sábado, 6 de febrero de 2016

LA ECUACION DE LA DISTORSION: DECONSTRUYENDO LOS ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS








Según las premisas de la Teoría de la Distorsión la naturaleza real de los encuentros cercanos con OVNIs obedece a un fenómeno radicalmente opuesto al planteado por la hipótesis extraterrestre. Dicha teoría indica que la interacción/comunicación mental entre un “agente externo” desconocido y la psique de los testigos dan origen a unas desconcertantes, pero engañosas experiencias de encuentros cercanos con supuestas aeronaves y humanoides de procedencia “no humana”.

El fruto de dicha “simbiosis mental” es la creación de un “escenario ficticio” de pretendidos aterrizajes de naves extraterrestres, donde la “escenografía” y “personajes” que se ponen en juego, mediante una proyección tridimensional, que puede tener una consistencia física, carecen de continuidad y permanencia real en nuestro universo tras su visionado. Por ello, todo lo representado ante los ojos de los testigos no es más que una ficción temporal “distorsionada” de los contenidos inconscientes de los propios observadores, pero controlados y ejecutados por un “agente externo” no identificado que ejerce como un director de orquesta. Si esta premisa es cierta, la implicación del testigo en la “elaboración” de las experiencias es mucho más trascendental y rastreable de lo que se había pensado hasta el momento. Por tanto, si los investigadores hubieran buceado en la mente de los observadores en busca del verdadero origen de los referentes visuales ó conceptuales representados en su encuentro cercano los hubieran hallado sin mucha dificultad. 

Así, la teoría de la Distorsión establece que, conociendo información de sólo una de las 2 partes  que conforman este tipo de vivencias, el TESTIGO o el ENCUENTRO CERCANO, podemos "intuir" elementos de la otra parte de forma precisa y desconcertante. Lo que demostraría que se trata de un fenómeno de “creación mental compartida” entre la psique humana y un “agente externo”.
Por ejemplo, si leemos en un informe que el OVNI tenía forma de helicóptero es muy probable que el testigo tenga algún tipo de relación con el estamento militar (ser militar, vivir cerca de una base militar, aficionado a las cuestiones militares, a la aviación, o ser piloto, etc.). O, si por ejemplo el testigo tiene conocimientos sobre un determinado área (aficionado a la egiptología, electrónica, armas, ciencia ficción, etc.), es probable que esto se vea reflejado en su supuesto encuentro con extraterrestres y, antes siquiera de conocer los detalles de su vivencia, podamos adivinar/intuir algunos elementos de su encuentro. De hecho, para certificar la conexión mental soterrada en este apartado del fenómeno OVNI, hay algunos ejemplos muy llamativos. Es curioso que la mayoría de incidentes registrados de humanoides parecidos al “muñeco de Michelin” hayan ocurrido inevitablemente sobre territorio francés, de donde es originaria la famosa marca de neumáticos y donde estaría más presente el icónico logotipo en el inconsciente de los testigos. Y tampoco es casual que muchos ocupantes de OVNIs observados por niños porten pistolas y armas, elementos muy latentes en el imaginario infantil. Pero, donde mejor se aplica esta regla o ecuación es a los detalles más extraños y singulares de la experiencia (emblemas, forma del OVNI, vestimenta de los tripulantes, comportamiento, etc.), ya que estos elementos son, en la mayoría de los episodios, UNICOS e IRREPETIBLES y por tanto deben de tener un origen claro en la idiosincrasia del testigo. Hasta la fecha estos detalles habían representado un muro infranqueable para los investigadores, puesto que eran incapaces de analizar y comprender esta enorme y dispar casuística repleta de elementos propios e INSTRANFERIBLES. Sin embargo estos detalles únicos pueden ofrecer la clave para comprender el fenómeno al que nos enfrentamos. Probablemente la respuesta sea que estos elementos son aportados por el propio testigo, de forma inconsciente, a la hora de “fabricar” la experiencia. Esto explicaría 3 aspectos inexplicables de los encuentros con OVNIs:

1.- Por qué existen tantos detalles únicos dentro de un encuentro cercano que no se repiten en otros incidentes (cientos de humanoides diferentes y OVNIs de infinitas formas y tamaños)

2.- Y por otro lado, se explicaría por qué existen tantos aterrizajes OVNIs en los archivos de los investigadores. Al tratarse de un fenómeno en cierto modo de “proyección psíquica” puede ocurrir en cualquier parte del mundo y ante un casi ilimitado número de testigos diferentes.

3.- También explicaría el componente/factor "absurdo" de esta experiencias, quizás, uno de los aspectos mas bizarros e incomprendidos de los encuentros cercanos con OVNIs. Bajo la óptica de la Teoría de la Distorsión estos aspectos inclasificables se revelan como un simple efecto intrínseco e intrascendente producto del proceso de la creación mental/onírica/compartida entre la psique del testigo y el agente externo. Para responder a los comportamientos extraños e ilógicos mostrados por los humanoides o, a algunos detalles incoherentes del interior de los OVNIs, por ejemplo, hay que tener en cuenta, que la "fabricación" de estos sucesos obedece a un proceso similar al que experimentamos mientras soñamos, donde la realidad y lo imaginario se entremezclan de forma admirable para la recreación de un psicodrama de interpretación individual.


Por tanto las preguntas correctas que deberíamos formular al conocer un encuentro con OVNIs sería las siguientes: ¿Por qué un testigo ve concretamente un OVNI en forma de pirámide y no de platillo volador?,  ¿por qué el OVNI tenía ese determinado elemento?,  ¿por qué tiene ese símbolo en el fuselaje?, ¿por qué el ocupante tenía ese aspecto concreto?, ¿por qué los tripulantes le hablaron al testigo sobre esa materia y no otra?.
La teoría de la Distorsión plantea respuestas para todas estas cuestiones. La solución la podemos rastrear en el propio testigo.



DESCIFRANDO EL ENIGMA:


1.- HELICOPTERO DE OTRO MUNDO
Algunos ejemplos de lo que hablamos. William Laxton (Texas, 1966) trabajaba en una Base de la USAF cuando tuvo su experiencia OVNI. Si preguntáramos que tipo de encuentro cercano podría vivir, tendríamos en cuenta o destacaríamos su vinculación con el estamento militar. ¿Existe relación entre el testigo y su experiencia?. Si. De hecho, Laxton observó un OVNI con forma de helicóptero, que tenía símbolos (letras y números) parecidos a los que tienen los aviones o helicópteros, y para mayor desconcierto estaba tripulado por un humanoide vestido de militar que parecía realizar trabajos de mantenimiento sobre la aeronave, actividades muy frecuentes en la base donde trabajaba Laxton… ¿pura casualidad?.

El artefacto tenía muchas semejanzas con los helicópteros y aviones que el testigo veía en la base militar donde trabajaba,






2.- EL “TELEVISOR” VOLADOR
 Tad Jones (West Virginia, 1967) observó un pequeño y asombroso ovni esférico de metal con antenas, hélices, patas y ruedas. El artefacto tenía aspecto de electrodoméstico o un artilugio similar, más que de nave extraterrestre. ¿Qué tipo de observador tendría este tipo de experiencia?. Las preguntas que deberíamos formularnos es donde trabajaba Tad Jones o que aficiones tenía. La respuesta la encontramos en la primera de nuestras interrogantes. El testigo trabajaba en una tienda de electrodomésticos.

El OVNI observado por Jones tenía apariencia de electrodoméstico o satélite.







3.- “MECANICOS” DEL ESPACIO
La Sra. Marianne en compañía de su suegra (New Berlin, Nueva York, 1964) observó como unos extraterrestres reparaban una “nave espacial” con ayuda de la tripulación de otro artefacto.  La testigo vio como los humanoides utilizaban una caja de herramientas. En esta experiencia los principales puntos a destacar sería los siguientes; “mecánicos”, “cajas de herramientas” y colaboración en la reparación de un motor. ¿Dónde hallamos esta información?. La biografía de la Sra. Marianne ofrece evidencias notorias del origen de este episodio. Cuando la testigo residía en la granja de sus padres, observaba con frecuencia las  rutinarias reparaciones de maquinaria agrícola, en la que a veces colaboraban los vecinos.  

La testigo recordaba como de niña había presencia en infinidad de ocasiones como en la granja de su padre reparaban la maquinaria agrícola con ayuda de los vecinos.







4.- EL “MODULO LUNAR” DE HITLER
Juan González Santos (Algeciras, Cádiz, España, 1981) observa un OVNI en forma de modulo espacial de la NASA y con una especie de esvástica como insignia. ¿Dónde podemos hallar los orígenes de este singular episodio?. Una entrevista detenida con el protagonista nos ofrece todas las claves. Semanas antes de su avistamiento, González Santos había visto un documental de la llegada del hombre a la Luna que le había impresionado, y curiosamente el tren de aterrizaje del supuesto OVNI es idéntico al del modulo espacial de la agencia norteamericana. Pero la pregunta clave de este encuentro sería ¿por qué una esvástica en el OVNI?. Si el planteamiento de la ecuación de la Distorsión es correcto, este detalle tan particular e importante deberíamos encontrarlo en el propio testigo. De forma delatadora, Juan González Santos era un gran aficionado a los temas de la Segunda Guerra Mundial y concretamente al bando alemán. Esto explicaría por qué ningún otro testigo en el mundo ha visto jamás otra esvástica en el fuselaje de un OVNI. Siguiendo esta interesante premisa, el agente de policía Lonnie Zamora (Socorro, Nuevo México, 1964) observó un símbolo en el exterior de un OVNI. ¿Cómo podría ser el “logotipo” qué vería un patrullero?. Sospechosamente el signo distinguido por Zamora era similar a una señal de tráfico; “triángulos con líneas”. Pero aún existen más ejemplos. Si retomamos el suceso del Sr. Laxton las letras y números que observó en el lateral del OVNI parecían una representación “distorsionada” de la palabra USAF

El OVNI observado por Santos tenía un gran parecido al modulo espacial que había visto por televisión semanas antes de su encuentro.





5.- “COHETES” NO IDENTIFICADOS
Los Pilotos Clarence S. Chiles y John B. Whitted (Montgomery, Alabama, 1948) observan un ovni en forma alargada dividido en secciones como los aviones y proyectiles de la época, y además es propulsado por llamas, ¿qué otra cosa podría ver un piloto?.

Los pilotos describieron el OVNI como un gran misil con ventanillas.






6.- UN EXTRATERRESTRE “RUSO” ARMADO
En plena oleada ovni sobre Francia (Raon-l´Etape, Vosgos, 1954), Lazlo Ujvari,  se topa, en mitad de un bosque, con un hombre vestido como un piloto humano que le amenaza con un revólver. Nuestro protagonista no se siente amenazado. El extraño visitante armado le habla en varios idiomas diferentes hasta que el testigo le habla ruso y se comunican. Tras andar varios metros descubre entre las sombras un enorme artefacto de unos 6 metros de diámetro y 3 metros de altura, compuesto por dos platos superpuestos de color gris oscuro, con una cúpula en la parte superior. Sobre la cúpula hay una antena en forma de “sacacorchos”. Tras despedirse, el artefacto despega. ¿Qué tipo de testigo no se sentiría aterrorizado por un hombre armado en mitad de la noche?. ¿Un militar? ¿un policía?... Efectivamente. Lazlo Ujavari era un aguerrido exlegionario, habituado como explicó a la prensa a las situaciones tensas y a las armas. Además para completar la participación inconsciente del testigo en la elaboración de la experiencia, Lazlo Ujvari conocía varios idiomas y fue él, el que tomo la iniciativa de utilizar el ruso, lo que implica una interacción directa del testigo en el resultado final del encuentro.

El testigo un exmilitar habituado a las situaciones límites, no se amedrentó por la presencia de un hombre armado en la oscuridad de la noche...






7.- EL MAPA ESTELAR DE NORMANDIA
Y un último ejemplo. El elemento más importante y célebre de la experiencia de abducción protagonizada por el matrimonio Hill (Hampshire, 1961) era un supuesto mapa estelar observado en el interior del OVNI (nunca vuelto a ver por nadie). Si los investigadores se hubieran tomado la molestia de visitar los lugares que frecuentaba Betty y su marido, hubieran comprobado que en el salón del hotel donde se reunían con los miembros del NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color), sobre la pared, había colgado un cuadro con un mapa de la 2ª Guerra Mundial. Concretamente del desembarco de Normandía. Si superponemos el pretendido mapa de las estrellas con este mapa militar, comprobaremos que son casi idénticos. Betty Hill de forma inconsciente ofreció esta información visual al “agente externo” para componer la idea del mapa estelar…

La similitud del pretendido mapa estelar alienígena (abajo) con el mapa del desembarco de Normandía (arriba) es evidente.







CONCLUSIÓN
A tenor de estos ejemplos, la conclusión más evidente que extraemos es que hasta la fecha hemos realizado las preguntas incorrectas para intentar solucionar el enigma de los encuentros cercanos con OVNIs. Al presuponer que lo que los observadores nos narraban era una realidad incuestionable. Sin embargo estos incidentes  son hábiles manipulaciones/construcciones “psíquicas” que pretenden hacer creer una cosa que no es tal; una observación del descenso de una nave espacial alienígena.
Y quizás lo más importante, los testigos pasan de ser meros observadores independientes, sorprendidos ante el eventual aterrizaje de una nave extraterrestre, para erigirse en los verdaderos objetivos y protagonistas de estas experiencias. Su participación es vital para la realización de estas escenificaciones “ficticias”, ya que un “agente externo” desconocido utiliza su material informativo inconsciente para componer y dar vida a los elementos de la escena. Sin su contribución “involuntaria”, el resultado expuesto ante los ojos del testigo no sería el mismo y probablemente ni siquiera existiría. Por tanto, el significado y  objetivo de estos episodios han sido malinterpretados desde sus inicios, adjudicándoles unos propósitos totalmente ajenos a su verdadera naturaleza. No estamos tratando con unas visitas extraterrestres al uso, descodificadas erróneamente bajo el prima humano del desembarco exploratorio de unos científicos extraterrestres. Todo esto es debido a la acción deliberada de un “agente no identificado” que pretende inculcar este concepto.

Seguramente estamos enfrentados a un paradigma de dimensiones desconocidas cuyas fronteras y repercusiones se hallan en las invisibles barreras de la psique humana. Sólo entendiendo la implicación de los testigos en la elaboración de estos encuentros cercanos llegaremos a entender y comprender la trascendencia o no, de estos sucesos….








JOSE ANTONIO CARAV@CA




Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.

domingo, 3 de enero de 2016

ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS: CUANDO LA DIFERENCIA ES LA CLAVE

 








Sin duda uno de los aspectos más llamativos, desconcertantes y representativos de los encuentros cercanos con OVNIs es su enorme diversidad. Y es que los archivos de los investigadores aglutinan cientos de tipologías de “platillos volantes” y un tanto de lo mismo sobre la morfología de los hipotéticos tripulantes extraterrestres. ¿Es lógico pensar que exista tal disparidad y multiplicidad en unos supuestos visitantes del espacio? ¿Es esto señal de que estamos siendo visitado por infinidad de seres alienígenas?...
Probablemente NO. Lo más sensato es cuestionar este planteamiento y reflexionar pausadamente sobre la verdadera naturaleza del fenómeno OVNI y sus posibles vinculaciones con la psique humana.
Ni siquiera en los casos más análogos los investigadores son capaces de extraer algunas vagas similitudes o conclusiones sobre los tamaños, apariencia y comportamientos de los elementos puestos en funcionamiento en un encuentro cercano con OVNIs. Un claro ejemplo de lo que decimos, lo encontramos representado en tres casos clásicos de aterrizaje OVNI de la época dorada de los cincuenta.



HUMANOIDES SALTARINES
El 1 de julio de 1953, en el pequeño pueblo de Villares del Saz (Cuenca) un joven pastor Máximo Muñoz Hernaiz de 13 años se encontró también con unos pequeños tripulantes de un OVNI. Mientras se encontraba cuidando un rebaño de vacas, sobre las 14:00 horas, escuchó tras de él, un fuerte silbido, semejante al ruido que provocaría un gran globo al desinflarse. Tras darse la vuelta, se encontró, a escasos 4 metros de su posición, con algo asombroso, que el testigo definió como una reluciente «tinaja con cuatro patas» de color amarillo (quizás metálico). Asombrado estaba el pastor, cuando, del artefacto de 1,30 metros de altura por 30 cm de ancho, salieron 3 individuos de unos 70 cm de altura, a través de una puerta que había en la parte superior de la tinaja. Los seres, “tietes” (enanos) en palabras del testigo, tenían la tez amarilla, los ojos rasgados y vestían un mono azulado, brillante, y en la cabeza llevaban unas “gorras” con las viseras chatas. Los hombrecillos hablaban en un idioma ininteligible para el asustado pastor, que vio cómo los seres le rodearon para que uno de ellos le “propinara” una suave bofetada con su mano “helada y reluciente”.
 
Del interior de la "tinaja voladora" surgieron tres pequeños seres saltarines.


Acto seguido, y sin terciar más palabra, los “simpáticos tietes”, ayudados por una pieza que había en el artefacto, se encaramaron con agilidad al interior de la aeronave dando saltos. Máximo observó que los tripulantes poseían en su brazo derecho una chapa redonda (quizás un emblema o símbolo que no distinguió). En medio del estremecedor silbido, la tinaja inició el vuelo, aumentando notablemente su resplandor, mientras el testigo, aterrorizado, emprendió la huida. El comandante del puesto de la Guardia Civil acudió al lugar, y encontró 4 huellas de unos 5 cm de profundidad, y 2´5 cm de diámetro. Las marcas formaban un cuadrado perfecto de36 cm de lado. Los investigadores hablaron con más testigos que vieron un raro artefacto volador pequeño, en las fechas del incidente del joven pastor.


CABEZAS PLANAS
El 25 de octubre de 1954, en Col Cerasa de Cingoli (Macerata, Italia). Dos niños de 12 años, Marziano Giampieri y Pacifico Santucci, vigilaban un rebaño de ovejas en una pradera, cerca del monte Sgaggia. Sobre las 17:00 horas, fueron a comprar un bocadillo, y al regresar, se sorprendieron de encontrar a los animales un poco más lejos de donde los habían dejado, y  de ver que los perros ladraban de forma enfurecida. Cuando se acercaban al lugar, Giamperi observó que “algo” se movía entre la alta maleza, pensó que eran animales, pero de pronto, a unos 10 metros de distancia, vio que se trataba de 3 seres muy pequeños,  delgados, de unos 30 centímetros de altura, de apariencia humana, aunque  tenían una gran cabeza en forma de melón. Llevaban ropa oscura, ceñida al cuerpo y con un brillo metálico. Se movían de forma muy torpe. Giamperi no sabe, si la rara forma de la cabeza se debía a que llevaban un casco aplanado.  Los diminutos humanoides corrían en dirección a un extraño objeto oscuro en forma de barril, de 1´50 metros de largo y 70 centímetros de ancho, que en uno de sus extremos tenía algo parecido a “antenas”. 
 
El ocupante del extraño objeto volador tenía la cabeza o un casco aplanado.




El artefacto se elevó rápidamente en vertical, emitiendo un largo silbido. Al llegar a unos 20 metros de altura, el “barril volador” expulsó una bola de fuego que explotó cuando llego al suelo. Los dos niños fueron golpeados por la violenta ráfaga de viento, provocada por la onda expansiva de la explosión. El artefacto desapareció a gran velocidad, en dirección este. Los jóvenes huyeron atemorizados. Ese mismo día, una vecina de la zona, María Ruggeri, confirmó que había visto, un extraño objeto volador pasar "por encima de mi cabeza". La policía de Crawley y San Severino Marche, investigó el incidente. Incluso se enviaron al pueblo forenses de Nápoles y el presidente de la actual Asociación Científica “Bilancia” de Ancona, el Sr. Andrea Quintini, entrevistó a los niños.


El artefacto despegó lanzando una bola de fuego


El periódico “La Nazzione” el 28 de octubre de 1954, ofreció una versión de los hechos relatada, al aparecer, por un profesor de colegio de San Severino Merche. En sus páginas se leía que el extraño encuentro tuvo lugar cerca de la aldea de Santa Filomena Colcero, en la frontera entre los municipios de San Severino y Cingoli, mientras dos muchachos de regreso a sus hogares, vieron de repente, a unos 10 metros de distancia de ellos, tres pequeños seres con una cabeza muy grande. Vestían completamente de color  gris y tenían una altura de 30-35 cm. Tan pronto como los pastores vieron a los humanoides, los tres escaparon trepando hacia un pequeño artefacto de forma esférica, brillante, con dos especies de hélices en la parte frontal, que estaba escondido detrás de un arbusto. De acuerdo con la descripción de los dos chicos, las dos hélices se pusieron en movimiento y el aparato se elevó, emitiendo un silbido, a gran velocidad, desapareciendo en dirección a Monte Verde. En el momento del despegue el artefacto, expulsó un globo ardiente. Los dos pastores narraron su encuentro al citado maestro.


LADRONES DE FLORES
El 1 de noviembre de 1954 sobre las 6:30 horas, en Cennina (Bucine, Provincia de Arezzo, (Italia) Rossa Lotti Dainelli (40 años), una mujer que vivía en una granja a las afueras de Cennina, se dirigía a pie a dicha localidad para visitar el cementerio y la iglesia. Llevaba un ramo de claveles y caminaba descalza para no manchar sus zapatos y medias. Al llegar a un claro, entre árboles, se percató de la presencia de un extraño objeto que se hallaba sobre la hierba. El objeto tenía forma de dos conos unidos por su base, de unos 2 m de altura y 1 m de diámetro en la parte central, era de color marrón (algunas fuentes dicen que estaba recubierto de un material parecido al cuero). El artefacto tenía una puerta y en su interior se divisaban dos pequeñas sillas. Por detrás del artefacto surgieron dos pequeños seres, como niños, de 1 m de altura, que vestían un mono ceñido al cuerpo, con botones brillantes y capa gris, pelo negro y un casco rojizo. Sus caras eran de adultos y hablaban en una lengua que la testigo comparó con el chino. Las palabras que pronunciaron los seres eran algo parecido a los fonemas; “liu, lai, loi, lau, loi, lai, liu “. Los dos humanoides se dirigieron a la Sra. Lotti con gran alegría y una amplia sonrisa en la cara, y uno de ellos, el que parecía más viejo le “robo” varias flores y una de las medias, arrojándolas, después de examinarlas, dentro del objeto. En ese momento uno de los risueños ufonautas tomó un extraño artefacto de aspecto cilíndrico con la punta redonda y apuntó a la Sra. Lotti, quien salió corriendo pensando que la querían fotografiar. Cuando estaba a unos 100 m de distancia, se giró y pudo comprobar que aquella “cosa” y sus pequeños tripulantes continuaban allí. El encuentro duró aproximadamente 10 minutos.
 
Los pequeños hombrecitos mostraron en este caso un comportamiento travieso y divertido. 


 
El suceso cuenta con los testimonios de varias personas que observaron las evoluciones de un extraño objeto en el aire. Además del relato de dos hermanos Marcello y Ampelio  (9 y 6 años), que incluso aseguraron, en la fecha, que vieron desde la distancia el encuentro de la Sra. Lotti con los dos seres (aunque dicho testimonio ha sido cuestionado en investigaciones recientes). Los vecinos que se acercaron al lugar del raro encuentro, a los 30 minutos del hecho, contemplaron un  profundo agujero en la tierra de unos 15 cm y un diámetro de 10 cm. El orificio también fue visto por el Inspector Jefe de Carabineros en Ambra, Zulimo Botarelli, que se encontraba de caza en los alrededores cuando sucedió el incidente.


CONCLUSIONES
Pese a que las semejanzas entre los tres incidentes son patentes, (pequeños OVNIs y pequeños tripulantes) no deja de ser menos cierto, que muestran aspectos totalmente dispares que evidencian que los encuentros cercanos con “platillos volantes” están repletos de ricos matices inclasificables. Esto sería resultado inequívoco de la existencia de un “agente externo” indeterminado, que es capaz de establecer contacto/comunicación con la psique de los observadores, logrando que cada testigo “incorporara” detalles intransferibles e irrepetibles a la experiencia, producto de su “participación” inconsciente en la elaboración de las supuestas visitas extraterrestres. Este operador desconocido “arrebata” y “distorsiona” cuanta información sea necesaria del inconsciente del testigo para otorgar a cada evento esa pátina de exclusividad y absurdidad que caracteriza y define a este tipo de encuentros, que a la sazón los hace prácticamente irresolubles desde el punto de vista de nuestra “lógica cartesiana”.
 
Como se observa la apariencia y tamaños de los humanoides son radicalmente diferentes,,,
En este dibujo se observa perfectamente la diferencia de tamaños de los humanoides así de como la de sus pretendidos vehículos espaciales.


 

Aún mostrando algunos incidentes, como hemos expuesto anteriormente, elementos similares, como tamaños/forma en la aeronave y sus diminutos tripulantes, estos muestran tal contraste en aspecto, vestimentas, comportamientos y detalles que invalidan cualquier tipo de clasificación y estudio a los que los sometamos… 
A no ser que comenzamos a admitir la presencia de un proceso “psíquico” desconocido, de origen externo a la psique de los testigos, soterrado en los encuentros cercanos con OVNIs. Cuya única finalidad y propósito es la creación de una escenificación ficticia de una visitación alienígena a nuestro planeta, pero, y esto es quizás lo más importante para la comprensión de nuestra tesis, bajo el prisma y paradigma humano, aunque esté distorsionado para la ocasión… 




 
JOSE ANTONIO CARAV@CA



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jueves, 17 de diciembre de 2015

CUANDO LA "DISTORSION" SE TOPO CON “STAR WARS”








ENCUENTROS CERCANOS CON LOS "MORADORES DE LAS ARENAS"

El 25 de julio de 1979 un agricultor llamado Federico Ibáñez Ibáñez de 54 años tuvo un particular y desconcertante encuentro con lo bizarro. Ocurrió sobre las 11:30 horas de la mañana mientras conducía su Renault-6 por las afueras del pueblo de Turís (Valencia) en dirección a su viñedo (situado a unos 4 Km). En un primer momento observó un reflejo en tierra que le pareció producido por otro vehículo estacionado en la zona, pero al aproximarse, a unos 4 metros de distancia, comprobó que se trataba de un objeto en forma de “medio huevo”, de color blanco, de base plana y apoyado sobre el terreno en dos “patas”. Las dimensiones del extraño artefacto según el testigo eran de 2´5 metros alto, de los que, 30 centímetros correspondían a las patas y unos 2´5 metros de ancho. Tal y como relató al investigador Vicente Juan Ballester Olmos en un detallado artículo denominado “¿Imaginación o Realidad? el Aterrizaje de Turís”: “Era una cosa metálica muy brillante, de un blanco muy fuerte que nunca había visto”. Sin embargo las sorpresas no habían concluido para el estupefacto agricultor. 


El testigo observó toda la escena a plena luz del día. 2 pequeños seres surgieron del bosque para introducirse en el interior de la extraña cúpula.





De pronto de un algarrobo cercano, a unos 11 metros del objeto, surgieron 2 pequeños humanoides de entre 80 y 100 centímetros de altura. Se desplazan rápidamente, uno detrás del otro ofreciendo su perfil al testigo. Ballester Olmos indica que: “Federico Ibáñez pudo distinguir que iban ataviados con una vestimenta blanca que parecía estar “hinchada de aire” y que salía de la frente de aquellos seres y llegaba casi hasta el suelo, dejando al descubierto unos pies pequeños y oscuros. Sus brazos eran cortos, estaban doblados y pegados al cuerpo y terminaban en unas manos oscuras. El único detalle de los rostros que pudo observar fueron unos tubos negros que sobresalían de ellos, de unos 7 u 8 cm de largo, parecidos a “las gafas que se usan para soldar, pero más largos”. Tras introducirse en el objeto este ascendió rápidamente (con una inclinación de 260 grados) mientras levantaba un gran torbellino de viento en total silencio.

El testigo (izquierda) junto a los investigadores Ballester Olmos y Miguel Guasp en el lugar del avistamiento. (Imagen Cortesía Ballester Olmos) Mas información aquí ¿Imaginación o realidad? El aterrizaje de Turis 
Dibujo de los 2 presuntos humanoides. (Imagen Cortesía Ballester Olmos)
En el lugar el supuesto aterrizaje se hallaron 4 curiosas huellas inexplicables. (Imagen Cortesía Ballester Olmos)





Posteriormente los investigadores hallaron en la zona del supuesto aterrizaje 4 huellas que formaban un rectángulo perfecto de  176 x 130 cm. Ballester Olmos indicó que: “Aparentemente, la estructura de cada una de ellas era una circunferencia de 8 cm de diámetro cuyo interior estaba integrado por 8 casquetes esféricos de unos 2,25 cm de diámetro que, a su vez, rodeaban simétricamente un casquete central, también circular, de unos 3,5 cm de diámetro. La profundidad de las marcas de los casquetes variaba: el central se hundía en el terreno de 9 a 14 mm, los más pequeños mucho menos. Mediante un penetrómetro manual se estimó –probablemente con bastante margen de error, dado lo rudimentario del sistema– que el objeto que había producido esas marcas había ejercido una fuerza de 4 toneladas.”



LA CONEXIÓN “STAR WARS”

Sin duda el caso contiene ingredientes que lo hacen únicos en la casuística OVNI. La apariencia de los humanoides tiene ciertas semejanzas con algunos de los personajes que aparecen en la célebre película de “Star Wars” (1977). Los propios implicados en la investigación del caso, notaron esta curiosa semejanza, indicando que todo pudo ser fruto de la imaginación del testigo. Ballester Olmos incluía el siguiente comentario en su reportaje sobre el caso: “El estudioso malagueño Luis R. González basa su crítica de este caso en la descripción de los seres, que, según explica, recuerdan una mezcla de caracteres de personajes de La guerra de las galaxias: el tamaño de los jawas, las protuberantes gafas de los moradores de las arenas y una combinación de ambos en la vestimenta. El filme se estrenó dos años antes del avistamiento que nos ocupa”. 

Los "moradores de las arenas" que aparecen en la película "Star Wars" guardan muchas semejanzas con los humanoides avistados en Valencia.

Detalle de la cabeza de los moradores de las arenas.


En la misma película aparecen los "jawas" unos pequeños seres ataviados con capuchas.





Ampliando esta información Ballester Olmos indicó personalmente al autor del presente reportaje que: “De mis entrevistas con él deduje que no era hombre de ir al cine, pero nunca se sabe si pudo haber visto fugazmente algo en televisión o en alguna revista y haberlo registrado, a pesar de que es un hombre de campo totalmente volcado en sus tierras. Yo estoy convencido de que el aterrizaje solo ocurrió en su cabeza; quizás si en 1979, además de la extensa investigación que hicimos, lo hubiéramos sometido a la consulta de un psicólogo o psiquiatra, eso hubiera arrojado luz, ahora, ya es imposible”.
 Actualmente bajo el prisma de la teoría de la Distorsión, donde se establece que los contenidos inconscientes de los testigos (cultura, estudios, hobbies, etc.) son utilizados por un agente externo desconocido para crear una puesta en escena de visitación extraterrestre, este suceso adquiere otro cariz. Probablemente en la imaginación del testigo quedo latente algunas de las impactantes imágenes de la película “Star Wars” (un autentico fenómeno social y mediático de la época), sobre todo la de algunas de sus criaturas fantásticas, como los “Jawas” y los “Tusken” (los moradores de las arenas) que contienen muchos de los elementos descritos por el agricultor. Pequeños seres, capuchas, movimientos rápidos, “gafas protuberantes”, todos estas características fueron “rescatadas” por el “agente externo”, del inconsciente del testigo, para construir un encuentro cercano con rasgos únicos, exclusivos e intransferibles. Por tanto los humanoides observados por el Sr. Ibáñez no serían más que el efecto y resultado de una “proyección distorsionada” de algunas de las criaturas del universo “Star Wars” dentro de un contexto ufológico, fruto de una época de numerosos incidentes relacionados con los OVNIs, expuestos frecuentemente en los medios de comunicación. Aunque al contrario que sus homónimos cinematográficos estos humanoides estuvieron en una galaxia muy, muy, muy cercana…









JOSE ANTONIO CARAV@CA

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lunes, 2 de noviembre de 2015

SOBRE COSAS QUE SE VEN EN LOS CIELOS










Pese a lo que pueda pensar el lector profano a las temáticas ufológicas, la mayor parte de la casuística OVNI está plagada de aeronaves que nada tienen que ver con los platillos volantes. Casi cualquier forma de aparato volador, por muy absurdo que parezca, y por muy alejado que esté de una línea aerodinámica, ha sido observado surcando nuestros cielos, demostrando que el fenómeno de los No Identificados es mucho más complejo de lo que algunos quisieran. Y al igual que ocurre con la tipología de los humanoides, casi infinita e imposible de clasificar, los modelos de “platillo volador” son tan numerosos y diferentes, que es muy improbable que nuestros hipotéticos visitantes extraterrestres puedan tener tal variedad de aeronaves en sus hangares. Esto es sin duda delatador de un paradigma relacionado con nuestra psique que, aunque externo a nuestra mente, es capaz de catalizar y transformar nuestros pensamientos en una distorsionada “puesta en escena” de visitación alienígena. Por tanto es “lógico” que nuestra literatura OVNI sea tan amplia y divergente como amplios y heterogéneos son los testigos que  presencian este fenómeno, mutable a raíz de nuestra riqueza intelectual. Así que más allá de la simpleza de la hipótesis extraterrestre, en los encuentros con OVNIs subyace un desconcertante fenómeno psíquico, de comunicación y trasvase de información, entre el inconsciente privativo de los observadores y la “mente creadora” de un agente externo no identificado, que es capaz de plasmar en una proyección “holográfica” una realidad aparente, pero tan efímera y ficticia, como las apariciones de difuntos, de la Virgen María o del abominable Hombre de las Nieves. Y, sólo en contadas ocasiones, por motivos o conjunciones que ni siquiera podemos aventurar, este tipo de vivencias adquiere una momentánea corporeidad para dar la apariencia de lo que no es y nunca será… una “realidad” como nosotros la entendemos…

Veamos algunos ejemplos:


RECTANGULO VOLADOR
El diseñador Adolfo Arranz recuerda una experiencia que le marcó en su juventud: “He hecho este dibujo para intentar plasmar lo que vimos mi sobrino Sergio y yo hace la tira de años, tendríamos entre seis y siete años, o quizás menos, y estábamos jugando detrás de la casa de Sergio. De repente, nos encontramos en el cielo esa especie de cubo rectangular, todo negro, ni tenía luces ni nada parecido, parecía una caja". 







"Estuvimos un rato viéndolo, luego entramos como locos en casa a decir lo que había ahí fuera y nadie nos hizo ningún caso. Cuando salimos no estaba. Mi recuerdo es bastante parecido al dibujo, el cielo estaba crepuscular, y la cosa no sabría decir de qué tamaño podría ser, pero grande sí que era. Juro que vi esto, de veras.”


LA CALDERA VOLADORA
Mientras circulaban con su vehículo por Mildura (Australia) en el año 1970, dos hermanos tuvieron un encuentro cercano con una peculiar maquina voladora. Un objeto enorme se elevó por detrás de unos árboles, pasando a menos de 50 metros de distancia de su coche. 






El color del artefacto era gris con luces parpadeantes de color naranja y blanco. L.V. comentó a los investigadores que no podía ver por debajo del objeto, pero no pudo apreciar el interior a través de las rejillas de su parte inferior. Parecía haber una luz central era tan brillante que podría haber visto hasta pequeños insectos que se arrastran por el suelo. En la rejilla vio también que había luces que giraban con la base, mientras parpadeaban, de color naranja y negro. Se alejaron del lugar asustados.




UN ENIGMA AEREO
El 28 de octubre 1976, sobre las 19:00 horas, en Evansville, Indiana (Estados Unidos), 6 testigos observaron un extraño objeto a unos 60 o 70 metros de distancia. Uno de los testigos, Lee Golden dijo a los investigadores que: "No fue una alucinación. Esta cosa procedía desde la parte superior derecha de la casa, yo diría que estaba a 30 o 40 metros por encima del tejado. Era rectangular en la parte superior y tenía una gran luz en la parte inferior. No pude ver cómo era la parte inferior, pero era totalmente a prueba de ruido (no había sonido en absoluto). Tal como vino parecía tener el tamaño de un automóvil y fue ganando altura mientras se movía hacia el norte. Cuando llegó a una altitud más alta, desde la parte inferior del objeto despidió algo hacia afuera. Más tarde, otra cosa surgió desde el lado. El objeto llegó desde el sur, en un principio se dirigía hacia el norte a baja altura (cien hasta ciento cincuenta pies), luego se volvió y comenzó a moverse hacia el noreste, ganando altura y finalmente hasta tener el tamaño de una estrella. La duración de todo el avistamiento fue de 15 minutos”. 








La descripción del artefacto es bastante inusual. El objeto en su parte superior era rectangular, con una abertura o ventana central formada por una malla. Mediante tres cortos tubos estaba unido a su parte inferior que estaba formada por un cilindro. En el centro de esta pieza surgía una especie de “escape”. El objeto tenía varias luces de color amarillo que luego cambiaron a una tonalidad blanca. Al principio de la observación el artefacto se desplazaba lentamente para después desaparecer en la lejanía a mayor rapidez.








JOSE ANTONIO CARAV@CA



Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor . Propiedad de José Antonio Caravaca.


sábado, 10 de octubre de 2015

CUANDO EL ARTE SE ANTICIPÓ A LAS ABDUCCIONES

 



 

En el arte existen ejemplos muy interesantes, con imágenes muy sugerentes, que indican que los miedos y lo sobrenatural siempre ha estado muy presentes en nuestro inconsciente, atrayéndonos y horrorizándonos al mismo tiempo con una fuerza arrebatadora. En 1912 el pintor Richard Tennant "esbozó" a la perfección algunos de los elementos que casi 50 años después, encontraríamos representados en las supuestas terroríficas experiencias de abducción alienígenas.  La pintura en cuestión, según el autor, presenta: “Un hombre desnudo inconsciente acostado sobre una mesa siendo atacado por pequeños demonios armados con instrumentos quirúrgicos; simboliza el efecto del cloroformo en el cuerpo humano".
Pero para los aficionados a los OVNIs, les sorprenderá observar el dibujo, en una fecha tan temprana, de un hombre tumbado en una camilla, al que varios “hombrecillos” de gran cabeza examinan con instrumental médico, mientras otras pequeñas criaturas revolotean a su alrededor. Incluso uno de los seres le practica una pequeña incisión en su costado. ¿Una abducción extraterrestre en toda regla? ¿Visitantes de dormitorio?...
 
La imagen contiene muchos elementos propios de nuestras modernas abducciones...
Las abducciones obedecen a un fenómeno ancestral que ha evolucionado hasta nuestros días...

Los terrores nocturnos y la parálisis del sueño son miedos atávicos que siempre han acompañado al ser humano...






Sin duda, en toda esta mezcolanza arquetípica, de los clásicos terrores nocturnos y lo sobrenatural, encontramos el perfecto embrión, para que en fusión con la “era atómica” y la "era espacial", se gestaran nuestros modernos "secuestros extraterrestres".
Una pantomima de un paradigma mucho mayor, nebuloso, complejo y efímero… donde lo onírico traspasa la frontera de lo ilusorio hasta filtrarse en nuestra realidad cotidiana…





Agradecimientos a Richar Sendra Sáez



JOSE ANTONIO CARAV@CA




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