ferrara) el 14 de agosto de 1951, sobre las 13:00 horas, H. B. agricultor y albañil de 57 años, realizaba un trabajo de mantenimiento en el cementerio local cuando sintió una intensa ola de calor en su espalda a la vez que escuchaba un extraño ruido. Al darse la vuelta observó una enorme mancha que caía del cielo. Se trataba de un objeto metálico resplandeciente de unos 6 metros de diámetro. El artefacto tenía forma alargada, en la parte superior tenía una cúpula con varias aletas verticales, donde había varias ventanas redondas de color azul. En su centro una especie de anillo que giraba con la cúpula. La parte inferior tenía la forma aproximada de un embudo y estaba inmóvil. A poca velocidad, el artefacto aterrizó a unos 50 metros del testigo, apoyado en 3 patas telescópicas que surgieron de la base del objeto. En ese momento se abrieron dos puertas laterales y salieron dos escaleras. Inmediatamente desembarcaron 6 humanoides de 1,20 metros de altura.


Los enigmáticos tripulantes del artefacto iban armados.(Cortesía Moreno Tambellini)


Vestían brillantes trajes blancos de una sola pieza, con unas botas que les llegaban hasta las rodillas. En la cintura portaban un cinturón con unas “lentes alargadas” de color verde. En la cabeza llevaban un casco de material transparente del que sobresalían tres antenas finas, dos a cada lado y una en el centro. Sobre la espalda tenían un depósito del que surgía un tubo que se unía al casco por debajo de la barbilla. Los brazos de los humanoides eran muy largos en relación al cuerpo. Llevaban un objeto alargado en las manos que parecía algún tipo de arma parecida a una escopeta. Cuando se aproximaron al testigo, hasta unos 5 metros de distancia, este pudo observar mas detalles del rostro de los seres. Sus rasgos faciales eran de aspecto simiescos, la cabeza alargada, tenían los pómulos salientes, los ojos redondos y azules, su piel era blanca, y el que parecía “jefe” del grupo llevaba una barba de color roja.


Es interesante resaltar los evidentes paralelismos existentes entre el supuesto extraterrestre y el dibujo efectuado para un relato de ciencia ficción... ¿Pueden existir este tipo de casualidades? ¿o realmente los encuentros cercanos, pese a su naturaleza anómala, contiene un trascendental y desconocido componente mental que no sabemos cuantificar?

El resto de la cabeza estaba cubierta por un material ajustado de color oscuro. Uno de los humanoides apuntó su “arma” contra el testigo y disparó una especie de “flash” luminoso. H.B. tenía tanto miedo que no intento huir, aunque el “disparo” no le causo ningún daño aparente. En ese momento el “jefe” le hizo un gesto amigable con la mano, el testigo le devolvió el saludo, y el humanoide asintió con la cabeza. De repente, todos los humanoides retornaron a la aeronave. Una llama de color rosa surgió del embudo inferior, el objeto se elevó verticalmente a gran velocidad, y en 2 segundos estaba fuera de la vista. Un trabajador del cementerio, observó el vuelo de una luz cegadora. Sobre el terreno quedaron marcas del aterrizaje, un círculo de hierba quemada y suelo desprovisto de vegetación de unos 7 m de diámetro.
JOSE ANTONIO CARAV@CA


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